La mano que ‘mece’ el palco de Sevilla

0
38
El presidente Fernando Fernández-Figueroa.

«…Tiempos atrás esta mano laminó a dos excelentes presidentes como fueron Francisco Teja y Juan Murillo. Hará menos años borró del palco a un prometedor presiente, Joaquín Herrera, y ayer conocimos la noticia de que el presidente Fernando Fernández-Figueroa sigue el mismo camino que los anteriores…»

Unión Taurina de Abonados y Aficionados de Sevilla.-

     A ningún aficionado escapa que la plaza de toros de Sevilla se encuentra en franca decadencia, siendo varios los factores que la han llevado a la actual situación donde la calidad y trapío de las reses es equiparable a plazas de segunda categoría y donde la calidad de la labor de los toreros está bajo mínimos. Si a esto unimos un público ocasional con medianos fundamentos taurinos y una antigua empresa muy acomodada en estos parámetros, nos falta una parte fundamental de nuestra Fiesta que es el elemento regulador, es la parte que debe cuidar y exigir con firmeza que se cumpla lo establecido en el Reglamento, tomando decisiones para que la Maestranza sea referencia, santo y seña de la Tauromaquia y nunca una plaza del montón como es en la actualidad. Nos referimos a los presidentes de Sevilla, nos referimos a las autoridades políticas que nombran a los usías.

     En Sevilla, desde hace bastantes años, existe una mano que ‘mece’ el palco de la plaza. Una mano que en la sombra se mueve con agilidad para que la Puerta del Príncipe sea en la actualidad algo habitual con escasos méritos, para que se concedan indultos a reses que van al desolladero prácticamente sin ser picados, para que el trofeo a la excelencia del toreo como es el rabo del morlaco no se considere algo histórico como antaño, para que las orejas solicitadas por el paisanaje del torero lluevan todas las tardes, para que se lidien reses de impresentable trapío y así podríamos continuar enumerando más agresiones a nuestra cada vez menos emblemática plaza de la Maestranza.

     Hay que conocer los entresijos de los entrebastidores taurinos y políticos para asegurar que este estado de cosas ni es casualidad ni es circunstancial. Es sencillamente que la mano que ‘mece’ el palco actúa callada y sibilinamente.

     Tiempos atrás esta mano laminó a dos excelentes presidentes como fueron Francisco Teja y Juan Murillo. Hará menos años borró del palco a un prometedor presiente, Joaquín Herrera, y ayer conocimos la noticia de que el presidente Fernando Fernández-Figueroa sigue el mismo camino que los anteriores. Menuda razón la esgrimida para no nombrar a Fernando: que cuatro son muchos presidentes y no sabemos si en la Delegación del Gobierno lo echaron a suerte o fue de nuevo la mano que ‘mece’ el palco que vuelve a actuar.

     En la nota de prensa no consta ningún razonamiento para suprimir del palco a este presidente al que los aficionados considerábamos el más serio y preparado, pero en su descargo nos consta que tenía que moverse entre tiburones hambrientos que lo han engullido ayer y, a pesar de algunos errores cometidos durante su trayectoria, ya nos gustaría que Fernando, buen presidente y motor principal del reciente Reglamento, hubiera sido del agrado de Ricardo Sánchez, actual delegado de la Junta de Andalucía en Sevilla.

     Nos queda un penúltimo fleco de esta historia, el último siempre estará por llegar. La mano que ‘mece’ el palco es una mano de altos vuelos, alcanza altas cotas. Hipnotiza a los responsables taurinos de la Junta de Andalucía, los señores Sánchez y Sanz, distinguidos analfabetos taurinos, como antaño lo hizo con los anteriores del PSOE, porque no se entiende que una persona excelente aficionado, sobradamente preparado, redactor de muchos artículos y alma mater del actual Reglamento, no merezca estar en el palco de la Maestranza.


NOTICIAS RELACIONADAS

Dejar respuesta

3 × uno =