Yo tampoco puedo dormir… (A Pepe Moral)

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«…El patio de cuadrillas y rápido a la capilla. A hablar con el Dios de los toreros, con la Virgen de los valientes. Esos minutos te relajarán, te concentrarán, te convertirán definitivamente en el torero que se va a enfrentar a sí mismo en una apuesta vieja por saber sus límites. Desde el paseillo todo será muy rápido, muy tuyo, muy serio, muy importante, muy emotivo. Te cederán los trastos en ceremonia rancia, te dirán cosas que sólo asimilarás tiempo después, abrazos, aplausos de tu plaza de Sevilla y tu primer toro en una plaza, en la Maestranza…»


Pepe Moral, justo antes de su alternativa.
FOTO: Matito. 

Javer García-Baquero.-

     Llega la noche, la noche víspera del día más importante. En la vida hay muchos días que son el más importante, pero cada uno es el más importante cuado llega, en ese momento después del cual todo puede haber cambiado. Mañana te puedes acostar con el futuro resuelto, mañana te puedes acostar pensando que ha pasado un tren que se te ha escapado, mañana…

     Mañana te levantarás distinto, aunque en tu cama de siempre, cerca del calor que nadie puede suplantar de tu madre y de tu casa, desde temprano el cuerpo te cantará los buenos augurios. Piensa un momento antes de poner el pie derecho en el suelo, luego no tendrás día más que para los dos toros negros de Ortega que ya estaban durmiendo en el Arenal.

     Mañana llegará la cuadrilla del sorteo. La cuadrilla de un novillero me recuerda a los niños grandes que repiten curso, que lo saben todo pero no han pasado. Cuando lleguen de la plaza te cantarán los números y te darán coba, "el segundo un tacazo, bajito, aquí (poniendo las manos juntas), te has llevao el lote" y tu callarás, querrás comer y el estómago se negará. Verás la cara del maestro, su exigencia, su ojos cargados de pasado; ni una palabra de más, ni un consejo de menos.

     Ya en la habitación de sombras y de sueños, de la silla hecha con mimo de alternativa, de traje recién sacado del sastre, caerás en un duermevela incómodo, dos toros negros, tu gente, tu pueblo, tu carrera, tus ángeles guardianes con la cara de los hombres de tu cuadrilla, tus fantasmas, tus tardes de gloria, tus toros, los cuajados y los que se fueron con las orejas, pasarán a verte por el Vincci. Estos meses de campo y toro te han hecho verlo claro, estos meses de andar con quien se debe andar, como se debe andar, donde se deba andar te han hecho torero, mañana será oficial, pero ya te has hecho torero fuera de la plaza, en tu alma y en tu mente eres matador de toros.

     Te parecerá parte del sueño cuando oigas el rumor de tu 'mozoespá' "Maestro, que va siendo la hora". Tu afilado cuerpo encajará perfecto en el terno blanco, las medias y la camisa se pegarán a la epidermis erizada de responsabilidad, todo será íntimo, tranquilo, medido, previsible y ritual. Luego… luego todo tiene que ser rápido, la gente en la habitación serán las justas, los cabales del buen fario, las palmadas, los besos, las sensaciones de más nervios que los tuyos. El hall del hotel será una bulla pasajera e imperceptible, el coche cuadrilla servirá de penúltimo refugio, verás el ambiente de día grande, entrarás por Iris y más palmadas, más deseos, más cerca del momento.

     El patio de cuadrillas y rápido a la capilla. A hablar con el Dios de los toreros, con la Virgen de los valientes y sobre todo con tu 'yo' más íntimo, el de la verdad sin tapujos. Esos minutos te relajarán, te concentrarán, te convertirán definitivamente en el torero que se va a enfrentar a sí mismo en una apuesta vieja por saber sus límites. Desde el paseillo todo será muy rápido, muy tuyo, muy serio, muy importante, muy emotivo. Te cederán los trastos en ceremonia rancia, te dirán cosas que sólo asimilarás tiempo después, abrazos, aplausos de tu plaza de Sevilla y tu primer toro en una plaza, en la Maestranza. En cada muletazo irán plasmados tus esfuerzos de estos años, en cada desplante habrá algo del penar de tu gente más cercana, la estocada será un arma cargada de contratos, las orejas que pasearás serán los argumentos que reforzará a tu mentor en los despachos. Ahora ya todo despacio, cumbre, has estado cumbre, y tu futuro es tuyo, ese don de los dioses te ha hecho grande y dueño del mañana. Nos seas necio y no olvides el pasado.

     Esta noche que no podemos dormir ninguno de los dos y podemos soñar ambos, pero sólo tú eres torero, sólo tú tienes el privilegio de la fuerza para darle una vuelta completa al timón de tu destino. Mañana será el primer día del resto de tu vida y de tí. Sólo de ti depende el color de la realidad que vayas a vivir.

*Javier García-Baquero es periodista taurino onubense de Cope-Huelva.

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