REAL MAESTRANZA - 9ª Feria de Abril

Valor mexicano

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El diestro mexicano Joselito Adame ha cortado una oreja al sexto y ha dado la vuelta al ruedo en el tercero tras mostrar su valor y realizar dos variadas y buenas faenas. Enrique Ponce, en maestro, dio una clamorosa vuelta al ruedo en el segundo de su lote; el primero fue un inválido. Castella, silenciado en sus faenas.

LA FICHA

TOROS: Se han lidiado toros de Victoriano del Río, de aceptable presentación y de interesante juego. Destacaron por nobleza y calidad en sus embestidas el tercero, cuarto, quinto y sexto.

ESPADAS: -Enrique Ponce, de azul y oro, silencio y vuelta al ruedo tras aviso.

-Sebastián Castella, de azul y oro, silencio y silencio.
Joselito Adame, de sangre de toro y azabache, vuelta al ruedo y oreja tras aviso.
 
CUADRILLAS: Saludaron en banderillas José Chacón y Vicente Herrera.
 
INCIDENCIAS: Tres cuartos de plaza.

 

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Joselito Adame, con la oreja del sexto. (FOTO: López-Matito))

 

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AL NATURAL
6-2=4

Francisco Mateos
LA CORRIDA, AL COMPÁS
Sonrisas de Maestranza

Fernando Naranjo
LA VOZ DEL ABONADO
El timo del medio toro

Unión Taurina de Abonados de Sevilla

 


Manuel Viera.-

     Para imaginar mejor la realidad, a veces, hay que inventarse algo. Y Enrique Ponce se inventó una faena para dar realidad a su maestría. El valenciano estuvo sensacional con el cuarto de la tarde, un toro muy noble, con las fuerzas justas, pero con una calidad más que demostrada en su embestida. Ponce lo cuidó en varas, y con su habitual muletazo genuflexo lo metió en la muleta. Le enseñó el camino a recorrer llevándolo imantado a la tela. Primero sin bajársela, y cuando ya la embestida acometió con nobleza al trapo rojo, éste arrastró sus flecos por la arena en un movimiento lento y largo. Los muletazos se sucedieron hilvanados con notables remates, ora de pecho, ora por bajo. Al natural acarició con temple la noble acometida. Pero fue con sus majestuosas poncinas donde consiguió lo más alto de una faena de auténtico maestro.

     Una lástima que el sentimiento demostrado en forma de un toreo expresivo y totalmente henchido de emotividad, sin resquicio a la más mínima banalidad, impecable en la forma y contundente en el fondo, rematadamente lento y con el encanto de lo que ya no se fabrica, no fuese rubricado con el acero. De todas formas, el torero de Chiva paseó el falso redondel con toda justicia y clamor. Con el inválido primero, inexplicablemente mantenido en el ruedo por el inoperante palco presidencial, quedó inédito.

     Quien demostró también su dominio de las telas y un valor verdadero fue Joselito Adame. El mexicano supo desde el primer momento dónde tenía que ir y dónde debía de ponerse para redondear una tarde que le mereció la pena. Al buen toro tercero de Victoriano del Río le realizó una faena válida aunque con demasiada intermitencia. Tras las llamativas zapopinas, hoy no tan vistosas, se enfrascó en un trasteo poseedor de un notable concepto en el que intercaló extraordinarios muletazos diestros con otros más en línea y peor rematados con la izquierda. El toreo por bajo fue sensacional y los de pecho contundentes. No obstante, a la faena le faltó continuidad, ligazón y la firma con la espada. La vuelta al ruedo se la marcó por su cuenta


 Enrique Ponce se inventó una faena para dar realidad a su maestría. El valenciano estuvo sensacional con el cuarto de la tarde, un toro muy noble, con las fuerzas justas, pero con una calidad más que demostrada en su embestida


 

     El sexto fue otro extraordinario toro, manso, pero con clase demostrada en su acometida. De nuevo, Adame, se fue a portagayola, cuidó al toro en varas, y se dispuso a torear. Sobriedad absoluta, seguridad y firmeza. El trazo ceñido y más hacia dentro que hacia fuera, aunque lineales también los hubo en unas formas que alcanzaron completa complicidad con el público. Faena con alternancia hecha sólo con la derecha, salvo el intento de emplear la izquierda sin resultado positivo. Trincherazos con clase. Y una espectacular voltereta a la salida del trazo de un molinete espoleó a un público que, pese a descabellar tras la estocada, le pidió la oreja que la presidenta concedió.

