28F: Pepe Luis y Morante, mano a mano del arte en Antequera

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Los sevillanos Pepe Luis Vázquez y Morante de la Puebla protagonizan mañana 28 de febrero en la plaza mañagueña de Antequera un mano a mano basado en la personalidad y el sentimiento. Los dos toreros repasan su forma de concebir el toreo y la admiración mutua que se tienen. Una cita ineludible con el arte más puro y más sevillano.

Álvaro Acevedo.-

Y aunque no haya suerte, será imposible que no suceda algo, un detalle, que perdure en el recuerdo. La cita es mañana sábado, Día de Andalucía, en la plaza de Antequera. Porque existen dos clases de toreros: los que aprenden a ser toreros y los que nacen siéndolo. Pepe Luis y Morante son toreros incomparables, incluso pudieran serlo entre ellos mismos, pero ambos coinciden en un punto: sus maneras no pueden aprenderse porque son innatas a su personalidad. Por eso da igual que toreen de salón, unas becerras o dos toros. Uno se sienta en el suelo, en la tapia o en el tendido, a la espera de ver algo especial.

Pepe Luis Vázquez

«La naturalidad –comenta Pepe Luis- no sería capaz de definirla, pero digamos que es algo que fluye… pues eso, naturalmente. Sí creo que es algo muy hermoso, pero no sólo ante el toro, sino en cualquier cosa que se haga en la vida ¿Competencia entre Morante y yo? No lo creo -añade Pepe Luis-. Verás, a mí lo único que me ha preocupado siempre es no estar bien y defraudar a los míos. Cuando he estado mal me he apenado por mí mismo, pero tanto o más por mis partidarios. Mi gente viaja, se compra la entrada, se sienta en esa piedra recalentada por el sol… y lo hace con toda la ilusión del mundo. No es molestia para ellos porque aspiran a verme torear como a mí me gusta y como a ellos les gusta. Por eso, cuando no hay suerte me entristezco. Quiero decirte con ello que a mí no me va a motivar más el hecho de que Morante cuaje un toro. No quiero ganarle la pelea ni nada de eso. Lo que quiero, es que los míos disfruten».

Sobre Morante, Pepe Luis se deshace en elogios. «Mira, Morante ha crecido mucho como torero y tendrá que seguir creciendo porque es muy joven, pero ya el día de su debut en Sevilla compartimos cartel y le advertí, además de una gran calidad, muchos conocimientos y un gran valor. ¿Que casi ya no quedan toreros de este tipo? Siempre hemos sido minoría porque con eso, o se nace o no se nace. Somos pocos, pero además necesitamos paciencia y un toro determinado. El gran mérito de Morante es que ha sido capaz de alcanzar una gran regularidad siendo un gran artista».

Morante de la Puebla

A Morante se le ve feliz, fuerte y con ganas. «Estoy muy fuerte, más que nunca, porque me he puesto en manos de Poli Gallardo y sigo sus directrices -explica Morante-. Del tabaco no me he quitado, ni lo ha intentado siquiera, pero me ha puesto un plan de entrenamiento que sigo a rajatabla. El día de El Puerto, la temporada pasada sufrí mucho, y me sentí mal conmigo mismo. Una crisis de ansiedad es difícil de controlar, pero está claro que la preparación física influye en todos los aspectos. También en la manera de torear, porque los movimientos son más fluidos».

Morante deja traslucir su admiración por Pepe Luis. «Es un torero -comenta José Antonio– al que siempre he tenido a la vista porque es para no perdérselo. Sus formas son diferentes y es de los pocos en los que te puedes fijar si quieres aprender algo sobre tauromaquia antigua, o clásica, como la queramos llamar. Él guarda esa forma que a mí me gusta».

Sobre la vigencia del toreo de Pepe Luis Vázquez en nuestros tiempos (Morante también hace cosas muchas a veces que el público no valora) el de La Puebla teme que «su enorme naturalidad no sea captada por el público, porque hoy se requiere un toreo más expresivo, más rotundo. La masa lo que quiere es rotundidad».

Dice Pepe Luis que toreará lo que vaya surgiendo en sitios «agradables», aunque si se encuentra bien no descarta «afrontar compromisos de mayor responsabilidad» en un momento dado. Quizá todo dependa bastante del mano a mano de Antequera de mañana sábado, Día de Andalucía, «una tarde muy bonita porque los aficionados pueden ver un toreo en desuso que quizá desaparezca para siempre cuando se retire Morante, aunque siempre puede salir algún muchacho…», reconoce el hijo del gran maestro sevillano.

Y Morante sabe que él es el que lleva el peso del cartel y la necesidad de convocar a mucho público. «Decía Jesulín que los aficionados caben en un autobús, pero yo espero que haya para llenar muchos autobuses». Y el que no vaya, peor para él. Nosotros ya hemos avisado. En Antequera mañana, no los toreros, sino nosotros, tenemos un mano a mano con el arte.

*Álvaro Acevedo es periodista taurino sevillano de Cope-Sevilla, 6Toros6 y Cuadernos de Tauromaquia. / Extracto del reportaje publicado en 6Toros6.

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