REAL MAESTRANZA - 1ª Feria de Abril

Toros para el triunfo

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La primera corrida de inicio del ciclo continuado de Feria se ha saldado sin triunfos pese a la calidad de los toros de Montalvo. Antonio Nazaré, que se lució al natural, fue ovacionado. Juan del Álamo, tras notable faena al segundo, perdió el trofeo tras fallar con la espada. Y Diego Silveti, con los menos buenos, saludó tras finiquitar al sexto.

LA FICHA

TOROS: Se han lidiado toros de Montalvo, muy bien presentados, nobles, escasos de fuerzas y con calidad en sus embestidas. Destacaron el segundo y cuarto.

ESPADAS: -Antonio Nazaré, de verde manzana y oro, silencio y ovación.

-Juan del Álamo, de rosa palo y oro, ovación tras aviso y ovación.
Diego Silveti, de verde y oro, silencio y ovación.
 
INCIDENCIAS: Menos de media plaza.

 

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AL NATURAL
La apuesta por el mañana fracasa

Francisco Mateos
DIEZ GANANDO UN PASO
El Día del Trabajo

Javier García Baquero
LA CORRIDA, AL COMPÁS
Rumores de sol y sobra

Fernando Naranjo
LA VOZ DEL ABONADO
Condición ‘sine qua non

Unión Taurina de Abonados de Sevilla

 


Manuel Viera.-

     Es un placer ver torear así a un toro con embestida tan pastueña como el cuarto de Montalvo. Antonio Nazaré lo consiguió con su mano izquierda en muletazos de altísima categoría. Fue el sevillano autor de un importante catálogo de pases, centrados en su mayoría en un repertorio de naturales con los que mostró un toreo de mano baja, muy despacio, muy ligado y, por momentos, de enorme pureza. Con él supo infundir una profunda expresividad convertida en emoción. Duró poco, pero llegó pronto a una gente gozosa de ver y sentir. Fue lo mejor de una faena en la que le costó entrar. No obstante, los muletazos diestros fueron adquiriendo sentido en su forma y contenido. Cites de muleta adelantada, muy despacio e hilvanados unos con otros. Una lástima que, tras haber alcanzado nota alta con la izquierda, volviera a la derecha para epilogar una faena que ya estaba hecha. Después, el pinchazo le birló una oreja que se antojaba segura.

     El primero fue un toraco que imponía su anatomía y su seriedad. Como toda la corrida. Diferente de hechuras pero seria y astifina que daba medio y, además, con calidad en sus embestidas. Toros para el triunfo. Ya digo, el primero de Nazaré fue el único que se paró tras la primera tanda con la derecha. Breves intentos de Antonio por trazar el templado muletazo y poco más. La espada cayó de mala manera.

     Obvio es decir que el primer mérito de Juan del Álamo es su ambición. Vino a triunfar y sólo el acero se lo impidió. Porque el salmantino sublimó una faena con el notable segundo de extraordinaria pulcritud y cálida expresión con la que enriqueció su toreo. Le imprimió temple a su capote y estuvo inspirado en una obra magnificada por el esplendido natural. Citó con la muleta muy adelantada, la dejó una y otra vez en la misma cara del morlaco para obtener la ligazón y así fueron sucediéndose muletazos de extraordinaria transparencia, lentos y rematados con el circular trazo de los de pechos. Así, con ambas manos, consiguió transmitir su toreo en acertada versión. La espada le privó de un triunfo que se veía cantado.

     Con el rajado quinto volvió a dejar estela de su impecable concepto, sobre todo con la derecha, porque cuando se echó la muleta a la izquierda el toro sólo quería tablas. Esta vez la espada entró en certero volapié.