     Sebastián Castella dejó definido un toreo de escasos recursos, exento de contenido, inconstante y peligrosamente trazado entre la inexistencia estética y la falta de verdad. Incomprensiblemente se le fue, con el quinto, un triunfo de orejas. Y con el rajado segundo, pese la sinceridad de tres estatuarios a pie juntos sin apenas salirse de una baldosa, lo anodino de su toreo aburrió a la concurrencia.


AL NATURAL

6-2=4

Francisco Mateos.-

      Según mis cuentas, los aficionados hoy no vimos más que dos tercios de corrida de toros. Se anunciaban seis toros, seis actuaciones, y sólo pudimos ver cuatro. El primer toro se tambaleaba y doblaba las manos continuamente. La gente se desesperó. Además de las habituales consignas hacia la presidenta y Canorea, incluso llegó a corearse un slogan con más razón que un santo: «¡Sevilla quiere toros! ¡Sevilla quiere toros!». Ese primer toro de Ponce llegó a tumbarse como un boxeador noqueado sobre el albero sevillano. Estaba muerto en vida, asfixiado, sin fuelle, sin aire,… pero la presidenta Anabel Moreno debió ver en su imaginación un toro fuerte, en plenitud, con una fortaleza impropia, desplazándose con recorrido. Y la buena mujer lo dejó en el ruedo. Yo esto de jugar a visionaria cuando toda la plaza es un clamor es que no lo entiendo. Por eso digo que no fueron seis actuaciones, sino, de momento, cinco, y la señora presidenta nos debe un sexto del precio de la entrada a cada uno de nosotros: por su incapacidad para ver la extrema invalidez de este primer toro que todos vimos; menos ella.

     La segunda actuación y el segundo toro que no vimos fue el quinto. Bueno, el toro sí que lo vimos; al que no vimos fue a su torero. Un toro con recorrido, con nobleza, que humillaba y tenía fijeza, que se desplazaba siempre por abajo. Le tocó en suerte (perdón, en desgracia) a Castella, que se hundió con el gran toro. Vaya toro que se ha dejado ir. Bueno, se ha dejado ir en la Maestranza ya una buena colección en los últimos años, pero es que este quinto toro era para reventar la plaza.

     Y así las cosas, con una corrida que ha sido una novillada por presencia, impropia de Sevilla, pues nos hemos quedado sólo con cuatro actuaciones, porque dos toros nos han birlado entre la polémica presidenta y el eterno fracaso del francés Castella en Sevilla. 

 


LA CORRIDA, AL COMPÁS

Sonrisas de Maestranza

Fernando Naranjo.-

Sonríe la Maestranza
a cualquier modo torero
que testimonie su albero
devolviendo la esperanza
bajo el azul de este cielo.

Hasta el viento fue testigo
del retornado criterio
que se trajeron consigo
los duendes de la ortodoxia
y el misterio al desabrigo.

El viento quiso ser brisa
de mi tierra marinera
y se acercó sigiloso,
este batiera gozoso
palmas de orillas choqueras

a tres toros esta tarde
y dos toreros distintos:
y a una cuadrilla en alza
con sus distintos alardes;
¡disfrutó la Maestranza!

Su público enamorado,
toda la Feria impaciente,
sólo disfruta el relente
de su Real de la Feria;
y andaba frío el ambiente…

Hasta el río dijera ¡olé!
al toro de Victoriano;
cuando mostrara su clase
estampa toda armonía
y algún espada en desfase.

 

 

 

 

sin encontrarse a sí mismo:
fue el gabacho de voz blanca
y de temple asonantado
hoy de nuevo silenciado
de forma sincera y franca.

‘Entrenador’ y ‘Dardero’,
ay, las cosas del queré…
Tan sólo anduvo torero,
lo dicta así mi tintero,
el extremeñito Ambel…

Hoy el ‘mano’ bullidor
se vino con las del Veri,
hoy quiso dejarse ver
con ‘Jerratero’ primero
y con’Despreciadop después.

Echó coraje y pelotas
y se produjo emoción
en la tarde sevillana,
que estuvo loca de ganas
y regaló el colofón.

‘Soleares’, regordío,
y este público por eso
comenzara su rabieta.
No pudo con tanto peso
y no acudió a la muleta

mágica de Enrique Ponce;
hasta que llegó ‘Distante’
y aquel puchero ‘jervía’
de entrega y sevillanía
por tan suavizado guante.

 


 

LA VOZ DEL ABONADO

El timo del medio toro

Unión Taurina de Abonados de Sevilla.-

     Que nadie se llame a engaño. Una cosa es lo que se anuncia en el cartel, y otra la realidad de lo sucedido en la plaza. Para empezar, nada de seis toros de plaza de primera, excepto el primero que solamente lo era en apariencia, los cinco restantes fueron terciados y el quinto, cinqueño por más señas, lucía dos platanitos por pitones. La presidenta, que es quien sobre el papel debe velar por la integridad de la Fiesta y los intereses de los que pagan, se niega a devolver el primero, que era tan inválido que cayose no, derrumbose estrepitosamente en numerosas ocasiones, y el Reglamento lo dice textualmente, que cuando un toro es manifiestamente tullido para su lidia debe cambiarse. Pues nos tragamos semejante fraude.

