REAL MAESTRANZA / 4ª Feria de Abril

Todavía bulle a borbotones la Maestranza… y pinchó

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Oliva Soto ha cortado una oreja y ha dejado sin firmar una importante faena que le hubiese propiciado abrir la Puerta del Príncipe. Diego Urdiales, justa vuelta tras transmitir la emoción de lo imposible con un complicado toro. Y Nazaré se ha marchado entre silencios tras sortear lo peor de la interesante corrida de Conde de la Maza.

 

Manuel Viera.-

     Ni él, ¿conformista?, se lo podía imaginar: un toro bravo –condeso-, la Maestranza, Feria de Abril, televisión en directo, y toda una plaza predispuesta, tras degustar el toreo, a llevarlo a la gloria. Y mire usted… pincha. Y no una vez, sino seis y… todo se va al garete. Más de uno  andará todavía preguntándose por qué Alfonso Oliva Soto no terminó de descerrajar la Puerta del Príncipe cuando todos la veíamos abierta.

   Oliva Soto le dedica la oreja a su tío, Ramón Soto Vargas. (FOTO: Matito)
La magia y el duende del joven torero de Camas. (FOTO: Matito)        Su faena al quinto será una de las grandes de la feria, claramente diferente por la importancia del toro, y del torero que insistió con unas formas que recuerdan a otros grandes virtuosos del toreo. Tan emotiva fue que dejó huella en la tarde. La sensibilidad que desprendió en cada uno de los muletazos diestros fue fiel reflejo de la riqueza de una tauromaquia creativa y sensacional.

 

     Oliva Soto es uno de esos toreros en continua necesidad de reivindicación. Por coraje y por toreo sigue ahí, y sus formas han vuelto a causar una profunda y agradable impresión. Cualquiera con un poco de sensibilidad se daría cuenta que la faena al bravo toro condeso ha sido auténtica y profunda. El camero puso toda su imaginación durante la lidia ejecutando un refinado toreo sin caer en esa ostentación virtuosa de los que se consideran artistas. Bien mirado, el toreo de Oliva Soto ha tenido retazos de un clasicismo personalizado intercalado con detalles concretos de un arte de ‘quejío’.

Perfecto el muletazo del sevillano. (FOTO: Matito)  

     Clásico y elegante, Oliva Soto, resolvió con exquisito tacto y mejor toreo las dificultades de unas embestidas a la deriva del segundo, un toro enrazado, complicado y de eminente peligro con el que avisó al torero en un dramático volteo cuando quitaba por chicuelinas. Con agilidad y reflejos confirmó su valor y demostró hacer el toreo a quien nadie pensaba lo podría hacer. Tandas de cuatro y cinco muletazos ligados y rematados. Algún que otro natural y los adornos. Pese a pinchar le pidieron la oreja con fuerza. Se gustó y gustó a la verónica con el importante quinto. Después, ya quedó dicho, al muletazo diestro portentoso, flexible, alegre, grácil, hilvanado se le unió la sensibilidad, la elegancia y la gracia de un torero que olía por todos sus poros a Sevilla. Todavía bulle a borbotones la Maestraza. Y… pinchó.

     Diego Urdiales cultiva -a la fuerza- un toreo a veces dramático, con el que ha sido encasillado en un sinfín de duras corridas. Perteneciente a la nueva generación de ‘toreros valientes’ profesa un toreo de valor poderoso sin desfigurar una tauromaquia que llega y convence. El riojano aprovecha sus recursos dando rienda suelta a un toreo con el que mantiene la tensión en los tendidos y provoca la atención. Así, serpenteando con sus formas consiguió con el manso y complicado cuarto transmitir la emoción de lo imposible. La emoción de la ligazón del muletazo diestro. La emoción del eminente peligro -¡qué pitonazo a la cara!-. La vuelta tras la estocada fue digno premio. Con el primero, manso y con genio, le faltó seguridad y confianza para doblegar las complicadas embestidas. Con la espada no estuvo bien.    

Excelente natural de Diego Urdiales. (FOTO: Matito)


Urdiales aprovecha sus recursos dando rienda suelta a un toreo con el que mantiene la tensión en los tendidos y provoca la atención


 

     La tarde de Antonio Nazaré no ha sido una decepción, sino la respuesta a una secuencia que se veía venir con dos toros no aptos para el toreo. Manso, descastado y con demostrados problemas por ambos pitones fue el  tercero. La solvencia del nazareno en la ejecución del trasteo, la seriedad con la que abordó la lidia con la que tanteó con ambas manos las aviesas embestidas, da idea del rigor de la faena. Tras el pinchazo y la estocada respetaron su hacer con el silencio. Al noble y manso sexto consiguió sacarle notables muletazos diestros y algún que otro natural largo y templado, aunque lo hecho no tuvo eco en los tendidos, quizá, por la escasa acometividad del toro.