     Diego Silveti resolvió la tarde sin aspavientos. No fueron sus toros claros de triunfo, pero tampoco los fueron de fracaso. La serenidad y el equilibrio dominaron sus dos faenas sin que ambas alcanzaran altas cotas. Con el noble tercero obtuvo algún que otro muletazo con clase. Y con el sexto tres buenos y lentos naturales avalaron el resultado de una faena que no terminó de cuajar. Finiquitó de certero espadazo.


AL NATURAL

La apuesta por el mañana fracasa

Francisco Mateos.-

     Ya hay que echarle cara (de cemento, como el mucho que se vé en la plaza) al asunto como para creernos que la empresa ha hecho estos carteles por creer que son una apuesta por el futuro. ¿El futuro de qué? ¿Quién a estas alturas no ha descubierto que la actual empresa de Sevilla ha ido a ver varias veces la película de ‘Coge en dinero y corre’? A base de palabras gruesas por las tabernas contra las figuras y, se supone, malas formas en sus contrataciones y liquidaciones, los principales toreros han dicho que ahí se queda usted, con su plaza, sus chulerías y con sus maestrantes ‘distraídos’… Y con lo que había, lo poco que había, lo han combinado mal. Y después nos quieren vender que han hecho una Feria como ‘Una apuesta por el mañana’… Será por el mañana de ellos… Ahí tienen esa joya que es la Maestranza con -según cuentan- menos de 2.000 abonados… Hoy, un jueves de preferia, poco más de un tercio de plaza. Y en el palco de los señores maestrantes (cómplices del caos de su propia plaza), ni un cuarto del privilegiado palco, con sus camareros perfectamente ataviados, limonadas frescas y horchatas en vasos de cristal, prohibidos para el resto de aficionados pero consentidos por la también cómplice Junta de Andalucía.

     ¿Dónde están esas colas de gentes que compraban los abonos según nos informaron? ¿Adónde han ido esas colas de gente que daban la vuelta a la plaza para comprar entusiasmada las entradas? La realidad es la que es: cemento y más cemento. Las figuras lo son porque lo son, y no por casualidad. ¿Cómo va a venir la misma gente sin Juli, Morante, José Tomás, Manzanares, Perera, Talavante…? ¿Y cómo se puede llegar a cobrar el mismo precio por una Feria con esas figuras que sin ellas? Pues el resultado es ese: poco más de un tercio de plaza, con los tendidos de sol casi vacíos, de pena; y en la sombra -¡ojo, la sombra!- con numerosas calvas y espacio para ver los toros a cuerpo de rey. Y las figuras son figuras por algo. Es como los grandes jugadores, los más conocidos. No sólo juegan bien y mantienen un excelente estado de forma física, sino que marcan goles. Pues con estos toros de Montalvo, una buena corrida de toros por presentación y juego, Juan del Álamo jugó bien pero no marcó (¡la espada!); Nazaré se movió por la banda pero se desmarcó en pocas ocasiones; y Silveti no entendió bien el esquema de juego.

 


