ENTREVISTA a la Maestranza (II): «Las nuevas gradas tendrán megafonía»

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SEVILLA TAURINA entrega hoy la segunda parte de una extensa entrevista concedida por el teniente de hermano mayor de la Real Maestranza, Alfonso Guajardo-Fajardo, máximo representante de la institución sevillana. En este segundo bloque se analiza monográficamente la infraestructura de la plaza. Alfonso Guajardo confirma que, «si todos quedan contentos con las nuevas gradas impares de sombra, se ampliarán al resto».


El teniente hermano mayor, durante la entrevista.
FOTO: Matito.

Francisco Mateos.-

     ¿Cómo y por qué surge el proyecto de reformar las gradas de la Maestranza?

     Es por algo lógico: saber adaptarse a los tiempos. Estamos en el siglo XXI, y la mentalidad de hoy no es la misma que la de hace unos años. Hoy todos queremos comodidad en los sitios donde vamos: en nuestras casas, en los lugares públicos. Nosotros somos conscientes, porque no es un secreto, sino una realidad, que las gradas de la plaza de toros de Sevilla no son cómodas. Y saberse adaptar a los tiempos significa que, si dentro de la normativa existente son transformables las gradas para tener una mayor comodidad para el público, pues hagámoslo; es nuestra obligación.

     Por tanto, ¿he de entender que el proyecto parte desde la Real Maestranza?

     Sí, sí, completamente. Nosotros somos los propietarios de la plaza de toros y por tanto somos los responsables. Por eso parte de nosotros el plantear esta reforma. Hemos presentado un proyecto inicial a la Gerencia de Urbanismo, y lo han aprobado. Al ser la plaza de Sevilla un monumento catalogado como Bien Cultural también tenía que pronunciarse la Comisión de Patrimonio de la Junta de Andalucía, que también lo ha hecho favorablemente. Y por último, también se tenía que pronunciar la Consejería de Gobernación de la Junta de Andalucía, que es la que tiene competencias en temas taurinos, y también ha emitido su informe favorable. Una vez que tenemos el visto bueno previo de estas tres instituciones hemos encargado a nuestro arquitecto la elaboración del proyecto que se presentará en Urbanismo.

     ¿En algún momento se le ha dirigido la Delegación de la Junta de Andalucía en Sevilla para indicarle que la situación de las gradas está fuera de lo establecido por la actual normativa taurina y que una reforma o adecuación de las mismas era urgente acometer?

     Como usted bien sabe, porque es aficionado a los toros y es de los que van a la plaza siempre, la Maestranza es un edificio muy antiguo. Intentar adaptarse a las nuevas condiciones que se le exigen a las plazas de nueva construcción por parte de la autoridad es prácticamente imposible. Ahora bien, ¿el hacer mejoras? Es posible. Habrá visto cómo en los últimos años se han venido realizando mejoras. En este sentido se ha trabajado conjuntamente con la Delegación de Gobernación en esas mejoras. Es un tema que está encima de la mesa y que nosotros no somos reacios a comentarlo, y por eso llevamos a cabo este planteamiento de reforma de las gradas. Esta institución mantiene con la Delegación de la Junta de Andalucía una relación muy fluida y tenemos cambios de impresiones constantemente.

     Según el arquitecto de la plaza, José Antonio Carbajal, la reforma de las gradas se contempla en distintas fases por la complejidad de la propia obra y el edificio histórico…

     Mi compromiso es acometer la reforma de las gradas impares de sombra: desde la grada del Círculo


Alfonso Guajardo recibió en la Casa maestrante a Sevilla Taurina.
FOTO: Matito.

