ESCÁNDALO en la Maestranza

Un toro sobrero de El Puerto, lidiado en Sevilla en el cierre de San Miguel

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Acta del sorteo de El Puerto para la corrida del 8 de agosto; el primer sobrero se lidiaría mes y medio después en la Maestranza en tercer lugar. En El Puerto pesó, según el acta, 495 kilos; en Sevilla 50 kilos más. (CLICK PARA AMPLIAR)
Acta del sorteo de El Puerto para la corrida del 8 de agosto; el primer sobrero se lidiaría mes y medio después en la Maestranza en tercer lugar. En El Puerto pesó, según el acta, 495 kilos; en Sevilla 50 kilos más. (CLICK PARA AMPLIAR)

El toro número 18 de Hermanos Sampedro que se lidió en tercer lugar en la Maestranza el pasado 26 de agosto, en la remendada corrida de Zalduendo, estuvo un mes y medio antes como sobrero en El Puerto de Santa María, plaz ade segunda categoría. En El Puerto pesó 495 kilos; en Sevilla se anuncio con 545 kilos.

Francisco Mateos.-

     La corrida de toros de cierre del triste ciclo de San Miguel en la Maestranza, celebrada el pasado domingo 26 de septiembre, sigue siendo tema de tertulias… y lo seguirá siendo. Además del toro de Zalduendo rechazado de forma unánime por los tres veterinarios en Málaga y que un mes después el ganadero Fernando Domecq y la empresa Pagés lo vuelven a presentar para esta corrida de San Miguel en la Maestranza, siendo también rechazado lógicamente por falta de trapío (afortunadamente los veterinarios y el presidente Gabriel Fernández Rey no ‘encajaron’ el gol), ahora, según comunica el blog ‘Los toros en el siglo XXI’ a SEVILLA TAURINA, también salta una nueva arista del escándalo, en lo que ya sí que toma forma de auténtica limpieza de corrales: un toro de Hermanos Sampedro que quedó como sobrero en una plaza andaluza de segunda categoría ha sido presentado en los corrales de la Maestranza por el ganadero y la empresa, reconocido por los veterinarios sevillanos, aprobado, enlotado en lidia ordinaria y lidiado finalmente en la Maestranza.

     SEVILLA TAURINA ha realizado los pertinentes contrastes de información y los cruces de datos, y todo es real por muy impensable que pueda parecer. El tercer toro lidiado en la Maestranza el pasado domingo 26 de septiembre, de la ganadería de Hermanos Sampedro, que remendaba la pésima corrida de Zalduendo, estuvo de sobrero un mes y medio antes en los corrales de la plaza de El Puerto de Santa María (de segunda categoría). Esta corrida de El Puerto estuvo a punto de suspenderse ante la falta de toros, ya que los nueve toros presentados por Fernando Domecq (Zalduendo) fueron rechazados. Finalmente envió tres toros más que se aprobaron ‘in extremis’ y, para completar corrida, se trajeron tres toros de Sampedro, de los que se aprobaron los tres. Los dos sobreros iban a ser los dos de Parladé de la corrida del día anterior, pero al final se metió en corrida uno de Parladé para dejar como primer sobrero un astado de Sampedro. Finalmente no hizo falta ese sobrero y volvió a la finca de El Castillo de Las Guardas.

     Curiosamente en la corrida de El Puerto con toros de Zalduendo y remendada con los de Sampedro (al igual que en Sevilla) estaban anunciados también El Juli y Morante (como en Sevilla), así como Cayetano, el otro torero al que apodera Curro Vázquez, muy cuestionado por los aficionados.

     Precisamente ese astado que se decidió no meterlo en corrida, sino como primer sobrero, de Sampedro, marcado con el número 18, ‘Desgreñaíto’, es el que mes y medio después se embarcó para Sevilla. Es decir, se iba a presentar un astado que había quedado como sobrero para una plaza de segunda categoría. Los veterinarios lo aprobaron sin problemas -como asesor veterinario para esta corrida estaba el facultativo de la provincia mejor puntuado por el Baremo Técnico del Colegio Veterinario de Sevilla- y el presidente Fernández Rey lo metió en la corrida para su lidia, quedando dispuesto para tercer lugar. El toro salió al ruedo, demostró su escasez de fuerzas, claudicó en varias ocasiones, no fue devuelto y lo estoqueó Oliva Soto. Es decir, que un toro que para El Puerto -una plaza de segunda- tiene sólo trapío para quedar como sobrero, en Sevilla se lidia como toro titular de corrida…

     Otro aspecto muy interesante al que ha tenido acceso SEVILLA TAURINA es al peso del toro, que no deja de ser tremendamente sorprendente y viene a poner más dudas sobre uno de los debates de esta temporada: los pesos de la tablilla en Sevilla, ya que varios grupos de aficionados dudan de que varios toros de los que se lidian en la Maestranza realmente tengan el peso que pone la tablilla, ya que no lo parece por su morfología. Este toro sobrero número 18 de Sampedro pesó en El Puerto de Santa María el 8 de agosto 495 kilos, según el acta de los veterinarios portuenses. Un mes y medio después, tras el ajetreo de ser embarcado de nuevo en la plaza gaditana y llevarlo otra vez al campo en El Castillo de las Guardas, con la fuerte solanera de los largos días de agosto y septiembre, mes y medio después en Sevilla pesó, -según los veterinarios sevillanos- 545 kilos, el de ‘más peso’ de la impresentable corrida; es decir, llegó a poner hasta 50 kilos más. Veterinarios consultados por este portal dudan mucho de que un toro sea capaz de engordar 50 kilos con ese ajetreo de corrales y embarques, en pleno mes de agosto, y sólo en mes y medio…

     Con este nuevo dato aportado hoy por SEVILLA TAURINA, sumado al toro de Zalduendo rechazado en Málaga y que intentaron ‘colar’ también para esta corrida (VER), parece cada vez más claro que no había corrida preparada de Zalduendo; que no se cuidó el tema ganadero para una corrida de máxima expectación con las tres figuras anunciadas y la plaza completamente llena, y el abono cobrado desde marzo; que se llevó una corrida sin trapío y enferma -reconocido por el propio ganadero de Zalduendo a este portal (VER)- al reconocimeinto; que no se cuidó la categoría de la plaza de Sevilla al presentar un toro sobrero de plaza de segunda, intentado igualar el trapío necesario para plazas de segunda como El Puerto con el necesario en al Maestranza; que los veterinarios y el presidente de la corrida quedan sin margen de confianza alguna ante estos hechos; y que parece que la improvisación llevó a lo que taurinamente se llama una ‘limpieza’ de corrales, impropia a todas luces de una plaza y una afición como la de Sevilla, con toros ‘corraleados’. A todo esto, la empresa sólo ha sido capaz de aducir -en declaracions del empresario Ramón Valencia a los compañeros de burladero.com– que «está triste y apenada»


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