REAL MAESTRANZA - 10ª Feria de Abril

Al límite de la paciencia

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1854

Infumable corrida de la ganadería de Jandilla, descastados, sin fondo, con pocas fuerzas. Sólo el diestro madrileño López Simón ha dado una vuelta al ruedo. Diego Urdiales ha sido ovacionado en su primer toro. Y Morante de la Puebla se marcha en su tercer paseíllo abrileño con un nievo balance de silencio.

LA FICHA

TOROS: Se han lidiado toros de Jandilla; el segundo con el hierro familiar de Vegahermosa. Y un sobrero de Albarreal lidiado en primer lugar. Desiguales de presencia, descastados, inválidos y ayunos de bravura.

ESPADAS: Morante de la Puebla (de negro y oro), silencio y silencio.

-Diego Urdiales (de berenjena y oro), saludos y silencio.
López Simón (de rosa y oro), vuelta al ruedo tras petición y ovación.
 
CUADRILLAS: Saludaron en banderillas Domingo Siro y Jesús Arruga.
   
INCIDENCIAS: Casi lleno.

 

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LOS TOROS, UNO A UNO
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 López Simón, en la vuelta al ruedo tras lidiar al tercero. 

  

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AL NATURAL
El alcalde aplaude al toreo

Francisco Mateos
DIEZ GANANDO UN PASO
Un mal día lo tiene cualquiera

Javier García Baquero
LA VOZ DEL ABONADO
La Fiesta podrida

Unión Taurina de Abonados de Sevilla
LA CORRIDA, AL COMPÁS
Y el vinillo de rioja

Fernando Naranjo
LA PINCELADA
Pérez Indiano

 


Manuel Viera.-

     Desde el hotel caminó Morante hacía la iglesia de El Baratillo enfundado en su terno negro y oro. Serio, con el capote de paseo sobre el brazo y la montera en la mano. Le acompañó su cuadrilla. Uno a cada lado del torero y otro por detrás le hacían torera escolta. Y el gentío, con la curiosidad de lo extraño, les siguió en procesión improvisada hasta la misma puerta de la capilla. Imagen añeja a la que la tarde gris y de llovizna le puso el color sepia de la nostalgia. Morante, con su perfil de artista y romántico maestro, quiso divulgar su arte por las calles de Sevilla asumiendo que por elevado debe ser también popular.

     Poco o nada dejaba intuir, entonces, lo que estaba por llegar. No es normal que la expectación de una de la más interesantes tardes de toros de la Feria de Abril, se convirtiera en explosiva olla a presión en la que burbujeaba la impotencia de un público en el límite de la paciencia. Y no estalló. Porque Sevilla es Sevilla y nada ni nadie la va a cambiar. Pese a que llenaran la plaza para presenciar durante casi dos horas y media la debacle del toro. De ese toro impuesto para el toreo moderno al que le han anulado la bravura, la casta, la fiereza, la acometividad… para dejarlo en un animal lastimero, aguada su sangre y disminuida su fuerza.

     Lo curioso es que uno tras otro morían en vida tras la primera galopada a la salida de chiqueros. La corrida de Jandilla fue toda una podredumbre ganadera para tan importante día. Un nuevo empuje a la pérdida de la afición, tan obligada a reivindicar cualquier cosa que huela a toro. A la bravura que posibilite el toreo.

     El público abandonó los tendidos de la Maestranza aterido de frío y sumido en una profunda tristeza. Ni la genialidad de Morante, ni la pureza de Urdiales, ni el valor de López Simón tuvieron cabida ante toros podridos por dentro. Toros, inválidos unos, agotados otros en los inicios de faena, a la defensiva… Toros imposibles para los que lo exigen para el triunfo y terminan siendo culpables de su fracaso. Entonces, ¿de qué va el toreo?

     Morante vio como le devolvían a chiqueros el primer inválido de Jandilla para echarle un sobrero de Albarreal muerto en vida. Con él se lució sólo Cristóbal Cruz al hacerlo bonito en la suerte de picar. Después, ni un pase. Pinchazo que escupe y estocada que finiquita. Sin una gota de casta en sus adentros salió el cuarto. El torero de La Puebla sólo le pudo esbozar dos verónicas con su peculiar estilo. ¿La muleta? Ni la montó. Media estocada con habilidad y un golpe de descabello. El cigarrero apostó cuatro veces por Sevilla en abril. Sigue sin ganar a falta de una.