de Labradores hasta la grada de la banda de música. Cuando se haga esa reforma se analizará la realización de la obra de esa grada, la aceptación que tiene por parte del público, sus costos,… y si todo es favorable se realizarán las restantes gradas. Es una obra que no se hace en un día ni en dos. En esta Casa, los cargos tienen una duración determinada. A mí no me da tiempo a acometer más obras. El cargo de teniente de hermano mayor es por un periodo de cuatro años, renovables dos años más. Yo cumplo en junio de 2009 mi sexto y último año. Como la primera fase que le he comentado del proyecto se ejecutará el próximo invierno, serán mis sucesores quienes podrían seguir con las obras. No es una obra fácil de ejecutar, porque hay que mantener las estructuras y fisonomía de la plaza. Aquí las cosas se procuran hacer bien; creo que en eso la opinión es unánime. Precisamente por esa meticulosidad de esta Casa maestrante en hacer las cosas bien, si a la finalización el próximo invierno de las gradas impares de sombra todos quedan contentos, se ampliará la reforma al resto de gradas. Lo que pasa es que mi compromiso es esta primera fase porque expira mi cargo en la tenencia, y no me puedo comprometer a tenencias sucesivas, aunque entiendo que se hará.

     Toda esta obra supondrá una pérdida de localidades muy significativa para el conjunto de la plaza…

     Es que si se quiere estar cómodamente sentado en las gradas, lo único que cabe hacer es que donde actualmente caben tres hacer que estén dos, y para eso lo único que se puede hacer es quitar al que está en medio; otra cosa es imposible.

     Había un antiguo proyecto de ahondamiento del amplio ruedo para ganar tres filas de barrera…

     Exacto, pero ese proyecto no tuvo unanimidad de respuesta favorable en la ciudad y por tanto no se hizo.

     Otro aspecto de posibles reformas son los corrales de la plaza, que se han quedado obsoletos para el manejo del toro en las labores previas y la realización de los exámenes veterinarios. ¿Se contempla la posibilidad de levantar en el extrarradio de la ciudad unos corrales de desembarque y reconocimiento, similar a la antigua Venta de Antequera?

     Como usted sabe, la ampliación de los actuales corrales dentro del recinto del barrio del Arenal es imposible. En los 15 años que llevo en la Junta de Gobierno de esta Casa se han aprobado en tres ocasiones la reforma de los chiqueros; eso sí. Pero los corrales que tiene la plaza de Sevilla son los que son. Nosotros hicimos unas gestiones hace unos años para intentar que se nos cedieran unos terrenos dentro de la ciudad para la construcción de unos corrales en los que se pudieran desembarcar las corridas de toros y realizar los exámenes veterinarios. Esas gestiones no fructificaron y se dejó aparcado el tema. Precisamente a partir de ese intento fallido de poner solución a este otro problema, la Delegación de Gobernación alcanzó un acuerdo con la empresa que está dando muy buen resultado: los reconocimientos en el campo. Ya no se devuelven en el reconocimiento tantísimos toros como antes. Esta solución creo que es de las menos malas posibles.

     Otra carencia de la plaza es el sistema de información al público. Los días de algún incidente, como retrasos por el estado del ruedo o similar, no existe megafonía y el único recurso es la famosa tablilla y la tiza. ¿Se estudia un sistema de nueva y moderna tecnología que pueda suplir esta carencia sin dañar la imagen estética de la plaza?

     Sí, se ha contemplado, pero usted lo acaba de definir perfectamente: siempre que mantenga la fisonomía de la plaza. Si se colocan altavoces es para que se oiga. Si los colocamos escondidos en las gradas, dejaríamos sordos a los aficionados de las gradas y no se enterarían los del tendido. En el proyecto de la reforma de las gradas está contemplado el tema de la megafonía, de forma que no se ‘vean’ los altavoces.

     Entonces me está diciendo que en las nuevas gradas impares de sombra que se inaugurarán en 2009 habrá instalado sistema de megafonía…

     Sí, así es. Y se pondrán en todas, en el resto. Pero todo se hará con escrupulosidad, porque en otros recintos grandes como estadios de fútbol o similar es fácil hacerlo, pero en una plaza tan antigua como esta no lo es. Es fácil pedirlo, difícil ponerlo y fácil criticarlo una vez puesto. Aquí, en esta Casa, todos los temas se estudian más de dos veces.

     Hay una última cuestión en posibles actuaciones sobre la plaza: sistemas de evacuación y su señalización.

     Es un tema pendiente. Ne es fácil tampoco. Aquí para meter un cable se es cuidadoso hasta para no tener que abrir una regola y colocar el cable sin que se vea. Fíjese usted lo difícil que es lograr eso.

 

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