OPINIÓN: Morante: tele, por favor

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«…no estaría de más que José Antonio Morante se dejase televisar en algún momento concreto, en una plaza significativa para él, donde más sienta que las musas de la inspiración puedan hacer acto de presencia. La tele manda. En pleno siglo XXI, para bien y también para mal, lo que no sale en la caja de colores no existe, y el toreo de Morante debe ser de conocimiento popular…»


Morante sólo toreará 25 corridas en la temporada 2008.
FOTO: Javier Martínez.

Carlos Bueno.-

     Vuelve Morante. Ni puedo ni quiero disimular mi alegría. Me muero de ganas por verle, pero la elección de las plazas o el precio de la reventa impedirá que muchos puedan hacerlo 'in situ'. Uno debe ser imparcial, aséptico, y como tal me considero. Soy partidario del toreo, y me caben en la cabeza todos los toreros que a mi entender dignifican la profesión, y el de La Puebla del Río es uno de ellos. Vuelve Morante y me muero de ganas por verle.

     No por esperada la noticia pierde interés. Yo estaba seguro de que su cese de la actividad taurina no era definitivo cuando cortó la temporada hace medio año. Necesitaba dejar que pasase un tiempo, asimilar circunstancias poco claras, poner en orden la mente, ya saben que es hombre de mentalidad frágil. Tenía a su alrededor demasiado 'movimiento', tal y como él declaró.

     El apoderamiento por parte de Rafael de Paula no salió como se esperaba. Pero aquello ya está 'reseteado'. Ha formateado el disco duro y vuelve con sueños renovados y, sobre todo, con un planteamiento que me parece idóneo para él y fantástico para la Fiesta: 25 corridas, 25 tardes que pretende que se conviertan cada una en un gran acontecimiento, eventos de ilusión en los que intentará realizar aquello que lleva en su cabeza, que suele ser muy diferente a las interpretaciones generales. No puede vivir sin torear, pero acertadamente se aparta de la cantidad procurando primar la calidad. Veinticinco dichas que algunos peregrinos tendrán la fortuna de presenciar.

     Pero por el contrario, veinticinco tardes en sitios señalados supondrán un hándicap para otros muchos aficionados que se las verán y desearán para poder ver al artista de La Puebla, bien por la lejanía de las plazas donde actúe, bien por los desorbitados precios que presumiblemente alcanzará la reventa. La tauromaquia de Morante es tan singular y bella, tan sincera y entregada, tan inspirada e impredecible, tan sentida e impactante, que es patrimonio de la tauromaquia, y por ende de la afición, tenga o no la posibilidad de verle actuar 'in situ'.

     Por eso Morante debería cuidar un detalle, y no ya por sí mismo, sino por el bien de la Fiesta, para captar nuevos adeptos, para demostrar el ingrediente tan grande de arte que tiene el espectáculo: la televisión. No estaría de más que José Antonio Morante se dejase televisar en algún momento concreto, en una plaza significativa para él, donde más sienta que las musas de la inspiración puedan hacer acto de presencia. La tele manda. En pleno siglo XXI, para bien y también para mal, lo que no sale en la caja de colores no existe, y el toreo de Morante debe ser de conocimiento popular.

     Vuelve el artista de La Puebla y ni puedo ni quiero disimular mi alegría. Me muero de ganas por verle. Ojalá le alumbre la inspiración y ojalá todos tengamos la oportunidad de disfrutarlo.

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