     A Urdiales se le esperaba con enorme ilusión como prototipo de la pureza. Había unas tremendas ganas de verlo. Quizás por esto el disgusto ha sido mayor. Aunque los mínimos detalles que ofreció como muestra de su concepto supieron a gloria. No tuvo otra posibilidad con el noble y soso segundo, un toro gordo, de apretadas carnes, que se quedó parado, sin fuerzas para seguir en los inicios de faena. Algún natural suelto a media altura. Otros citando de frente con la característica de la calidad. Tres muletazos diestros de categoría y un cambio de mano impregnado de naturalidad lo fue todo. La estocada arriba ayudó para recibir una de la dos ovaciones de la tarde. Con el complicado, por descastado, quinto lo intentó sin conseguirlo.

     Tampoco se movió el flojo tercero, que pasó de trámite por el caballo, y quedo casi inmóvil en la muleta. No obstante, los detalles de López Simón fueron recibidos como si de algo grande se tratara. El toreo diestro con la figura relajada, el cambió de mano, un arrimón final, metido literalmente entre los pitones, a modo de jugársela con un animal completamente parado y una gran estocada, fue suficiente para que le pidieran el apéndice que el presidente, con acierto, no concedió. La sosería del sexto, por su manifiesta falta de casta, no le dejó hacer otra cosa que volver a meterse entre los dos cuernos a modo de mostrar sus ansias de triunfo. Tras la estocada le ovacionaron en la despedida.


AL NATURAL

El alcalde aplaude al toreo

Francisco Mateos.-

     Reconozco que cada tarde miraba al burladero de la empresa en la Maestranza para comprobar si se decidía el alcalde Juan Espadas a asistir a una corrida. En la época en la que Zoido era alcalde (del Partido Popular), el ahora alcalde Juan Espadas (PSOE) y en aquel entonces en la oposición municipal, asistía a alguna corrida al burladero de la empresa invitado por Ramón Valencia, que para esas cosas es un crack. Pero desde que se alzó con la alcaldía sevillana en las últimas municipales, cogido políticamente por ‘los bajos’ por la mano de ‘Participa Sevilla’ (la versión sevillana de Podemos), se marcó lo que parecía una de esas famosas ‘línea roja’ respecto al toreo, no vaya a ser que le apretaran ‘los bajos’ y gritara del dolor; mejor no enfadarlos.

     La cosa de la manida línea roja ‘taurina’ se demostró con el lío del premio taurino ‘Ayuntamiento de Sevilla’, que se concedió los dos primeros años con Zoido a Pepe Luis (a título póstumo) y a Curro. Y la tercera edición la paralizó ya el nuevo alcalde Espadas, bajo la presión de ‘Participa Sevilla’. Para darle solución, y ya que ‘los bajos’ se los sigue teniendo bien agarrados los ‘Podemos’ locales, para no quedar con el trasero al aire ante los taurinos y su propia afición, maquilló el premio con un nuevo enfoque ‘cultureta’ (más bien trofeo ‘teledirigido’) y ya saben el desastre de concedérselo al mallorquín Barceló (ver).

  El alcalde de Sevilla, Juan Espadas, aplaude hoy las actiaciones de los toreros. (FOTO: Javier Martínez)

     Hoy me he llevado la sorpresa de ver en los toros al alcalde Juan Espadas. Parece de que tanto tener agarrado ‘los bajos’ se ha acostumbrado el hombre a soportarlo y ha sido valiente (lo reconozco) y se ha plantado en la Maestranza (en el palco de convite, pero eso es lo de menos en este caso) para aplaudir a los toreros y al propio toreo. Y yo, desde aquí, aplaudo el paso adelante. Bien, alcalde mío; bien. 

