REPORTAJE.- De tentadero con Espartaco

0
740

Un tentadero singular. Disfrutar de una mañana de tentadero en la inmensidad de la sierra onubense, arropado sólo por cuatro amigos y paladeando el toreo intimista de una figura como el sevillano Espartaco, al que sigue corrigiendo como si de un niño se tratara su padre, Antonio Eepartaco. Un tentadero singular porque no hay plaza, en un viejo cercado, en una vieja era, con un viejo carro por palco. El toreo en estado puro y primitivo, en estampas de otros tiempos. Un privilegio para los sentidos.


Antes de comenzar la faena campera, minutos
para rezar en la capilla privada de la finca.
FOTO: Ambitotoros.

Reportaje completo de Javier García-Baquero en la sección REPORTAJES

Dejar respuesta

cinco + dos =