Un quiebro de valor al destino

Jesús Márquez: regreso a la vida en la Maestranza

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El banderillero Jesús Márquez, de nuevo vestido de luces en la Maestranza. (FOTO: Matito)
El banderillero Jesús Márquez, de nuevo vestido de luces en la Maestranza. (FOTO: Matito)

La vida se le iba en septiembre por el boquete de la pierna. La joven vida torera se derramaba a chorros sobre la Maestranza. El invierno más duro para ver la vida de otro color. Unos vestidos que de nuevo se desempolvan, y  casi al año del quiebro a la tragedia, el banderillero onubense Jesús Márquez volvió a vestirse de luces en la Maestranza.

Iván López.-

     No salió a hombros, ni paseó ningún trofeo. Las palmas le abrían paso mientras daba la vuelta al ruedo. Detrás de su matador, como perfecto escolta, doblado el capote y tomándolo en el antebrazo. Empezó el triunfal desfile prácticamente donde banderilleó al primero. Dos grandes pares le dejó arriba. Le entregó abanicos y un cigarro puro a Tomás Angulo, que para recogerlos se guardó las orejas en el chalequillo. Y en el feliz caminar se iban acercando a la puerta de la enfermería, esa que se le abrió el año pasado para salvarle la vida, recuerdo imborrable para todos los que lo vivimos, imborrable para él pero ya en el pasado.

     En la noche del pasado jueves, delante de esa puerta, lidió al segundo, un novillo con clase y bravo al que le hizo las cosas bien. Los capotazos justos. Tirando de él. Cosido al percal. Más abanicos, algún pañuelo, un ramo de flores y una ramita de romero se dejan caer a sus pies pasando toriles. Todo lo devolvió Tomás Angulo, menos la aromática hierba torera, que Tomás apreteba con las orejas del novillo del Serrano, el mejor de la noche.

     Tampoco devolvió las flores; esa las llevó él, pues él también triunfó en la noche del jueves en la Maestranza. Triunfador, Jesús Márquez en Sevilla. Triunfo sin orejas, sin salida a hombros. Pero triunfador porque regresó a Sevilla, volvió el torero. Volvió a la vida. Volvió Jesús Márquez y triunfó.


GALERÍA GRÁFICA (Matito)

Otra vez los palos arriba en la Maestranza.

Recogiendo al novillo.

Fijándolo en el burladero.

Mirando de reojo al futuro.

Jesús Márquez lidiando.

Y las flores fueron para él.

 

Superado el mal trago.  

 


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