BALANCE de la jornada

Lama de Góngora indulta un novillo en El Puerto

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El novillero sevillano Lama de Góngora ha cortado tres orejas y un rabo esta tarde en El Puerto, indultando un utrero de Torrestrella. También ha triunfado Morante en Roquetas de Mar, saliendo a hombros, lo mismo que Diego Ventura en la de rejones de Santander. Ovación para Escribano en Francia.

Redacción.-

     El balance de los toreros sevillanos que han hecho el paseíllo hoy, domingo 20 de julio, ha sido el siguiente:

CORRIDAS DE TOROS
  • Roquetas de Mar (Almería): Se han lidiado toros de Juan Pedro Domecq; el primero como sobrero. Morante de la Puebla, palmas y dos orejas. José María Manzanares, dos orejas y dos orejas. Alejandro Talavante, oreja y oreja. Plaza llena de ‘No hay billetes’.

  • Saint Vicent de Tyrosse (Francia): Se han lidiado toros de Rehuelga. El Pana, ovación y dos vueltas al ruedo. Manuel Escribano, ovación y silencio. Paco Ureña, oreja y vuelta al ruedo. Tres cuartos de plaza.

REJONES

  • Santander: Se han lidiado toros de Ángel Sánchez y Sánchez. Pablo Hermoso de Mendoza, palmas y silencio. Diego Ventura, ovación tras petición y dos orejas. Roberto Armendáriz, silencio y silencio. Plaza llena.

NOVILLADAS

  • El Puerto de Santa María (Cádiz): Se han lidiado novillos de Torrestrella, de aceptable presentación y desigual juego. El mejor el bravo quinto, ‘Costurero’, número 80, de 470 kilos de peso, que fue indultado. José Garrido (de grana y oro), ovación y dos orejas. Lama de Góngora (de celeste y oro), oreja, y dos orejas y rabo simbólicas. José Ruiz Muñoz (de tabaco y oro), silencio y palmas. Un cuarto de plaza.

     Según crónica de nuestro compañero Manuel Viera sobre la actuación de Lama de Góngora esta tarde en El Puerto de Santa María, «de nuevo ha vuelto a mostrar lo que le vimos hacer en su ilusionante comienzo. Su enorme calidad para hacer del toreo un disfrute quedó demostrada. Disfrute y emoción en esta tarde inaugural de la temporada estival en la Plaza Real. Decididamente hubo momentos que sublimaron lo hecho en el ruedo. Tiempo efímero en el que lo visto fue embaucador. Algo más del simple muletazo a derecha o a izquierda. Pero los hechos son los hechos y he aquí cómo Lama de Góngora hizo el toreo. Su peculiar manera de decirlo lo sitúa en posición de privilegio para su inmediato futuro.

     Intérprete del excelente natural, el sevillano, desengrasó la textura de su muleta para recrearse en un toreo donde dominó el impecable trazo, la claridad de ideas y el gusto por lo auténtico. El nivel de la faena al extraordinario quinto novillo de Torrestrella fue sobresaliente, sobre todo en la media docena de hondos naturales ligados y rematados. Faena soberbia que fue creciendo en intensidad y calidad conforme el bravo ‘Costurero’ embestía con notable clase. Faena servida por una transparencia inusual y sin perder un ápice de expresividad. Faena en la que la portentosa facilidad rítmica de cada muletazo se alió a un virtuosismo de ley. Ya digo, versión impecable de un toreo pleno de chispa y vivacidad.

     ‘Costurero’ no paraba de acometer a las telas del sevillano. Tanto y tan bien que de inmediato la gente se olvidó de algún que otro defecto acusado durante la lidia. Pañuelos al viento y el indulto que, aunque se hizo esperar, llegó para gloria del ganadero y del torero. Ni siquiera sonaron los correspondientes avisos mientras que el preciosismo en los detalles de Lama de Góngora se jaleaban entre la emoción de un público entregado a la causa. Antes, con el noble segundo, gustó y se gustó el sevillano en los despaciosos y entregados lances a la verónica, completando un trasteo en el que el natural brilló de forma excepcional. No fue faena de grandes emociones, pero sí de pasajes de indudable interés. Tras finiquitarlo de estocada paseó la oreja».

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