OPINIÓN.- 6 suspensiones, 6

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«…Después dicen que en Sevilla no hay empresarios emprendedores. ¿Y lo emprendedores que son Canorea y Valencia, que han inventado el negocio de las suspensiones? El número de festejos suspendidos no puede ser más taurino. Es de cartel. Pero no de las amarillas mamarrachadas pictórico-maestrantes que luego dan tan mal vají, sino de la Imprenta Raimundo de toda la vida: 6 suspensiones, 6 que han sido anunciadas al respetable tan poco respetado por la Empresa Pagés…»


El cartelito amarillo… y el paraguas.
FOTO: Matito.

Antonio Burgos.-

     Chumy Chúmez, aquel vasco genial, maestro del humor negro, se casó con una americano-japonesa de California. Y como tuvo que aprender inglés norteamericano para entenderse con su mujer, le explicaba a Carlos Luis Álvarez 'Cándido' lo complicada que era esa lengua:

     –Mira si será difícil, que se escribe Massachusets, se lee Missouri y se pronuncia Mississippi.

     Al castellano que se habla en Sevilla le pasa algo por el estilo. Se escribe 'croqueta' y se pronuncia 'cloqueta' o 'cocreta', según los barrios. Se escribe 'albóndiga' y se pronuncia 'almóndiga'. Y se escribe 'Empresa Pagés', y se pronuncia 'Canorea y Valencia'. Y si es marzo y ya está fijado en las paredes el mamarracho de cartel a precio de millones que nos hayan largado los carcas de los maestrantes para pasar por progres y modernos, sin pronunciar tal nombre, tienes que escribirlo en un cheque, llevarlo al banco para que te lo conformen y entregar la tela para retratarte en la taquilla del Paseo Colón.

     Para que tengas derecho, claro, a presenciar las corridas con carteles baratitos, con Perea, Caganea y el Guardia de la Alamea, que decía el padre de Juanita Reina. Porque ya vendrá la borrasca y suspenderá las corridas de carteles caros. Después dicen que en Sevilla no hay empresarios emprendedores. ¿Y lo emprendedores que son Canorea y Valencia, que han inventado el negocio de las suspensiones?

     El número de festejos suspendidos esta temporada no puede ser más taurino. Es de cartel. Pero no de las amarillas mamarrachadas pictórico-maestrantes que luego dan tan mal vají, sino de la Imprenta Raimundo de toda la vida: 6 suspensiones, 6. Que han sido anunciadas al respetable tan poco respetado por la Empresa Pagés mediante un sistema que, ¿usted no ve?, eso sí, defiendo a capa y espada, y a muleta y verduguillo si hace falta: la famosa pizarra o tablilla, contra la que la tienen tomada mucha gente. Que si eso es prehistórico; que no hay derecho a que en los tiempos que corren no haya megafonía en la plaza, con el dinero que cogen los maestrantes; que si patatín; que si patatán… ¿Usted sabe qué es todo eso? Pues matar al mensajero: al arenero que lleva la tablilla escrita con tiza como toda la vida de Dios. Y el problema de las suspensiones no es la tablilla, clásica lápida con tiza como de deudas en taberna antigua e ilustre. El problema es el pisoplaza y el problema es… lo que usted sabe que es el problema, pero que nadie le mete mano.

     Así que suspendan los carteles caros que tengan por conveniente para la buena marcha del negocio, pero, por Dios, no quiten la tablilla por nada del mundo. Reclaman los horteras que se instale megafonía. ¡Válgame el 'Cielo andaluz' del pasodoble! ¿Megafonía en el Arenal, como si fuera el Pizjuán o el Villamarín? Si allí se guarda más silencio que en la noche de Reyes cuando el Cardenal pronuncia su homilía en la función principal del Divino Vecino de El Sardinero… ¿Y quién sería el locutor para largarle el mochuelo a la unanimidad de los espadas, y al que chiste no lo pongo en Feria? ¿Manolo Melado y sus rimas? Eso sería el primer paso. Luego tendríamos el anuncio de la composición de las cuadrillas antes del paseíllo. Y la gente:

     –Alcalareño

     -¡Bieeeeeen!

     –El Boni

     –¡Bieeeeeen!

     Y me imagino a ese locutor cantando los trofeos como si fueran goles:

     –¡Ooooooooooooooooreja para Morante!

     ¡Ojú! Y todo ello con cuñas publicitarias de Catrasa, Tysa y Ferrimóvil, de Nimo Gordillo, de Carpas y Toldos Quitasol, incluso interrumpiendo el trompetazo de 'Nerva'.

     Dejen la megafonía para el fútbol y no le toquen al así es la rosa de la plaza del Arenal. Toquen, sí, las 6 suspensiones, 6: hínchense con ellas y sus verdaderas causas. Pero como en Sevilla somos así, como empecemos poniendo altavoces, ya me estoy viendo a los alguaciles hermanos Zulueta haciendo el despeje en chándal, que es más moderno. Y en quad, por supuesto, nada de caballo, que está muy antiguo…

*Artículo de opinion publicado en ABC-Sevilla. / Antonio Burgos es periodista y articulista de ABC-Sevilla.

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