DIEZ GANANDO UN PASO

El Día del Trabajo

Javier García Baquero (Ambitotoros).-

  1. Qué trabajo para un ganadero como este Pérez-Tabernero de los de toda la vida, criar una corrida de toros durante casi seis años, un punto por encima de lo que es el toro de Sevilla, que embistan entre cuatro y cinco, y se vaya para Salamanca sin una oreja que contar. Corrida buena, buenos segundo, tercero y cuarto, potables quinto y sexto. Sin opciones el que abrió plaza.
  2. Con la que está cayendo en esta tierra de María Santísima, dos millones de familias en paro, el Día del Trabajo y media plaza, no nos parece mala cosa. A ver a cuántos les quedan ganas de volver.
  3. Nazaré trabajó ante el imposible primero; un pavo. Hizo lo que pudo. Era un toro de decir «aquí estoy yo», y lo dijo. En el buen cuarto volvió a no estar mal, pero ya Sevilla le pide que esté muy bien. Faena de series largas, con momentos intensos al natural. No rompió a la excelencia que Sevilla le exige al nazareno. El pinchazo no ayudó.
  4. Juan del Alamo tiene un curriculum que lo hace apto para cualquier trabajo de torero; su disposición le precede. Se mostró dispuesto en su primero. Se presentó en Sevilla como mandan las leyes añejas del toreo: sin probaturas, toreando con firmeza y oficio. Si mata, la tarde hubiera sido otra para todos.
  5. El feote quinto se ha rajado. Trabajo le ha costado al salmantino hacerse con él pero ahí ha estado una faena que a poco que hubiera ayudado el toro hubiera roto a buena. Buen trabajo del que se presentaba en Sevilla.
  6. Trabajo nos costaba entender qué hacía Silveti acartelado en esta Feria. Trabajo le costó ver al noble tercero, astifino, pero un toro importante. Al sexto lo aburrió como aburrió a muchos que empezaron a irse a ver al Sevilla. Mala educación, pero entendible.
  7. En el día del trabajo no todas las cuadrillas han estado a la altura. En el sexto, cuando el toro ha desmontado al piquero que hacía puerta, Expósito, alguno se ha quedado mirando y han tardado una barbaridad en quitar al toro del caballo desmontado.
  8. Si criar a un cuatreño cuesta trabajo, echar de comer en Salamanca durante casi seis años es una hazaña. Enhorabuena al trabajo del ganadero, así se viene a los sitios, un pelín por encima en presentación, pero con movilidad y posibilidades.
  9. Hoy, Día del Trabajo, casi no llegamos a la Maestranaza: el filtro del ‘no sé que’ del C-5 dijo que no trabajaba más y se paró el vehículo; cuestión de poco, que facturen los talleres, que también tienen derecho. De todas formas, los antis habituales en la Puerta del Príncipe no estaban trabajando; supongo que estarían en otra ‘mani’, además hacía calor y se estaba a gusto en las playas de Huelva.
  10. Trabajo les cuesta a los toros hablar, pero un ganadero de postín me dice en la Puerta del Príncipe que ha oído a uno de los de Montalvo decir ‘Poooonce’. El susodicho criador siempre ha estado en barrera, así que es fiable.

 


LA CORRIDA, AL COMPÁS

Rumores de sol y sombra

Fernando Naranjo.-

Apretaba ‘la caló’
en el andén maestrante;
hoy la ausencia fue importante
en los tendidos de sol
y en la sombra; ¡cómo no!
¿Dónde andaba la afición
que no acude a la reunión,
cuando llegan las corridas
para ser muy aplaudidas,
en este templo, Señor?

No hubo baile de corrales.
El baile ‘pa’ las figuras
vertidos de confituras
de los infaustos cabales;
obligando a mayorales
volver al embarcadero…
Ya no torea Romero,
tan sólo El Juli y Morante,
y un turronero galante;
rey moro bajo este cielo.

Hoy el toro salmantino
anduvo pidiendo cuentas;
y la gente, aquí, lo cuenta,
con ese verbo taurino
que a veces pierde su tino,
borrachos de sus pasados.
Sevilla -nomadejado-
decirle cuánto la quiero,
sólo mira a sus toreros,
y al toro tiene olvidado.

 

 

 

 

Con ‘Civilón’ y ‘Jugoso’
no convenció Nazaré.
Quizás no encontró su ser;
sólo estuvo rumoroso
con ese cuarto imperioso,
con su clase y jacaranda,
y hasta sonaba la banda
‘pa’l’ niño de Dos Hermanas.
Su espada no fue espartana
y no acudió a su demanda.

Anduvo bien con ‘Capullo’,
vaya toro más fogoso;
el del Álamo rumboso
supo llevarlo a su arrullo,
pero pinchara y su orgullo
se viera deslavazado.
Pues estuvo equivocado
con su quinto ‘Danzarín’
todo quedó en serrín,
virutas de árbol talado.

