Documentos públicos

INFORME: Las actas de los veterinarios, pruebas claves

0
547
A la izquierda, el veterinario José L. González de Aguilar Palomeque, junto al presidente Fernando Fernández Figueroa.

El delegado de la Junta de Andalucía, Ricardo Sánchez, ya tiene en su poder todas las actas del polémico reconocimiento de la primera corrida de la Feria, del hierro de Torrestrella, aunque sigue sin dar explicaciones ni ser transparente mostrando dichos documentos. Las fechas reseñadas por los veterinarios en las actas son clave.

Francisco Mateos.-

     Las actuaciones de los tres veterinarios del presidente Fernando Fernández Figueroa aparecen como pruebas clave en las anomalías en torno al reconocimiento del novillo presentado para corrida de toros de Torrestrella. Las actas fechadas por los veterinarios José L. González de Aguilar Palomeque, Francisco J. Herrera y Alfonso Herruzo deben ser fiel reflejo de lo que sucedió, cómo sucedió y cuándo sucedió. Juristas consultados por SEVILLA TAURINA indican que “todas estas actas de un espectáculo público, realizadas sobre documentos de la Junta de Andalucía, tienen carácter de documento público, y por tanto tienen que dar fe fiel de cuanto sucedió”.

     Es decir, si los veterinarios examinaron los nueve astados el martes 30 de abril, elevaron su dictamen al presidente Fernando Fernández Figueroa, y éste comunicó ese mismo martes 30 a las cuadrillas que los astados estaban aprobados (incluyendo el número 76, un novillo), tal y como afirman las cuadrillas y los representantes de los abonados (VER), las actas firmadas por los veterinarios deben estar fechadas el 30 de abril. Si apareciera un acta de reconocimiento firmado por los tres veterinarios de un único astado separado del resto para ser examinado el miércoles 1 de mayo, es porque tendría que haber sucedido así. Sin embargo, entraría en contradicción con la comunicación del presidente a las cuadrillas el martes 30 de que toda la corrida estaba aprobada, menos un toro rechazado. Y tampoco se sostendría a la vista de las pruebas gráficas ofrecidas por SEVILLA TAURINA a sus lectores sobre el normal desarrollo del reconocimiento del martes 30, incluyendo al novillo nº 76 (VER).

     SEVILLA TAURINA ha consultado a presidentes y miembros de equipos gubernativos que han ejercido en la Maestranza, y coinciden que “un astado no se puede ni siquiera desembarcar sin la edad reglamentaria para corrida de toros; mucho menos reconocerlo. Al llegar el camión y comprobar documentalmente por el equipo que no tiene la edad, ese astado es automáticamente rechazado y no se puede desembarcar”. Este portal también ha consultado a un anterior director general de la Junta de Andalucía que ejerció las máximas competencias taurinas para todo el territorio andaluz, que ha estudiado todo el caso con atención, y también coincide en que “no debió desembarcarse el 30 de abril”, ni siquiera “para ser reconocido el miércoles 1 de mayo”, si es que así hubiera sucedidoEn breve, SEVILLA TAURINA ofrecerá toda la valoración completa del caso por quien fuera máximo responsable de los toros en toda Andalucía y un referente nacional en estos aspectos.

     Cuando se le plantea que las cuadrillas confirman que se reconocieron todos los toros el martes 30 y el presidente les dijo que la corrida estaba aprobada y hasta que se podía enlotar, y que hay pruebas videográficas del desarrollo normal del reconocimiento del martes 30, incluyendo al novillo, pero que podría ser que las actas de los veterinarios fecharan el ‘supuesto’ reconocimiento de ese astado ‘en exclusiva’ el miércoles, el ex director general de la Junta de Andalucía afirma que “eso sería una barbaridad y sí sería muy reprobable incluso desde el punto de vista legal”.

     Juristas consultados por SEVILLA TAURINA sobre las actas de los tres veterinarios son claros en el sentido de que “son documentos públicos, que deben reflejar fielmente la realidad de la actuación realizada en fecha, lugar y desarrollo; de no ser así y no reflejar fielmente las fechas y la concatenación de actuaciones podría tener otras consecuencias que pueden trascender el simple error administrativo. Sería dar un salto a un nivel bastante más grave”.


NOTICIAS RELACIONADAS

Dejar respuesta

16 − cinco =