REAL MAESTRANZA - 10ª Feria de Abril

Fracasaron los ‘jandillas’

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Un buen derechazo de Tomás Rufo.

El torero manchego Tomás Rufo logró los momentos más destacados de una mala tarde de toros en el tercero, siendo ovacionado. También fue ovacionado Manzanares en su primer trasteo. Alejandro Talavante ha sido silenciado. Decepcionó la corrida de Jandilla, con toros bien presentados pero sin gota de casta ni emoción.


 SEVILLA / Corrida de toros 

TOROS: Se han lidiado toros de la ganadería de Jandilla (el cuarto lidiado con el otro hierro familiar de Vegahermosa), bien presentados, pero sin una gota de casta. Decepcionante corrida. El primero, noble, le faltó entrega; muy parado, el segundo; de escasas fuerzas, el tercero; de sosas embestidas, el cuarto; venido a menos, el quinto; a la defensiva, el sexto.
ESPADAS: –José María Manzanares (de azul marino y oro), saludos y silencio.
Alejandro Talavante (de nazareno y oro), silencio y silencio.
Tomás Rufo (de nazareno y oro), saludos y saludos.
CUADRILLAS: Picó bien al tercero Manuel Jesús Ruiz ‘Espartaco’.
INCIDENCIAS: Lleno de ‘No hay billetes’.


Manuel Viera.-

     De nuevo una más de esas tardes de toros anodinas concebidas desde la más absoluta incongruencia: hacer el toreo sin toro. Porque las descastadas e insípidas embestidas de los toros de Jandilla estaban en las antípodas de la bravura. Y ante la falta de raza, el toreo se convierte en un sinfín de pases banales que aburren y provocan el desánimo de una gente que ha vuelto a dejar la taquilla sin sobrante de localidades para hoy. Y van cinco tardes.

     Lo mejor de la función ha sido su corta duración. ¿Para qué más tiempo en vanos intentos de hacer lo que no se puede hacer? Porque si no hay desarrollo emocional en la lidia, la consecuencia lógica es que el espectador se desatienda por completo de lo que sucede en el ruedo. Y es que no ha habido atisbo de faenas representativas de los diferentes conceptos personificados en la plaza. Tardes así sentencian la indiferencia y evocan la frustración.

     Quizá Tomás Rufo le dio algo de sutileza a su capote en las verónicas al tercero. Un toro bonito de hechuras, que mostró casta en los primeros compases de la lidia y después la escasez de sus fuerzas. Ante esto fue todo querer por el torero de Talavera de la Reina. De rodillas en los medios, aguantó los parones del toro, y el viento, que azotó fuerte abajo en el ruedo. Aparentemente acomodado a la formalidad de su estilo consiguió muletazos diestros templados e hilvanados. No dio para más la fuerza del ‘jandilla’. A menos en los intentos de toreo al natural. Todo se redujo al último momento de la lidia en el que consiguió la ligazón con la derecha en un palmo de terreno. Un pinchazo se sumó a la discontinua lidia.

     El sexto, aún peor, frustró las enormes ganas de Tomás que, tras la portagayola, trazó lances en los medios con encomiable actitud. Y no hubo más que vanos intentos por lograr dominar unas acometidas rebrincadas y a la defensiva. Algún que otro muletazo atisbando el temple y no más. En esta ocasión hundió la espada en su totalidad.

     Lo suyo siempre fue la cadencia y el buen gusto, y en gotas escasas lo dejó entrever esa otra mala tarde de los ‘juampedros’. Se esperaba a Manzanares en esta su segunda comparecencia en el ciclo ferial, pero ha de seguir la espera hasta San Miguel. A su primero le faltó casta y por consiguiente entrega en los trastos del alicantino. Hubo muletazos buenos con la diestra, y notables de pecho, quizá lo hecho sin demasiado ajuste, algo que tampoco tuvo el escaso natural trazado con un toro venido a menos. Fenomenal la estocada.

     El cuarto fue un toro muy malo. Anodina embestida por su escaso motor. Nada que destacar en una lidia de pases que nada de interés tuvieron para los tendidos. Dos pinchazos precedieron a la estocada contraria.

