Descontrol de accesos permitido por la Junta

La Policía, obligada a intervenir en la Maestranza

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Un grupo de policías suben a la bocana del tendido 12 ante el descontrol de la masa que tenía que acceder, con sólo dos vigilantes de seguridad desbordados. (FOTO: Javier Martínez)
Un grupo de policías suben a la bocana del tendido 12 ante el descontrol de la masa que tenía que acceder, con sólo dos vigilantes de seguridad desbordados. (FOTO: Javier Martínez)

Miembros de la Policía se vieron obligados a intervenir en los tendidos de sol durante la pasada Feria de Abril ante el colapso en días de lleno, derivado de la falta de ausencias de escaleras mínimas obligatorias y su anchura, además de la ausencia de acomodadores y una señalización insuficente y poco visible.

Francisco Mateos.-

     Durante la pasada Feria de Abril, los miembros de la Policía se vieron obligados a actuar en los tendidos de sol de la Real Maestranza ante el descontrol en los accesos y falta de seguridad. Miembros de la Policía que permanecían en sus burladeros en el interior del callejón, ya comenzado el festejo y con el toro en el ruedo, se vieron obligados a subir a los tendidos de sol y poner orden en el descontrol de los accesos. El propio delegado de la Junta de Andalucía en Sevilla, Javier Fernández, habrá tomado buena nota de los incidentes, porque él mismo fue testigo desde su burladero oficial de la Junta en el callejón de la plaza sevillana.

     La plaza de toros de la Maestranza sólo dispone de dos escaleras de accesos verticales para subir a las distintas filas de tendidos de sol, escaleras además muy estrechas, de sólo paso para una única persona. A los espectadores no se les informa en ningún caso de que deben llegar con una antelación muy superior a la normal en cualquier otro recinto de espectáculos por la ausencia de las escaleras mínimas exigibles. En cualquier espectáculo, con llegar 10 minutos antes del comienzo está garantizado el acceso y ubicación en su localidad. En la plaza de Sevilla, en los tendidos 8, 10, 12 y 11 no es así, y tratar de encauzar a casi la tercera parte del aforo a través de dos minúsculas escaleras es del todo imposible.

¿GUARDAS DE SEGURIDAD O ACOMODADORES?

     A ello se le suma este año, según lo observado por SEVILLA TAURINA, un importante menor número de acomodadores, o incluso ninguno, sino que son los propios vigilantes de la empresa de seguridad privada los que hacen las veces de improvisados ‘acomodadores’ para indicar aproximadamente el sitio al desconcertado espectador. El tapón que se va formando en la bocana de acceso al tendido es cada vez mayor y la larga y gruesa cola empieza a crecer de tal forma que, en días de lleno, la cola llega hasta el exterior a la hora del comienzo del festejo. Además, como el Reglamento obliga a que mientras esté lidiándose el toro nadie puede moverse por los pasillos, los miembros de la seguridad privada han tenido que emplearse a fondo para obligar a los espectadores que se ven imposibilitados a acceder a la plaza para que espen en los pasillos interiores, perdiéndose uno o hasta dos y tres toros.

     Ante las airadas y lógicas protestas de los espectadores, que no terminan de entender cómo es posible que en el siglo XXI y estando hasta 15 minutos antes del comienzo del festejo no pueden acceder a su localidad, y la escasez de personal de la plaza, los miembros de la Policía tuvieron que tomar posiciones en los tendidos para controlar la masa que quería acceder a su localidad; localidad, por cierto, nada barata como para perderse uno, dos o hasta tres toros por la falta de acomodadores y ausencia de escaleras suficientes, además de una arcaica y vieja señalización de filas y número de asientos que imposibilita una rápida localización del sitio.

     Sobre la ausencia de acomodadores o en número insuficientes en los tendidos de sol, algunos ex empleados de la empresa han confirmado a SEVILLA TAURINA que existe un profundo malestar en este colectivo de trabajadores habituales de la plaza, y que han sido dado de baja un buen número de empleados, sin que presumiblemente hayan sido cubiertas sus bajas; es decir, que confirmaría la ausencia de acomodadores y por tanto un componente más para el caos sufrido en varias tardes durante la pasada Feria de Abril.

     Tanto la Junta de Andalucía -que es la que tiene la responsabilidad de conceder el permiso al espectáculo una vez compruebe que cumple con las medidas de seguridad necesarias, entre otros aspectos- como la propia Real Maestranza de Caballería son conscientes de este grave problema que se arrastra año tras año. El delegado de la Junta de Andalucía, Javier Fernández, aseguró a principios de este año en rueda de prensa que seguiría exigiendo a maestrantes y empresa una solución al problema de los accesos en los tendidos de sol por no disponer de las escaleras mínimas reglamentarias. Sin embargo, en caso de que haya realizado alguna gestión en este sentido, el resultado ha sido nulo.

     La Unión Taurina de Abonados de Sevilla lleva denunciando este grave problema durante años, porque es una lesión al derecho de los espectadores que ven imposibilitado acceder a su localidad a pesar de los altos precios de las entradas. Además, para poder acceder a su localidad, muchos espectadores deben hacerlo abriéndose paso a través de los propios espectadores, pisando las localidades. Asimismo, la Unión de Abonados denuncia el grave problema que podría producirse ante la ausencia de escaleras en caso de una emergencia y una necesaria evacuación urgente.

