La distinción de la personalidad

Final de temporada mágico de Morante (I): Barcelona (GALERÍA GRÁFICA)

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El diestro sevillano Morante de la Puebla ha cerrado su temporada 2011. Y lo ha hecho a lo grande, con dos faenas mágicas. En el intervalo de una semana esculpió el toreo en la plaza de toros de la Monumental de Barcelona y en la extremeña de Zafra. SEVILLA TAURINA ofrece hoy una excelente galería gráfica de la primera de esas tardes mágicas, en Barcelona.

Redacción.-

     Morante de la Puebla ha puesto el punto y final a su temporada 2011. Como suele ser habitual en el torero de La Puebla del Río, ha sido una temporada irregular, en la que la capacidad de sorpresa del torero ha quedado intacta. Triunfos y decepciones, claros y oscuros, nubes y sol. Y el final de Morante de la Puebla ha sido con dos corridas –Barcelona y Zafra- en las que ha dejado para el recuerdo sendas faenas llenas de torería y personalidad, con un sabor a toreo añejo, antiguo, con imágenes de revistas taurinas en blanco y negro, con el sabor de mesones del Aljarafe con retratos de toreo en sepia colgadas en sus paredes.

     SEVILLA TAURINA le ofrece hoy, gracias a la colaboración que mantiene con Toroimagen, una selección de sus momentos más brillantes en la que será la última faena de Morante de la Puebla en la plaza Monumental de Barcelona. Hace poco más de una semana, el sábado 24 de septiembre, hacía su penúltimo paseíllo de la temporada y el último que, de momento, podrá hacer en Barcelona. Cartel de lujo, junto a los dos triunfadores de la temporada: Manzanares y El Juli. Sin duda, uno de los carteles más lujosos que se puede ofrecer actualmente.

     No tuvo suerte Morante con su lote de toros de Núñez del Cuvillo, o él no se entendió con ellos. Sus compañeros habían triunfado, mientras que José Antonio había acabado con silencio y alguna prueba de disconformidad con su actuación. No quería quedarse con ese recuerdo de la Monumental y habló con sus compañeros. Pidió un sobrero, un toro de Juan Pedro Domecq. Y comenzó a instrumentar una verdadera sinfonía de toreo con capote y muleta, a esculpir una obra de orfebrería barroca que se plasma en la galería que le ofrecemos. Imágenes para paladear lentamente. Hablan por sí solas. Fueron dos orejas pero, ¿eso importa en faenas así?


GALERÍA GRÁFICA (Toroimagen/Paco Díaz)

No había estado bien en sus dos toros. Juli y Manzanares habían triunfado... Morante pide el sobrero.

Pies asentados, cintura metida, las muñecas mecen el capote y la barbilla al pecho.

No cabe mayor expresividad en el lance de capote... Morante comenzaba su sinfonía torera.

¡Ahí quedó eso! Sabor antiguo con los palos. Elegancia sevillana.
Alargando la embestida. Y el toreo se hizo arte. Morante toreó para él mismo.

La última estocada de Morante en Barcelona.

Explosión de júbilo en la Monumental.

Felicidad de Morante... y los suyos.

 

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