     Una cierta impresión de impotencia causó el serio segundo nada más salir de chiqueros. La bravura parecía desintegrada por la alarmante falta de casta. Cabeceó en el peto y llegó casi parado y a la defensiva a los inicios de faena. El toreo, como tal, no existió. Talavante, con la espada, lo fulminó. Y el quinto también se le paró. Un toro sin humillar, de embestidas insustanciales que no le sirvieron al torero extremeño para trazar un solo pase con interés. Anduvo firme con la espada. Mañana, será otro día.


 AL NATURAL 

Sorprendente cartel de ‘No hay billetes’

Francisco Mateos.-

     Sorprendió el cartel del ‘No hay billetes’ en esta corrida de miércoles de farolillos, día festivo local por la Feria. No entraba en las previsiones que se acabara el papel en este festejo. Manzanares de vuelta de todo y desganado, un Talavante que es pura incógnita y un Tomás Rufo que al público en general no le dice nada, no parecía tener ese tirón. Ni creo que lo tenga. El tirón lo tiene la fuerza de la semana de farolillos y las ganas de diversión de la gente. Porque la plaza se ha llenado -un día más- de público, no tanto de aficionados.

     Y se ha perdido -otra vez- la oportunidad de ofrecer un espectáculo que enganche a ese público ocasional, que accede a la Maestranza para cumplir con el estereotipo de comer jamón y gambas con rebujito en una caseta en el Real, y por la tarde asistir a los toros. Sin emoción en la Fiesta es imposible que se cree adicción. Los toros de Jandilla, que con argumentos se esperaban con ilusión, fueron un fracaso. Sin clase en sus embestidas, las faenas no tomaron vuelos. El primero y el tercero, que dio un buen espectáculo en la suerte de varas, fueron los que más se prestaron al lucimiento.

     Manzanares no está. No es el torero que adoró Sevilla. Sigue abusando de recursos y de restar verdad a sus faenas. Necesita un descanso cuanto antes. Dos tardes en Feria, más otra en San Miguel es un premio excesivo a un torero que no ha aportado nada. Puede tener una tarde buena, pero en su ánimo y en su toreo no se aprecian ilusión y fondo como para ser un torero de apuesta medio segura en la actualidad. Talavante sigue siendo una incógnita; se esperaba bastante más de él en esta Feria, aunque es cierto que hoy no ha tenido suerte en el sorteo. Y Tomás Rufo se justificó, a pesar de que el tercero parecía tener más opciones de las que logró extraer el torero.

     Día de transición de la semana de farolillos para encaminar la recta final del ciclo ferial.


 LA CORRIDA, AL COMPÁS 

‘Pa’ la Feria, cariño mío

Fernando Naranjo.-

Otro affaire ganadero
y esta vez fue de Jandilla.
¡Otra cruz! ¡ay, mi Sevilla!
que entristece mi tintero,
por ese quiero y no puedo
en tu Real Maestranza.
Hace perder la esperanza,
y en tu abono, cuánta chanza,
quiera Dios se recupere
y el toro inflame, si puede,
el rigor de tus estancias.

Que la Feria pronto acaba
y redimirse a la historia
todo cuanto sepa a gloria
que de costumbre se daba.
En este coso que alaba
con afición de mundano,
de la sierra, un escribano,
que sufre con los achares
de mansedumbres a mares
de un hábito cotidiano.

El de empaque turronero
cuánto lo jama Sevilla
y sin soltarse una hebilla
solo vi, su hacer austero
y redondez en su acero,
ante un lote tan mediano
de ciclo tan casquivano
se va sin pena ni gloria.
Sólo queda en la memoria
de amorío sevillano.

Tampoco fue el extremeño
más allá de sus deseos,
dos endebles camafeos
con cuajo para un empeño
borrados en frágil sueño.
Y no pudo la criatura
toda esencia y frescura
abrocharse al natural
de un lote disfuncional
que no aportara bravura.

Un ‘cateto’ de Pepino
emulando al de Borox,
trajo su enjundia y valor,
y más derecho que un pino
el manchego trajo el vino
‘pa’ emborrachar el ambiente,
y reafirmó de cliente
de bodega maestrante,
y al mostrador al instante
se acodó él, con su gente.


 GALERÍA GRÁFICA (Pagés) 

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