 


 

DIEZ GANANDO UN PASO

Un mal día lo tiene cualquiera

Javier García Baquero.-

  1. Un mal día lo tiene hasta la Feria de Abril. Lo que no es de recibo es que sean tantos Parece esta Feria las fiestas del Barrio de la Humedad de Getxo, que se celebran en noviembre y hace frio, llueve, se bebe chacolí. Las gitanas con katiuskas nunca nos gustaron.
  2. Un mal día tuvo la empresa al cerrar este cartel. Sin ventajas, dijimos que este cartel adolecía de un nosequé. Cerrar una Feria es algo más que combinar toreros grandes en combinaciones de tres elementos con un hierro de garantías.
  3. Un mal día tuvo Jandilla. No salió buena la corrida de don Borja, sin casta los de ambos hierros, Lo único en común es que ambos hierros comen el mismo maiz y ahora la culpa es de las mazorcas, según el pluriempleado y hoy bromatólogo doctor Morante de la Puebla.
  4. No sabemos si el sobrero de Albarreal también comió del mismo transgénico. Si cuando uno no tiene un buen día… ni aunque se hubieran criado con harina… de maíz.
  5. Mal día pensará Morante aquel que firmó tantas presencias en Sevilla con los hierros que pensaba que embestían y con los compañeros de cartel de más postín y abriendo carteles y sin estar a gusto ninguna tarde. Ya dijimos que el cartel ‘salao’ era el de Cuvillo; se admiten apuestas.
  6. El primero de su lote, el bis de Albarreal, pareciera que se hizo daño al derrotar contra las tablas. No nos dejó ni los detalles de ese capote que sólo abrirse es distinto. Poco hoy en la tercera tarde de Morante.
  7. Hoy han tenido hasta mal día las cuadrillas y mira que son buenas las que hicieron el paseíllo. Lo de los sagrados respetable paganinis de Sevilla ovacionando al picador de Morante y otras ovaciones, nos lleva a pensar que hasta la afición tiene malos días.
  8. ¿Urdiales? Gran torero que no liga por norma. Derechazos muy buenos al primero. Ya estaba visto en Sevilla, ¿recuerdan? Entonces aún no había dicho Curro que era su torero. Pues es el mismo el riojano. No tuvo un mal día; tampoco el mejor. Urdiales, con sus virtudes, muchas, y sus defectos, alguno. Con dos ‘jandillas’ imposibles.
  9. «¿Y tú, amigo Simón?», me pregunta el duende cabrón al oído esperando guasa. Pues paradoja de este subnormal que les escribe, tuvo un mal día el otro día cortando dos orejas y saliendo por esa puerta dañina. Hoy lo vimos en el primero cumbre, sin toros, dando una vuelta al ruedo sevillana. Torero, valiente y con un mejor trazo del muletazo, toreando bien.
  10. Por cierto: un quite al quinto ‘pa matarlo’. Y en el sexto, otra vez el mal día. Pero ya saben: un mal día lo tiene cualquiera. No nos hagan caso, nosotros también tenemos malos días y días tontos.

 

 

 


 

LA VOZ DEL ABONADO

La Fiesta podrida

Unión Taurina de Abonados de Sevilla.-

     Cuando se anunciaron los carteles de esta Feria taurina de Sevilla, este colectivo de aficionados dejamos constancia de que se trataba de la Fiesta del ‘medio toro’ al contemplar las ganaderías anunciadas. Se ha pasado el ecuador del ciclo y rotundamente podemos asegurar que el toro que se lidia en Sevilla es el ‘medio toro’, o lo que es lo mismo, el animal manipulado en su crianza para rebajarle sus auténticos valores hasta convertirlo en la horrorosa expresión de manejable por su docilidad, excesiva nobleza y escasa fuerza. Para ello se cuenta no solamente con los profesionales taurinos responsables de todo el desaguisado, sino por gente manipulable que acude a las plazas al dictado de quienes le convencen con argumentos ficticios, expresiones tópicas o simplemente falsificando la realidad con su apropiado lenguaje.