La tarde de Antonio Nazaré no ha sido una decepción, sino la respuesta a una secuencia que se veía venir con dos toros no aptos para el toreo


     La corrida de los Herederos de Conde de la Maza ha manseado de forma generalizada. No obstante, ha mantenido la atención del espectador por movilidad y la emoción del peligro. El quinto fue un gran toro en todos los tercios pese a que en el epílogo de la faena de muleta buscara las tablas. 

 

 

 Antonio Nazaré remata con el capote. (FOTO: Matito)

 


AL NATURAL

Hay que tenerlos muy gordos

Francisco Mateos.-

 

     Hay que tenerlos bien puestos. Ya escribía el verano pasado sobre el sevillano Oliva Soto: «Ramón: tu sobrino tiene valor», porque a los toreros de arte gitano, como este que lo es, siempre tienen detrás suya una legión de francotiradores poniéndole ‘peros’ sobre el valor y la técnica. Después de lo expuesto y visto hoy, que nadie venga más a poner en duda el valor y la capacidad de Oliva Soto. Lleva el muchaho tres corridas en su historial de matador; sí, tres, sólo tres. Una por año: en 2008 la de la alternativa, en Sevilla; el año pasado la durísima y seria corrida de Martín Lorca el 14 de agosto, también en Sevilla, donde se la jugó y ganó cortando una oreja; y la tercera era la de hoy. Tres años de matador, tres corridas. Ya me dirán ustedes si tan exiguo balance no le debe crear a uno que se va a jugar la vida dudas de seguridad. Pues a Oliva parece que no.

 

La sonrisa sincera de Oliva Soto. FOTO: Matito) 

     Y además, el ‘regalito’ de la empresa Pagés de premiarle la oreja ganada el año pasado metiéndole en la del Conde de laMAza. Y más aún a Oliva Soto, sobrino de aquel Soto Vargas. Hay que tenerlos muy gordos para hacer el paseíllo en la misma plaza donde un toro de esta ganadería mató al hermano de tu madre. Así de cruel; así de duro. Y mucho más gordos hay que tenerlos para dejarse coger si hace falta cuando el toro le rebanó por abajo en el quite por chicuelinas y el muchacho se negó a rectificar, con una voltereta que fue un milagro salir indemne. Y ojo, que se levantó de inmediato preocupado no de la posible cornada sino de dónde estaba el capote para cogerlo, irse al toro y otra vez ponerse delante para repetir la acción. Que los francotiradores bajen los puntos de mira. Que nadie se atreva ni a medio discutir la oreja. Oreja de Sevilla. Punto. Perfecto el presidente Teja. Oreja de justicia ante las injusticias. Sevilla es justa. Sevilla es así. En la corrida de su alternativa de 2008, «bieeeeennnn». El año pasado, «oleeeeee» y una oreja. Y esta tarde la magia, el duende, el valor, una oreja… y la Puerta del Príncipe haciéndole un guiño. ¿Que se la cerró él? Pero vamos a ver, hombre de Dios. ¿también queremos que además sea un ‘cañón’ con la espada con sólo seis toros lidiados a muerte en su vida?


GALERÍA GRÁFICA de MATITO

Diego Urdiales intenta meter en el capote al primero.

El inicio de faena del torero riojano, debutante hoy.

Excelente en el trazo el derechazo de Diego.

Quite por chicuelinas de Nazaré al primer toro de Oliva Soto.

Respuesta, también por chicuelinas, de Oliva Soto.

El toro rebaña por abajo y lo voltea de forma dramática.

Otra vez en Sevilla, un Conde de la Maza y un Soto a merced. 

Se levantó sin mirarse, cogió el capote y otra vez al toro.

Largo derechazo. Era el quinto toro que lidiaba en tres años...

Toreo de mano baja con un toro que nunca fu fácil.

El triunfo de Oliva Soto, muy sentido por los sevillanos.

Otro torerillo de Camas que enciende pasiones y pasea romero. 

 Turno del otro sevillano del cartel Antonio Nazare.

 Pase de pecho de piton a rabo de Urdiales en el cuarto.

 Relajado natural el trazado por el torero de Arnedo.

Oliva Soto saluda con el capote al quinto de la tarde.

Faena elegante, magica, emocionante y profunda.

Bajando la mano y metiendo la cintura en el ajuste.

Oliva Soto, completamente concentrado hacia el triunfo.

Antonio Nazare con el sexto y ultimo toro de la corrida.

Toro y torero no se entendieron bien hoy en la plaza.


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