LOS PALACIOS - Festival benéfico

Finito se emborracha de toreo e indulta a un Fuente Ymbro

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Finito de Córdoba, con el astado indultado. (FOTOS: Ruedos del Sur)
Finito de Córdoba, con el astado indultado. (FOTOS: Ruedos del Sur)

Éxito económico y artístico en el maratoniano festival benéfico de Los Palacios. Finito de Córdoba indulta un bravo novillo de Fuente Ymbro, mientras que Padilla, Curro Díaz, Daniel Luque y Pepe Moral suman ocho orejas y dos rabos. Los novilleros locales Manuel Rodríguez y Alejandro Jiménez también le cortan las orejas a sus oponentes. 

LA FICHA

 
ASTADOS: Se han lidiado ocho reses de distintas ganaderías. Fuente Ymbro (indultado), Los Azores, Manolo González, José Luis Marca, Villamarta, Torrestrella, Las Monjas y Manolo González.

ACTUANTES: –Finito de Córdoba, dos orejas y rabo simbólicas.
Juan José Padilla, dos orejas.
Curro Díaz, dos orejas y rabo.
Daniel Luque, silencio y dos orejas en el lidiado como sobrero.
Pepe Moral, dos orejas y rabo.
Manuel Rodríguez, dos orejas.
Alejandro Jiménez, dos orejas.
 

INCIDENCIAS: Festival benéfico. Lleno de ‘No hay billetes’.


 
GALERÍA GRÁFICA
AL NATURAL
¡Qué largo el festival!

 

Manuel Viera.-

     Algo ha de quedar para que los padres de Juan Manuel puedan asegurar unos meses su estancia en Foltra, que no es clínica ni es hospital, sólo un viejo caserío de tres plantas donde el doctor Devesa, catedrático de Fisiología de la Universidad de Santiago, emplea su esperanzador programa con enfermos de escasas posibilidades de curación. Algo ha de quedar del gesto de esta gente del toro que ha hecho posible este mediodía aliviar la economía de una familia rota por el infortunio.

     Respondió el pueblo del chiquillo llenando la plaza hasta no caber un alfiler, y se divirtió un público paciente y exquisito durante un festejo de cuatro horas de duración. Una de las horas ocupada en los mil intentos por devolver al camión el buen novillo de Fuente Ymbro indultado por Finito de Córdoba. A Juan Serrano da gusto verlo torear en estos festivales. Es donde se le puede ver. Vestido de calle, con un impecable traje negro de perfecto corte, se sintió y toreó. Y de qué manera. La faena fue interminable, soberbia, extraordinaria. Profundo el pase a derecha, y muy despacio, puro y rematado el natural. Finito se emborrachó de toreo con el bravo y noble utrero de Ricardo Gallardo. Al final, la gente pidió el indulto sin demasiado clamor. La odisea, ya quedó dicho, fue meterlo de nuevo en el cajón.

     A la dos de la tarde salió al ruedo un cinqueño basto y brusco de Los Azores al que Juan José Padilla le saludó con tres largas cambiadas de rodillas. El torero de Jerez, vestido de explorador de la selva amazónica, lo banderilleó con espectaculares maneras para gustarse después con un toreo despacioso con la diestra. Divirtió y se divirtió antes de pasaportarlo de doble estocada.

     Curro Díaz toreó muy despacio al flojo aunque noble novillo de Manolo González. Faena para degustar, mejor con la derecha que con la izquierda, hilvanada y bien rematada con extraordinarios de pecho. Los pases por bajos y de trinchera pusieron colofón a un interesante trasteo firmado de forma contundente con la espada.

     Daniel Luque quedó inédito con una res inválida de José Luis Marca. Tras pasaportarla de media estocada toreó un novillo de Villamarta de muy escasa fuerza. El sevillano intentó la quietud en las formas sin que la faena levantara demasiado clamor.

     Sí gustó Pepe Moral, el matador de toros local, muy decidido y capaz, empleó el temple en una faena muy bien trazada donde se le notó lo mucho aprendido del maestro Manolo Cortés. Moral, que toreó muy despacio al natural, está capacitado para algo más que vestirse de corto una sola tarde en un festival en su localidad.

