BALANCE de la jornada: extraordinaria faena de Morante, a hombros en Granada

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El torero sevillano le corta las dos orejas al cuarto toro de Gavira, al que le hizo una sensacional faena. Ya con el capote formó Morante un auténtico alboroto en la plaza Monumental de Granada. Cogió los palos y protagonizó un torerísimo tercio de banderillas. Y en la faena, con la gente volcada y enloquecida de su toreo, reventó una tarde con muletazos artísticos y llenos de elegancia y clase que le reportarán varios premios de la Feria del Corpus granadina.


Morante de la Puebla.

Redacción.-

     El balance de las actuaciones de toreros sevillanos que han realizado el paseíllo hoy, miércoles 10 de junio, ha sido el siguiente: 

CORRIDA DE TOROS 

  • Granada: Se han lidiado toros de Gavira, bien presentados. de desigual juego. Morante de la Puebla, saludos tras aviso y dos orejas. Miguel Ángel Perera, oreja y oreja. Alejandro Talavante, dos orejas y oreja. Tres cuartos de plaza.

    En crónica de burladero.com sobre la actuación del torero de La Puebla del Río esta tarde en Granada, "tras la colosal tarde protagonizada en Madrid, Morante ha vuelto a dar todo un recital de toreo bueno. Y lo ha hecho en todos los tercios, tanto con el capote, como en banderillas y con la muleta. Para culminar esta gran obra le ha ayudado un gran toro de Gavira, al que le pidieron la vuelta al ruedo, y que se quiso 'sumar a la fiesta' embistiendo con clase y bravura. Morante se inspiró nada más abrirse a la verónica. Y eso que en los primeros compases al toro le costaba humillar. Pero el de la Puebla se rompió, en varios lances en los que se rompió a torear y sobre todo en un quite de dimensiones estratosféricas. Las dos medias fueron, simplemente, maravillosas. Tras simular la suerte de varas, Morante cogió los palos para banderillear. Fueron cuatro pares -debido a que se cayeron los palos del tercero- y en el que destacó un arriesgado y espectacular par al quiebro, dejándose llegar mucho al toro y exponiendo una auténtica barbaridad. Con el run-rún en la plaza, comenzó la faena por ayudados por alto, llenos de personalidad y torería, para comenzar a elaborar una nueva obra. De sus manos salieron series ligadas y encajadas por ambos pitones. Los remates finales también fueron extraordinarios. Adornos, cambios de mano, trincherazos, trincherillas y un sinfín de recursos que convirtieron Granada en un hervidero. Dejó una estocada trasera antes de pasear las dos orejas.

     Anteriormente,Morante de la Puebla, pudo haber cortado otra oreja de su primero, con el que se lució toreando a la verónica. El toro salió manseando del caballo y desde ese momento, buscó siempre las tablas. Fue ahí donde el sevillano consiguió hilvanar dos series de naturales sensacionales, muy encajado con un toro aplomado que se negaba a embestir. Morante se justificó con creces pero estuvo muy desafortunado con la espada".

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