Luis Vilches y la sempiterna punta roma de su espada

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Real Maestranza – 4ª Feria de Abril, Lunes 20 de Abril de 2009

TOROS: Se han lidiado toros de la ganadería del Conde de la Maza, desiguales en presentación, astifinos, duros y complicados. Destacó el quinto: noble y con recorrido.

ESPADAS:Rafaelillo (que debutaba en la Maestranza), de nazareno y oro, silencio y silencio.
Luis Vilches, de verde manzana y oro, silencio tras aviso y silencio tras aviso.
Joselillo (que debutaba en la Maestranza), de grana y oro, saludos y silencio tras aviso.

INCIDENCIAS: Dos tercios de plaza.

El comportamiento de los toros del Conde de la Maza mantuvo el interés del público en el cuarto festejo de Feria de Abril. Una corrida dura, muy desigual en presentación, muy astifina, con las complicaciones propias de la mansedumbre, y con un quinto de oreja. Luis Vilches demostró con la calidad de su toreo en una faena profunda, con momentos muy emotivos y que no supo firmar con la espada. Los debutantes Rafaelillo y Joselillo anduvieron firmes y valientes, muy por encima del juego áspero y complicado de sus respectivos lotes.


Trincherilla del utrerano Luis Vilches al quinto.
FOTO: Matito.

Manuel Viera.-

Hay momentos en el toreo de Luis Vilches que le pegan a uno en algún nervio de la sensibilidad y se borra el sentido crítico. Esto es lo que me sucedió cuando el de Utrera toreó con la zurda al quinto toro condeso en una faena poblada de momentos interesantes. Una faena profunda y emotiva que no llegó a la perfección debido a la inseguridad que provoca ocho meses de paro después de padecer una gravísima cornada. Pero el torero de Utrera, con la suerte de su parte al tocarle el toro más toreable de la complicada y dura corrida de los hijos del Conde de la Maza, se le volvió de espalda con la sempiterna punta roma de su espada cuando el triunfo, decisivo triunfo, lo tenía otra vez al alcance de los dedos. Luis lloraba de rabia y de impotencia mientras el público le aplaudía con fuerza una faena de pura arquitectura, de pases al natural de mano baja, largos, sentidos, hondos y con la intensidad rotunda de una calidad extraordinaria.

No pudo ser, cuando el 'milagro' estaba a punto de producirse, porque torear como lo hizo Vilches a uno bravo, entre los complicados, por duros, correosos y mansos toros condesos, no era


Rafaelillo… a pesar de las dificultades.
FOTO: Matito.

posible. Fue faena corta, reducida pero sustanciosa en calidad. Desde el prólogo a derecha pasando por los hondos naturales, el interesante trasteo se caracterizó por la solidez digna de un toreo con gusto y grandioso. Un espadazo sin estilo haciendo guardia y una estocada baja le robaron, otra vez, la gloria del triunfo y… quizá su futuro.

Con el segundo, soso en sus embestidas pero acudiendo a los engaños sin demasiadas complicaciones, acusó Vilches la inactividad tras la cornada y la presión que le suponía buscar el éxito a cara de perro. Muy decidido trazó muletazos buenos con ambas manos y su peculiar estilo, pero sin llegar a convencer. Con la espada mal.

El toreo de Rafaelillo es lo más parecido, no por su apabullante entrega y reconocible valor, a los clásicos creativos, a quienes lo ejecutaban con formas consistentes y emotivas no exentas de verdad. Rafaelillo es todo valor y arrojo, se la juega sin cuento en esta tarde de su debut en busca de una gloria, de la que está convencido que la tiene al alcance de la mano. Aunque tenga que pisar el sitio donde estos complicados y duros toros embisten. Será simple cuestión de tiempo para ver al murciano lograr su objetivo. Muy difícil


Joselillo y la noble embestida del sexto.
FOTO: Matito.

lo tuvo con el primero, un toro manso, muy parado y midiendo siempre al torero, al que le buscaba las zapatillas en cada pase. El torero de Murcia aguanto imprevisibles embestidas con extraordinario valor. Tardó en matar debido a las complicaciones para ponerlo en suerte, y lo hizo con contundente estocada. Con el también manso y peligroso cuarto, se la jugo de hinojos en la puerta de chiqueros para seguir en la misma línea en una faena firme, valiente y emotiva. Dos pinchazos precedieron a otra buena estocada.

