OPINIÓN: Salvador Cortés, solo contra todo y contra todos

0
651

«…Solo. Sin nadie. Abandonado. Sólo con la compañía de su raza y enorme afición. Así encara Salvador Cortés su compromiso en la Maestranza con seis toros. Abandonado por su apoderado, soslayado por la empresa y olvidado por el ganadero. Cortés, eso sí, ha contado y cuenta con su gente, con esa saga tan taurina de los Mariscal-Cortés. Y con la prensa, que es lo que más le ha emocionado al joven diestro estos días…»


La impactante foto lo dice todo: Cortés recorre
en solitario una curvada cuesta arriba.
FOTO: Matito.

Francisco Mateos.-

     Solo. Sin nadie. Abandonado. Sólo con la compañía de su raza y enorme afición. Así encara Salvador Cortés su compromiso del 12 de octubre en la Maestranza con seis toros en solitario. Abandonado por su apoderado, soslayado por la empresa y olvidado por el ganadero. Cortés, eso sí, ha contado y cuenta con su gente, con esa saga tan taurina de los Mariscal-Cortés. Y con la prensa, que es lo que más le ha emocionado al joven diestro estos días previos a la corrida, el apoyo y la cercanía de los periodistas taurinos sevillanos, que le han dedicado espacio en los distintos medios y se han interesado por él, mostrándole un cariño especial. El resto, increíble.

     El bueno de Salvador ha comentado varias veces que "es un detalle que la empresa se haya acordado de mí para esta corrida de cierre de año en Sevilla y me haya dado su confianza". No Salvador; sabes que no es así. La empresa se ha acordado de tí porque los toreros importantes del escalafón ya han cerrado temporada y los pocos que quedan aún en circulación no van a venir a Sevilla a final de temporada a una corrida fuera de abono. El favor no te lo hace la empresa a tí, sino al revés: tú eres el que le estás haciendo el favor a la empresa Pagés, que le salvas una fecha muy dignamente. Lo sabes igual que yo, aunque tu cortesía y saber estar te obligue a agradecer el 'detalle' de la empresa. El detalle verdadero sería que ya te hubiera cerrado dos corridas para la Feria de Abril, al margen de lo que ocurra en tu encerrona: la corrida 'dura' y una más 'a modo'. Eso sería un detalle.

     No creas que se le ha olvidado a la empresa que hace dos años te ofreciste a matar los seis toros preparados para El Cid en San Miguel, que era baja por una lesión, y se negaron a tu propuesta y prefirieron suspender la corrida. Ni tampoco se han olvidado de que el año pasado hubo


Salvador, junto a su leal hermano y banderillero,
Luis Mariscal, su apoyo más importante estos días.
FOTO: Matito.

negociaciones para contratarte el 12 de octubre y tu apoderado no lo creyó conveniente. Ojalá me equivoque. Y si la empresa se molesta por estas palabras, no lo entiendo, porque desde hace seis días este medio se ha volcado con esta corrida porque nos encanta el cartel por sevillano; hemos querido ayudar a la empresa porque sabemos que lo tiene difícil para conseguir una buena entrada; y porque el torero necesita el aliento de toda Sevilla en este momento. Pero ese apoyo que hemos venido prestando desde hace una semana a esta corrida con un amplio abanico de noticias no puede ser incondicional cuando la propia empresa no cuida detalles como el ganadero, un desastre al final. La empresa anunció esta corrida hace dos meses y ha tenido que ser el propio torero el que creara un encuentro con la prensa estos días. Las comparaciones son odiosas, pero en esta misma fecha, con el mismo hierro, el año pasado la empresa fletó un autobús con jornada campera completa para la prensa a la ganadería de Gerardo Ortega, con la presencia de los toreros en el campo, con paseo incluido por el cerrado de los toros a lidiarse. Pero eran toreros con 'glamour'… Sólo hay que apuntar a la empresa, eso sí, el detalle de haber realizado una nueva pegada de carteles por toda la provincia con el anuncio de la corrida exclusivamente. Nada más.

     Olvidado también Salvador Cortés por su propio apoderado, José María González de Caldas, representante de Taurotoro. A pesar de un par de llamadas de Salvador hace una semana sin lograr contactar con él, ni le ha devuelto la llamada. No lo ha puesto en Jaén -dos puertas grandes en las últimas tres corridas en esta plaza-, ni en Játiva, ni en Lucena -el único rabo de los dos años de historia de esta plaza lo ha cortado Cortés-, todas plazas de Caldas. Y a una semana vista de tan importante corrida, con seis toros en solitario en la Maestranza, no ha sentido ni el calor ni la cercanía de Caldas ni su equipo. De pena. Quizás tengan hasta el atrevimiento de ubicarse en el callejón en la corrida…

     Y olvidado por el ganadero, Gerardo Ortega. Grave es, para el torero y para la categoría de la plaza, que se presente al reconocimiento con sólo siete toros y tres sean rechazados. Sólo cuatro toros aptos cuando sabía desde hace dos meses que tenía esta cita tan importante. El año pasado -seguimos con las comparaciones odiosas- se lidió la corrida completa; pero eran toreros con 'tilín'… También en este aspecto hay que derivar responsabilidad a la empresa de la Maestranza. ¿Cómo es posible que no estuvieran seguros de que tendrían toros suficientes? Para una corrida es necesario tener, al menos, diez toros posibles, y me niego a creer que cuatro o cinco toros se hayan lisiado en dos meses. Pero siendo grave este fracaso del ganadero Gerardo Ortega, mas lo es el olvido demostrado hacia el sevillano Salvador Cortés, lidiador en la Maestranza de sus toros (bueno, de sus cuatro toros, claro). No sólo no le ha dado ni un toro 'estropeado' para prepararse a puerta cerrada (comprándolo si hacía falta), sino que no le ha dado al torero ni una vaca. Es más grave: no le ha llamado ni para enseñarle la corrida. Un secreto: han tenido que grabar en cámara doméstica desde la valla de fuera de la finca los toros para que el matador los pudiera medio ver en la pantalla de televisión de su casa.

     Así llega un joven torero sevillano a la Maestranza para lidiar seis astados en solitario. Con esta presión. Olvidado de todos. Luchando él solo contra todo y contra to os. Y sin olvidar la tremenda cornada en el abdomen de hace dos meses y medio en Málaga que aún le ronda por la cabeza. Y con una rodilla lesionada de ligamentos para la que ya tiene quirófano cogido el miércoles que viene… Es la raza de un torero, el grito en el silencio del ruedo. Porque a pesar de la adversidad, el triunfo aún es posible. Salvador Cortés, contra todo y contra todos.

Dejar respuesta

cuatro × 1 =