     SEVILLA TAURINA ofrece hoy una amplia galería de imágenes de distintos festejos de la pasdaa Feria de Abril que demuestran y argumentan esta tercermundista situación de la Maestranza, que podría derivar en serios riesgos en situación grave de evacuación, además de lesionar los legítimos intereses de los espectadores que se quedan sin ver uno o dos toros por la falta de información y la insuficiente dotación de escaleras. 

ELEMENTOS PARA COLAPSO EN TENDIDOS DE SOL

  • Sólo dos estrechas escaleras de subida vertical a la totalidad de filas de tendidos 8-10-12-11 (casi un tercio del aforo de la plaza). Esto no cumple el Reglamento Taurino actual y es completamente insuficiente.

  • Las dos únicas escaleras, además de ser mucho menor de las que legalmente debería tener, son tan estrechas que sólo permite el paso de una persona; el Reglamento obliga a escaleras con dimensiones de ancho superior.
  • Acomodadores insuficientes o ausencia total, supuestamente por recorte empresarial. El personal de seguridad privada multiplica sus tareas para intentar informar sobre la ubicación de localidades.
  • Señalización de los asientos y filas arcaicos, mal señalizados y número de localidad poco visible.
  • El Reglamento obliga a no poder moverse una vez que esté el toro en el ruedo, lo que provoca colapso y retenciones en pasillos interiores.
  • Los espectadores deben levantar a otros para, pisando su localidad y la considerable altura y riesgo de caída, intentar casi ‘trepando’ llegar a su localidad.
  • Los propios servicios de asistencias sanitarias tienen serias dificultades para llegar a socorrer, y más aún evacuar, a personas con lipotimias o desvanecimientos, atravesando por entre los espectadores; por supuesto el uso de una camilla sería casi del todo imposible.
  • El Reglamento Taurino de Andalucía establecía una moratoria de cinco años para que aquellas plazas de especial catalogación histórica se adaptasen; una vez pasado esa moratoria en los tendidos de sol de la Maestranza no se ha actuado en ningún sentido.
  • La Junta de Andalucía sigue permitiendo y autorizando a la Real Maestranza esta situación que puede derivar en situacions de riesgos, además de lesionar los derechos de los espectadores que se quedan sin ver algún toro ante la imposibilidad de alcanzar su localidad.
  • La Unión Taurina de Abonados de Sevilla viene denunciando esta situación año tras año a la Junta de Andalucía sin que ésta logre que los maestrantes cumplan con el Reglamento andaluz, aunque la propia Junta lo da por bueno al seguir autorizando la situación.

LAS PRUEBAS GRÁFICAS (Javier Martínez)

El toro sale de toriles al ruedo mientras los espectadores intentan acceder a sus localidades. Espectadores del tendido 10 atrapados con el toro en el ruedo e impidiendo a los demás la visibilidad. En la bocana de acceso del tendido 11, entre toriles y la música, el problema es el mismo.
Aspecto que presentaba el largo pasillo de acceso al tendido 12 a tres minutos de comenzar el festejo: colapso total. El cuello de botella por la ausencia de escaleras suficientes en el tendido hace crecer la cola hasta el exterior de la plaza. Sin acomodadores, sólo un par de guardas de seguridad intentan contener a la masa que quiere llegar a su localidad.
Un espectador harto intenta llegar a su localidad mientras un vigilante le indica que espera a que concluya la lidia del toro. A los escasos vigilantes se les hace más insostenible el control de la masa de espectadores a la que intentan cortar el paso. El gran tapón formado sigue empujando y los guardas de seguridad casi están ya en la tercera fila de barrera, sin ontrol sobre la masa.
Los miembros de la Policía, en el callejón, obervan la tensa situación y dialogan sobre medidas a tomar. Una pareja, sin espacio físico, queda atrapada y de pie durante la lidia del segundo toro en mitad del tendido 10. Mientras la lidia sigue, la tensión entre los vigilantes y los sufridos espectadores atrapados crece.
Ante la grave situación creada, la Policía decide intervenir y ocupa posiciones en las bocanas de acceso del tendido. Dos policías observan cómo un vigilante intenta informar a un espectador sobre la ubicación de su localidad. Tres policías y dos vigilantes de la empresa intentan parar a los espectadores que sólo quieren llegar al asiento que han pagado a alto precio.
Una señora mayor señala a su asiento para poder acceder, y el policía le corta el paso indicándole que baje a los pasillos interiores. La señora reclama su derecho a ver el espectáculo comprado y la tensión aumenta, y todo debido a la insuficiencia de escaleras, El delegado de la Junta, Javier Fernández, y su asesor personal, con burladero esclusivo, parece que lo pasan mucho mejor.
Los espectadores del tendido 11 tienen que levantarse para que las asistencias evacúen a una persona ante la falta de escaleras. Varios miembros de la Policía y vigilantes de seguridad de la empresa Pagés intentan poner un poco de orden en los tendidos de sol. Miembros de la Cruz Roja evacuan a una señora mayor entre los asientos de los espectadores por la ausencia de escaleras.

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