Crisis de valor

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Real Maestranza – Novillada con picadores de abono, Domingo 24 de Mayo de 2009


NOVILLOS: Se han lidiado novillos de Juan Antonio Ruiz 'Espartaco', bien presentados y de intersante juego. Destacaron el segundo, de excelente clase y muy noble, y el sexto, que fue bravo.

NOVILLEROS:Julio Parejo, de verde y oro, silencio y silencio.
Román Pérez, de azul pavo y oro, oreja y silencio.
Daniel Sotillo, de grana y oro, silencio tras aviso y saludos.

CUADRILLAS: Se demosteraron tras banderillear. Javier Ambel y Antonio Pablo Ruiz.

INCIDENCIAS: Media plaza.

Román Pérez paseó la única oreja de la tarde tras realizar una interesante faena a un buen novillo de Juan Antonio Ruiz ‘Espartaco’, que debutó como ganadero en el abono de la Maestranza. Los debutantes Julio Parejo y Daniel Sotillo corrieron desigual suerte con sus respectivos lotes. El primero no tuvo opción con el complicado y parado cuarto, mostrando sólo ganas con el rajado primero; mientras que el astigitano Sotillo no se acopló con el bravo sexto, demostrando notables maneras con el noble y flojo tercero.


Román Pérez, con la oreja cortada esta tarde.
FOTO: Matito.

Manuel Viera.-

No es un snobismo de Pagés, sino una fabulosa iniciativa que ha vuelto a ser realidad esta tarde, y con el objetivo principal de su propio objetivo: educar en la cultura taurina a los jóvenes y futuros aficionados. Un grupo de estudiantes de enseñanzas secundarias asistieron invitados por la empresa al festejo en la Maestranza, y lo hicieron acompañado de un periodista y a la vez profesor de universidad, un compañero de la crítica taurina curtida su sapiencia durante el tiempo en el quiso ser torero. Juan Carlos Gil -o el profesor Gil- les hablaría de tercios, de bravura y mansedumbre, de suerte de picar y banderillas, de capotes y muletas. Les hablaría de toreo. Aunque en la plaza, hoy, sólo se atisbara en escasas ocasiones.

Porque la bien presentada novillada de Juan Antonio Ruiz 'Espartaco' se diluyó entre la nobleza y la poca fuerza sin que dos debutantes, con desigual suerte, consiguieran su particular objetivo. Sin embargo, un francés de clásicas maneras, exhaló aire de ida y vuelta con un toreo valiente, de muleta por delante, de mano baja, de trazo firme y templado en la faena al buen utrero corrido en segundo lugar, al que le


Sotillo con el exquisito sexto.
FOTO: Matito.

cortó la oreja tras fulminante espadazo, para después mostrarse con el complicado quinto, desconfiado, contemplativo, artificioso y poco consistente. Román Pérez le bajó la mano con estilo a su primero con un trazo flexible, serio, templado e incluso hilvanado. Series a derecha con ritmo en el pase y una a izquierda de menos nota, ensalzado todo lo hecho con adornos de buen gusto y fenomenal estocada. Lo que le hizo a su segundo, ya quedó dicho, no tuvo coherencia y sí auténtica crisis de valor. A Román Pérez no le gustó el novillo. Su gesto lo delataba y su ánimo estaba por los suelos, disminuyéndole el valor por debajo de la cota 0. De la suma de todos estos condicionantes no pudo resultar nada bueno. Sé mostró miedoso y a la deriva. Mal.

El profesor Gil seguro que les habló a los jóvenes de lo difícil que resulta andar entre los agudos filos de lo pitones. Y se lo haría entender mientras Daniel Sotillo no atinaba con las distancias e intentaba hacerle faena al bravo sexto. El debutante astigitano, con escaso bagaje a sus espaldas pero con calidad en sus formas, no supo, con el utrero con más casta de


Parejo iniciando faena en el segundo.
FOTO: Matito.

la tarde, acoplarse a unas embestidas generosas por emotivas. Sotillo se emperró en la distancia corta, en atrasarle la muleta sin que el buen novillo acudiera al equivocado cite. Los escasos muletazos no estuvieron a la altura de las exquisiteces del utrero de Espartaco. Al tercero, noble y flojo, le ejecutó un trasteo intermitente donde destacó un toreo a derecha despacioso y bien hilvanado en el que se hizo notar el temple, aunque no de forma constante. Aguantó poco el novillo y todo se difuminó con el mal manejo de los aceros.

El también debutante Julio Parejo no lo tuvo fácil. Juan Carlos Gil se lo hizo entender a sus improvisados alumnos con una teoría contundente: el toro manso, por parado y rajado, es muy difícil de torear. El extremeño se enfrentó a un primer novillo muy noble, muy flojo, y rajado a mitad de faena. Dibujó el pase sin otra muestra que su afán por agradar. Y con el cuarto, un complicado animal por parado y mirón, no le dio opción a trazarle un solo pase.

Los alumnos invitados, tras la ilustrativa clase, quedaron en volver. Román Pérez también volverá el próximo 7 de junio.

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AL NATURAL

«Papá: el toro tiene pupa»

Francisco Mateos.-

Uno está preparado para poder explicarle a su hija que lo que le faltó esta tarde a Román Pérez para convencernos fue estar mejor al que le cortó la oreja -oreja facilona- y, sobre todo, no devolverla en el quinto, donde no dejó de mover las zapatillas; el novillo, complicado, sí, pero el novillero sin estar en novillero. También puedo explicarle que Julio Parejo nada pudo hacer, más que demostrar dignidad con el peor lote. Y también puedo hacerle ver que le lo que le faltó a Daniel Sotillo -que atesora buen toreo- en sus astados fue, además de mayor experiencia -lógico-, ha sido cruzarse más y convencerse de que aquello era posible.

Le estamos preparando su tercera fiesta de cumpleaños para el próximo fin de semana. A sus tres años ya ha visto una decena de festejos en diversas plazas. Poco a poco, conforme crece, experimenta cambios de sensaciones ante un festejo taurino. Cuando el toro cae tras la estocada me dice que "el toro se ha dormido", y yo aún le explico que es así, y que los caballos se lo llevan para dentro, para su cama… También me cree aún cuando le digo que los banderilleros le 'pegan' unos palitos en el lomo como los dardos de 'velcro' de su pequeña diana…

Pero esta tarde, en la Maestranza, con la experiencia de varios festejos ya -se va fijando en todos los detalles- y con la agudeza que le otorgan sus tres añitos, me ha hecho una pregunta que ya no sé cómo responderla: "Papá: el toro tiene pupa", en referencia a la visible sangre de su lomo… No he sabido responderle.

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