     Al novillero local Manuel Rodríguez se le vio puesto, aunque lució poco su toreo con un eral chico y sin hechuras de la ganadería de Las Monjas. Sin embargo, sí enardeció a sus paisanos Alejandro Jiménez, que le echó coraje y le puso ganas a las repetidas embestidas del eral de Manolo González.


AL NATURAL 

¡Qué largo el festival!

 

Javier García Baquero.-

     ¿Se han dado cuenta ya de que no nos gustan los festivales? En este estaba todo a favor para hacernos cambiar de opinión: una plaza llena, las cosas bien hechas por Cortés, Moral y Curro Javier, una organización modélica, un cartel con atractivos (el ‘pero’ de siete intervinientes, demasiados), una buena causa real, tangible e inmediata. Pues, ni por esas, todo se lo cargaron en el primer novillo de la tarde un matador de toros retirado y una presidenta insegura. Juan Serrano, vestido de paisano (de Oscar Wilde supongo), o de torero retirado,(«¿va así vestido por que está retirado?», me preguntaba con esa perpiscacia propia del genero femenino mi vecina de localidad mientras me invitaba aun trago de mosto de Trebujena). El catalán, primero se inventa y provoca el indulto antireglamentario, luego de entender que es imposible la entrada del burel en el camión, permite o incita a su puntillero para que lo intente atronar hasta tropecientas veces desde el burladero, por fin se inhibe del suceso como matador de toros y como director de lidia, cuando alguien dice en el callejón que el señor Gallardo, por teléfono, pide la vuelta al campo del utrero, y él no mata a un toro indulatado. Fue complice en su buena fe una concejala de festejos incopetente, que peca de soberbia por subirse al palco y no hacer caso de sus asesores. Tras más de hora y media, el novillo, noble, rebajado del anca izquierda y con el 92 en el costillar, sufrió el denigrante espectáculo de ser izado encordado y a empujones por la testuz al camión.

     Antes, el torero de Córdoba dejó el trazo largo de su torero imponente en la mejor versión de un torero importante,ante un toro que se mostró noble y repetidor, faenón del torero de Córdoba. Tras hora y media, el público, mucho de pie en las troneras, no dijo ni mú; esto en EEUU es de juzgado de primera instancia, esta España no tiene arreglo, con tanta buena gente no salimos de la crisis. Padilla, también vestido de torero retirado, animando y besando al compañero de cuadra en una vuelta al ruedo que el de Tarrasa no quiso dar alegando que se nos iba la mañana.

     Padilla estuvo en Padilla en su toro: bullidor, banderillero y fácil con la muleta, con la espada regular.

     En la parte seria del espectáculo, es decir vestidos de corto, Curro Diaz cuajó a su complicado novillo con torería y gusto, un torero a más. Luque en el cuarto titular, no pudo hacer nada ante la invalidez del de Marca. Al de Federico Molina, no pudo enjaretarle una serie completa, el utrero se paraba, protestaba y buscaba. Moral dejó muy buenos momentos, con el capote de recibo, ganando pasos y acabando en los medios sentó las bases de una faena que se fundamentó luego en el pitón diestro del enrazado de Torrestrella que nunca se entregó por el izquierdo. La estocada, de libro, marcando los tiempos, por arriba y en el sitio, la efectividad fue evidente. Manuel Rodríguez puso firmeza, seguridad, sencillez en las maneras y una forma pulcra de usar los engaños. Alejandro Jiménez, anduvo bullidor, en novillero, con ganas y enrazado en el que cerró plaza. A las cuatro y media de la tarde, nos levantamos de las gradas…


*Javier García Baquero es periodista taurino onubense. / Publicado en ambitotoros.blogspot.com.


GALERÍA GRÁFICA

La plaza se llenó; solidaridad ante la necesidad.

Paseíllo a plaza llena en Los Palacios.

Larga cambiada de Juan José Padilla.

Juan José Padilla con los palos.

El torero linarense Curro Díaz con la derecha.

Daniel Luque meciendo el capote a la verónica.

 

El torero local Pepe Moral triunfó en su pueblo.

 

 

 

 


 

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