Susto en la plaza de Espartinas, con un toro que se coló hasta el patio de caballos

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Un astado de la ganadería de Carlos Núñez salta por dos veces al callejón en un entrenamiento privado del novillero local Agustín de Espartinas y se cuela al patio de caballos al encontrarse abiertas las puertas de comunicación. Las puertas exteriores estaban cerradas y eso evitó que el astado alcanzara las calles del pueblo. El patio de caballos estaba vacío y eso evitó la tragedia.


El toro saltó limpieamente al callejón justo en la zona del patio de caballos,
que tenía abiertas las puertas y el toro se coló sin problemas.
FOTO: Matito.

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Francisco Mateos.-

     Todo quedó en un tremendo susto, pero podía haber tenido fatales consecuencias. Un toro de la ganadería de Carlos Núñez se coló hasta el mismo patio de caballos de la plaza de Espartinas. Afortunadamente, se trataba de un entrenamiento a puerta cerrada del novillero local Agustín de Espartinas y en la plaza había muy poca gente, con el patio de caballos vacío.

     Todo ocurrió cuando saltó al ruedo el primero de los dos toros que iba a lidiar a puerta cerrada Agustín de Espartinas, ambos de la ganadería gaditana de Carlos Núñez. Una vez que lo paró el torero con el capote, salió al ruedo el caballo de picar para realizar la suerte de varas. El toro estaba fuerte, con volumen. Sin hacer caso a los cites, el astado se fue veloz hacia las


De inmediato se intentó sacarlo del patio de caballos.
FOTO: Matito.

tablas y las saltó limpiamente por la zona del patio de caballos. Al ser un entrenamiento particular no estaban los porteros y el ambiente estaba más relajado, con las puertas que comunican el callejón con el propio patio de caballos abiertas totalmente. El toro se coló, por tanto, en el patio de caballos y sus dependencias sin ningún tipo de problemas.

     Afortunadamente, la puerta del patio de caballos al exterior, a la calle, estaba cerrada, porque en caso de haber quedado también abierta el toro podría haber salido a las calles del pueblo de Espartinas. Tampoco había ninguna persona en esos momentos en el patio de caballos y eso evitó una tragedia, porque en esa zona no hay ningún burladero donde protegerse, y el caballo de picar precisamente acababa de salir al ruedo justo antes desde ese patio. El toro, por tanto, quedó suelto


Agustín de Espartinas se jugó el tipo para citar al toro en corto espacio.
FOTO: Matito.

en el desolado patio de caballos.

     De inmediato el propio Agustín de Espartinas al igual que otros profesionales, como su apoderado Hipólito, capotes en mano, citaron desde el ruedo al astado de Núñez para que regresara al albero, en unos instantes de evidente peligro. El toro hizo caso a los capotes y, con algún apuro para alguno de los profesionales, logró salir del patio de caballos y regresar al ruedo de la plaza de Espartinas.

     Lo curioso es que después, de nuevo, volvió a saltar al callejón por segunda vez, aunque en esta ocasión ya estaban cerradas todas las puertas del callejón que comunican con otras dependencias y el toro volvió a entrar al ruedo sin problemas. Después dejó estar a gusto en la faena al torero local. Y es que el peligro siempre está latente cuando hay un toro cercano.

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