Con el toro ‘Campanero’
Silveti no anduvo fino;
ese toro fue adivino
y el torear sonajero,
no es el mejor mensajero
para llegar con templanza
a esta sabia Maestranza.
Titubeos y enganchones
no son mejores razones
para inclinar la balanza…


LA VOZ DEL ABONADO

Condición ‘sine qua non’

Unión Taurina de Abonados de Sevilla.-

     Condición ‘sine qua non’ es que la suerte de varas no exista para que al toro en la muleta pueda aguantar dos o tres tandas. Es uno de los pilares de la Tauromaquia actual que nos imponen los taurinos de tres al cuarto de hoy. Otro fundamento de esta descafeinada Tauromaquia es el descaste del toro, mas el incremento de una nobleza más borreguil y bobalicona que la que debe llevar en sí el toro bravo. En estos párrafos podemos resumir el comportamiento de los toros de Montalvo lidiados esta tarde en la Maestranza.

      Animales bien presentados, bien armados, escasos de fuerza y con el objetivo final de embestir en la muleta como sea, no molestando mucho al torero. Resultado: más de lo mismo, y como en la moviola, repetición de secuencias adocenadas ya conocidas sin emoción y carentes de arte alguno. A estos ‘montalvos’ se apuntarán las figuras. Con este material bovino, los espadas anunciados deberían haber tenido más profundidad en su labor. Cuando el toro no transmite, el torero tiene que rebelarse y obtener mucha agua donde queda poca. Nazaré y Silveti aburrieron al respetable con faenas rectilíneas desviadas, sin cargar la suerte, a modo de hoy.

     Juan del Álamo es otra cosa. Muletero con fundamentos que maneja bien la cintura y las muñecas y por eso pudimos ver lo mejor de la tarde en su labor con la muleta, donde especialmente en el primero consiguió dos tandas muy estimables de naturales, además de derechazos en redondo, a diferencia de sus compañeros, dejando el trapo puesto para ligar el siguiente. Algo tan sencillo que elevamos a la categoría de noticia…

     Mandamos a la ‘cárcel de papel’ a la cuadrilla de Silveti por el mitin de lidia al sexto de la tarde.

     Lo dicho, estamos en la Tauromaquia del ‘sine qua non’.

 


GALERÍA GRÁFICA (López-Matito)

Antonio Nazaré.

Antonio Nazaré.

Antonio Nazaré.

Antonio Nazaré.

Antonio Nazaré.

Juan del Álamo.

Juan del Álamo.

Juan del Álamo.

Juan del Álamo.

Juan del Álamo.

Juan del Álamo.

Juan del Álamo.

Juan del Álamo.

Diego Silveti.

Diego Silveti.

Diego Silveti.

Diego Silveti.

Diego Silveti.

Si está interesado en alguna fotografía: 619 99 37 06


OTRAS IMÁGENES (Javier Martínez)

Poco más de un tercio de plaza... Sevilla se hunde. Los tendidos de sol, casi vacíos.

Muchos claros también en los tendidos de sombra pares de la Maestranza.

Los tendidos de sombra impares también empiezan a flaquear de aforo ocupado.

A los maestrantes tampoco les gustan los carteles de Canorea... Ni un cuarto de aforo en su palco.

Una asistencia de la Cruz Roja a un aficionado en las gradas de los tendidos de sol.

Un burladero perfecta y minuciosamente rematado con su montoncito de albero.

Un tuerista haciendo fotos. ¿El actor Morgan Freeman? ¿Jackson resucitado?
Algunos prefieren la lectura. Uno de los toros no quería salir. Este de Montalvo sí que quería salir a lucirse.
Picador descabalgado. Entre las tablas y el caballo. Caballo al descubierto.


LOS TOROS, UNO A UNO (López-Matito)

El primero, de Montalvo.

El segundo, de Montalvo.

El tercero, de Montalvo.

El cuarto, de Montalvo.

El quinto, de Montalvo.

El sexto, de Montalvo.

 

 


 

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