Tiene estilo en sus formas y calidad en su toreo, algo muy difícil de mostrar lidiando toros de comportamiento duro e imprevisible. Joselillo no defraudó en su presentación, es más, salió airoso de la lidia al tercero, un toro de embestidas cortas y a media altura, que se vino abajo cuando el madrileño le pudo. Su colocación es buena, y gracias a esto le trazó alguna que otra tanda de muletazos rematados con los de pecho. Mató de estocada. Al sexto, noblón y sin profundidad ni emoción en sus embestidas, lo toreó con ganas en un sinfín de muletazos a derecha e izquierda sin llegar, destacando la voluntad y la firmeza que le puso a su quehacer.

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AL NATURAL

El milagro de cada tarde de toros

Francisco Mateos.-

Cada tarde de toros se producen un buen puñado de milagros. Nos acostumbramos a ver los festejos sin percatarnos del todo del latente peligro que siempre existe en el ruedo, que en el momento más inesperado puede sobrevenir una tragedia. Cantado estaba que la tarde de hoy iba a ser de susto. De peligro evidente. Como apuntaba un lector en un comentario en este portal, parece que la empresa de Sevilla tiene acciones en la ganadería del Conde de la Maza. No se entiende de otra forma el 'erre que erre' con unos toros que no son, precisamente, una 'oportunidad' para tres toreros modestos. Solventaron la papeleta con oficio y eficacia, con especial brillo de un Luis Vilches al que, por enésima vez, la espada le privó de un legítimo triunfo en este coso.

Como cada tarde, he tenido la oportunidad de recrearme en las magníficas imágenes del Plus, en sus acertadas repeticiones y en sus geniales planos; es lo que me queda tras el veto impuesto por la empresa Pagés esta temporada, impidiendo como en años anteriores el libre acceso a la plaza en igualdad de condiciones que el resto de mis compañeros, en un vano intento de cercenar la información y presionar para intentar 'domesticarme'. Por cierto, que al que no le llegue con esto de la crisis para las carísimas entradas en la Maestranza, por dos euros de una Coca-Cola ves la corrida completa con todo lujo de detalles en los locales que tienen Digital Plus. Pues a lo que iba, que cada tarde se producen varios milagros en una corrida de toros. En la de esta tarde, y con la profusión y lentitud de las imágenes repetidas, se comprobaba cómo una y otra vez existe ese ángel de los toreros que está continuamente echando un capotillo.

El primero le lanzó un certero navajazo a la parte trasera de la rodilla izquierda de Rafaelillo, que no llegó a prenderle. Vilches también sufrió un achuchón en el segundo. En el tercero le tocó a Joselillo, y por partida doble: un pitonazo en la cintura en la faena y una zarandeo impactante por la pechera cuando dejaba la estocada final. En el cuarto también hubo alta tensión: la pelea de Rafaelillo con este complicado toro, incluyendo una angustiosa portagayola, fue una lucha 'cuerpo a cuerpo'. Y en el sexto, el picador Rafael Sauco estuvo a merced del toro tras quedar su pierna aprisionada por el caballo tras un derribo. Y no pasó nada en todos estos moments. Varios milagros inexplicables pero que suceden cada tarde, como igual de milagroso era que saliera uno del Conde embistiendo… y salió: fue el quinto, que para eso no hay quinto malo. Ni en los del Conde.

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Comentarios disponibles:
Fecha: 2009-04-22 11:06:23 Autor: SIERRA
ojala se acuerde la empresa de sevilla si hubiese alguna sustitucion de este gran torero

Fecha: 2009-04-21 11:36:25 Autor: el toro
Si es duro por duro y si es noble por noble. Y los caballos? Que. Nada que decir. Para gustos, los colores