     Lo acontecido esta tarde en la plaza de toros de Sevilla obedece al guión antes reflejado. Los toros de Jandilla, totalmente adulterados en su bravura, fuerza, clase y condición, sólo servirán para vender su carne, porque lo que se esperaba en su lidia fue totalmente imposible. Desigualmente presentada, algunos toros regordíos, otros anovillados y todos ellos con poca cara. Es evidente que este hierro, apetecido por las figuras, lo es por su docilidad, nula fuerza para la suerte de varas y como se han pasado de ración de nobleza, llegando a la muleta sin un pase o defendiéndose.

     Morante: en el pecado lleva la penitencia al exigir este hierro. Tanto al sobrero de Albarreal como al cuarto de lidia ordinaria de Jandilla -no es broma- no pudo darles un solo pase de muleta. Urdiales, si decide cambiar de rumbo y exige esta podredumbre de ganado en vez del encastado y con poder al que nos tiene acostumbrado, se confunde de cabo a rabo. López Simón, otro tanto de lo mismo. Cuando el ‘medio toro’ le dice que se para, se mete entre sus pitones y así calienta un poco el ambiente, pero eso no es el toreo.

     Domingo Siro y Arruga parearon bien, mereciendo saludar. Y para terminar: señores taurinos, por favor, no continúen haciendo méritos para acabar con la Fiesta.

 


 

LA CORRIDA, AL COMPÁS

Y el vinillo de rioja

Fernando Naranjo.-

Mil nubes de catafalco
divisó mi catalejo,
preñadas de un gris añejo
y bajo aquel feriado arco
pareció me a mí un desfalco
para un abril sevillano,
tan descortés y villano.
Tuvo su arreglo al final;
brilló la luz terminal
y aquello medio zanjado.

Pero nunca aquel embarque
de un ganado protestado;
otro Domecq descastado
para el sistema del arte.
Opinión que se comparte
por esa afición silente
que en su mudez elocuente
va pasando tal quinario
por este encaste falsario
que va trazando sus puentes.

Se repuchó la pañí
y dejó ver la corrida
de casta descolorida,
con un guiño por que sí
a esas cuadrillas cañís
saludando de ordinario.
Su mundo extraordinario
salvaguardando los baches,
los de plata y azabaches,
¡qué grandeza de gregarios!

 

 

 

 

De pañoleta granate
sobre catafalco y oros.
No pudo ser con sus toros
pero qué finos remates
que mi ‘aurora’ los destaque
sin emitir una enmienda;
y aunque nunca recomienda
al torero de La Puebla,
su pulso jamás le tiembla,
ni renuncia de su menda.

Qué lástima lo de Urdiales,
que no pudo rematar
en esta Plaza Real
esos toreros modales
que precisan los cabales
para salir toreando;
y sabe Dios para cuándo
se rinda la Maestranza
a la majeza y pujanza
de este riojano mandando.

Hoy llegó de rosa y oros
este valor de Barajas;
que en su juventud se faja
sin tardear con los toros,
Esgrime firmeza y modos
a todos aquí encandila,
removiendo la badila
ese reciente brasero
en ascuas de ser torero,
donde jamás se convida.

  


LA PINCELADA (Pérez Indiano)

  

Autor del apunte: José Tomás Pérez Indiano.

No hubo príncipe en Sevilla
que comparársele pueda,
ni espada como su espada,
ni corazón tan de veras.

 


GALERÍA GRÁFICA (lamaestranza.es)

Morante.

Morante.

Diego Urdiales.

Diego Urdiales.

Diego Urdiales.

Diego Urdiales.

López Simón.

López Simón.

López Simón.


OTRAS IMÁGENES (Javier Martínez)

Julio Aparicio.

Morante.

Mantillas maestrantes.

Toro al albero.

Otro toro por el albero.

Sombrero con personalidad.

El doble de Morante. Un toro despitorrado. Otro despitorrado.
Momento de aputos para López Simón en el sexto. Tarde de toros en compañía de un whiskye y un puro. La 'afamada' chica de venta de bebidas de los tendidos 4-6.
La Maestranza hoy desde el exterior.
Y la Maestranza hoy desde el interior.

 

 


 

LOS TOROS, UNO A UNO (Javier Martínez)

Primer toro.

El sobrero primero.

Segundo toro.

Tercer toro.

Cuarto toro.

Quinto toro.

  Sexto toro.  

 

 


 

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