Espartaco es torero de casta. Sabe de las dificultades de la profesión y ha vivido de todo. El pasado domingo no quiso faltar a su cita en Olivenza vestido de luces pese a tener fracturada la muñeca derecha. Tras 30 años de alternativa y con fincas y la vida resuelta, sorprende la casta entrando a matar con la muñeca rota, sólo con la protección de una liviana férula. Su reponsabilidad con el público siempre ha sido ejemplar.
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Joaquín, respeto y defensa del toreo
El futbolista Joaquín hace gala de la defensa del toreo. No hay un título que haya conquistado con el equipo que sea, que el gaditano no haya sacado un capote para dar unos lances. Cercano a muchos toreros, respeta el toreo y su imagen con un capote sobre el césped lo hace el mejor embajador del toreo.
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