     La suerte de varas es un tercio de la lidia donde el toro muestra su poder ante el castigo, pero cuando no hay ni castigo ni toro, esta bella suerte no existe. Eso pasó esta tarde. El Reglamento especifica muy claramente cómo deben ponerse los toros en suerte para el caballo. Los matadores lo saben. Esta tarde tanto Ponce, como Castella y Adame se saltaron esta regla a la torera, nunca mejor puesta la expresión. Nadie les sancionará.

     El toreo bueno debe expresarse con unos determinados cánones en los que debe predominar una emoción y riesgo latente, además de la estética, al mismo tiempo que una entrega de corazón y arte, pero Ponce antepone su depurada y veterana técnica para suplir lo esencial. O sea suplantación de valores.

     Castella aburre a cualquiera. Carece de mérito profesional para venir tres tardes en el abono. Su primer enemigo no llegaba ni a medio toro, pero el quinto de la tarde mostraba generosamente una conducta borreguil muy manejable. Pues ni eso fue capaz de entender el francés. Fue pitado y con razón.

     El mexicano Adame, valiente y pinturero puso sobre el albero corazón y voluntad. No se escondió nunca y supo hacer llegar a los tendidos su especial Tauromaquia de gestos, arrimones y vergüenza torera. El capote no sabe usarlo, pero al menos con la muleta ofreció lo más natural y personal de la tarde. Una oreja no merecida obtuvo en el sexto.

     ‘Cárcel de papel’ para la presidenta, Anabel Moreno, amiga de recibir favores de atalayas de burladero por esas plazas de Dios, que una vez más favorece a la empresa para ahorrarse el precio de un sobrero. Ya le hizo otro favor mayúsculo en su anterior actuación aprobando un becerrote y con ello evitar devoluciones de entradas. ‘Cárcel de papel’ para Ponce, Castella y Adame, por poner a sus toros en suerte superando la raya de menor diámetro.

     La tarde estuvo presidida por unas pausas insoportables en el tiempo, ya para poner a los toros en suerte en banderillas, ya para estructurar las faenas de muletas. Esto no es casualidad. Ante toros medio tullidos unos, con escasas fuerzas otros, se hacía necesario como condición del timo estos parones que insuflaban la vitamina del aire a estos toros codiciados por las figuras y detestados por los aficionados.

     Bien en banderillas y lidiando Ámbel y Chacón. En definitiva, que las cosas fueron como no deben de ser y a eso se llama… póngale el adjetivo que quiera.

 


GALERÍA GRÁFICA (López-Matito)

Enrique Ponce.

Enrique Ponce.

Enrique Ponce.

Enrique Ponce.

Enrique Ponce.

Enrique Ponce.

Enrique Ponce.

Enrique Ponce.

Enrique Ponce.

Enrique Ponce.

Sebastián Castella.

Sebastián Castella.

Sebastián Castella.

Sebastián Castella.

Sebastián Castella.

Sebastián Castella.

Joselito Adame.

Joselito Adame.

Joselito Adame. Joselito Adame. Joselito Adame.
Joselito Adame. Joselito Adame. Joselito Adame.
Joselito Adame. Joselito Adame. Joselito Adame.
 

Joselito Adame.

 

Si está interesado en alguna fotografía: 625 19 47 69


OTRAS IMÁGENES (Javier Martínez)

EL primer toro de Enrique Ponce, un auténtico inválido.

La cuadrilla entera intentando poner al toro en pie.

La presidenta Anabel Moreno vio ese primer toro perfecto...

El diestro Joselito Adame.

Banderas mexicanas para Adame.

Cuatro banderillas en el ruedo.

Flamencas en la Maestranza.

Ponce tampoco llena Sevilla.


 

LOS TOROS, UNO A UNO (Javier Martínez)

Primero (Victoriano del Río).

Segundo (Victoriano del Río).

Tercero (Victoriano del Río).

Cuarto (Victoriano del Río).

Quinto (Victoriano del Río).

Sexto (Victoriano del Río).

     

 

 


 

CUADRILLAS (López-Matito)

José Chacón.

Ambel Posada.

José Chacón.

José Chacón.

Jarocho.

José Chacón.

Javier Ambel.

Javier Ambel.

 

Si está interesado en alguna fotografía: 625 19 47 69

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