Figueroa, autopropuesto para sanción

0
673
El presidente Fernando Fernández Figueroa y las almohadillas lanzadas al ruedo tras su nuevo escándalo en la Maestranza. (FOTOS: Javier Martínez)

«…Se equivocó dos veces: con la segunda oreja generosa en el tercero, y con la decisión prevaricadora y antirreglamentaria de negar la oreja a petición mayoritaria del público en el sexto. Por cierto, le recuerdo: «Prevaricar: Faltar conscientemente (un funcionario) a los deberes de su cargo al tomar una decisión…»

Francisco Mateos.-

     Sea valiente. Demuestre definitivamente que no fue un capricho lo del sexto. El resultado fue adecuado; los medios, ilícitos. Es más: fue prevaricación. No es la primera vez, presidente Figueroa, que se pone usted el mundo por montera, acaudillado en el palco y respaldado por esos dos ‘hombres felices’ del PP, Ricardo Sánchez y Miguel Briones, entregados al ‘taurineo’ en vez de ponerse a trabajar para mejorar la calidad de la Fiesta. Ya demostró que el Reglamento lo usa a su antojo. Cuando quiere lo cumple, y cuando le viene en gana lo incumple. El presidente del ‘caso novillo’ (VER) con actas falsas, el presidente de hace una semana incumpliendo el Artículo 35 del Reglamento Taurino de Andalucía al incumplir las mínimas 24 horas de antelación para realizar el reconocimiento, sin justificación razonada (VER). Figueroa, el presidente de los escándalos. Al final de este artículo tiene el lector los enlaces con los otros escándalos del presidente Figueroa.

     Se ha equivocado no una, sino dos veces en la corrida del viernes de farolillos (VER). Una primera, en el tercer toro, al conceder una oreja porque, a su criterio, la faena de Roca Rey la merecía. El Artículo 59.2 c) le faculta: «La segunda oreja quedará al criterio del presidente». Usted consideró que esa primera faena de Roca Rey era merecedora de dos orejas. Esa segunda era su criterio, su listón artístico; y la concedió. En ese momento está mostrando sus referencias de premios a todo el público. No era de dos orejas. Si quiere levantar la categoría de la plaza, si le han llamado la atención por la generosidad extrema de concesiones de trofeos en esta Feria, era el momento de conceder una oreja con fuerza y aguantar sin conceder el segundo trofeo. Hubiera puesto una referencia completamente diferente. Ese fue su primer error, seguir esa línea de máxima generosidad.

     El segundo error, y éste con prevaricación (figura que usted conoce como funcionario), fue negarse a conceder la oreja a Roca Rey en el sexto. Con las dos orejas generosas que concedió en el tercero, sabiendo cómo es el toreo y personalidad de Roca Rey, ¿alguien dudaba que se iba a dejar matar si fuera necesario para amarrar una oreja más en el sexto y salir por la Puerta del Príncipe? Y así fue. Con el criterio de las dos orejas que concedió en el tercero, din duda bajo ese listón, la faena del sexto era de oreja. Y el público así lo entendió de forma aplastante. La Maestranza poblada de pañuelos blancos y sonora petición; muy fuerte. No había duda sobre lo que procedía. El Reglamento que usted está obligado a cumplir lo dice claro: Artículo 59.2 b): «La primera oreja se concederá por la presidencia a petición mayoritaria dle público». ¿Qué parte del Artículo no ha entendido usted, señor Figueroa? O es que se dio cuenta de que había sido generoso en el tercer toro concediendo las dos orejas, y ahora quiso compensarlo ‘robándole’ la oreja, esa oreja que no consiguió en la Maestranza cuando usted fue novillero.

     Se equivocó dos veces: con la segunda oreja generosa en el tercero, y con la decisión prevaricadora y antirreglamentaria de negar la oreja a petición mayoritaria del público en el sexto. Por cierto, le recuerdo: «Prevaricar: Faltar conscientemente (un funcionario) a los deberes de su cargo al tomar una decisión o dictar una resolución injusta, con plena conciencia de su injusticia». Más claro, agua.

     Y dicho esto: supongo que después de las propuesta de sanciones que ustedes, los presidente, imponen a banderilleros, picadores, toreros… y parece que hasta a Joaquín el bético, por incumplimientos del Reglamento, me pregunto si en el Acta de la corrida de ayer, en el apartado de propuestas de sanción, ha escrito lo siguiente: «El presidente Figueroa propone para sanción al presidente Figueroa por incumplir conscientemente el Artículo 59.2 c), negando a conceder la oreja potestativa del público que la pidió visiblemente de forma muy mayoritaria». Si hace eso, sería una salida digna antes de su obligada dimisión. Si no lo hace, no tiene argumento para proponer a sanción a nadie. Las almohadillas que inundaron el ruedo de la Maestranza al final de la corrida eran, figuradamente, para su ‘espectáculo’. Ese fue su balance en la Maestranza ayer; esta vez desde el palco, en vez del ruedo. Autopropóngase para sanción antes de dimitir. Sería una salida medio digna.


LOS ESCÁNDALOS DEL PRESIDENTE FIGUEROA


EL CASO ‘RECONOCIMEINTO’


EL CASO ‘NOVILLO’

Dejar respuesta

13 − 9 =