Agustín de Espartinas, inspirado y profundo, debe afilar su espada

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Agustín de Espartinas, inspirado y profundo, debe afilar su espada

Espartinas – Corrida de toros, Jueves 1 de Mayo de 2008

TOROS: Se han idiado toros de María José Barral -el quinto lidiado como sobrero-, de escaso juego, pobres de pitones, flojos y nobles. Destacaron el tercero y quinto, con algo más de movilidad en sus embestidas.

ESPADAS: -Juan Antonio Ruiz 'Espartaco', de corinto y oro, oreja tras aviso y saludos.
-David Fandila 'El Fandi', de frambuesa y oro, dos orejas y dos orejas.
-Agustín de Espartinas, que tomaba la alternativa, ovación tras aviso y oreja.

INCIDENCIAS: Casi lleno. El diestro local Agustín de Espartinas se doctoró con el toro 'Tentador', negro bragao, marcado con el número 89.

El torero local ha recibido la alternativa y ha cortado la oreja del sexto toro tras una interesante faena fundamentada por el pitón derecho. Espartaco ha demostrado su raza torera al robarle imposibles muletazos al complicado y flojo primero. El Fandi ha paseado las orejas de sus dos toros gracias a su acostumbrado y espectacular tercio de banderillas.

Manuel Viera.-

Agustín de Espartinas tiene la virtud de mostrar las vísceras de un toreo ajeno a las muchas tardes de 'pegapases' anodinos. Las formas de este nuevo matador de toros son así mismo todo un manifiesto de absoluto clasicismo en proceso de maduración y capaz de hacer cosas suficientes como para encaramarse, firme y seguro, en lo alto del escalafón. Sin embargo, debe cuanto antes ajustar el pase y afilar su espada para impregnar de pureza sus bellas formas y no dejar escapar triunfos vitales para su más inmediato futuro.

La historia pudo ser preciosa en esta tarde de su doctorado si hubiese firmado sus dos faenas. De nada vale torear todo lo que se tiene que torear con unas formas expresivas e intensas, reafirmando en cada muletazo su personal visión de un toreo que llega y emociona, si no se rubrica todo lo hecho con los aceros.

A pesar de todo, Agustín mostró disposición y ambición. Tanta como para recibir a 'Tentador' -el toro del doctorado- a portagayola y realizar después un inspirado toreo profundo y de mano baja, de buenos muletazos diestros y algún que otro notable pase zurdo, aunque sin demasiada continuidad. Las sosas embestidas del noble toro de Barral se apagaron sin que el torero de Espartinas consiguiera dar vuelo a una faena no rubricada con la espada.

Con igual decisión y en busca del deseado triunfo se mostró con el sexto, al que toreó de capa con buen gusto y enorme despaciosidad, fundamentando faena por el pitón derecho con impecables muletazos. Agustín bajo la mano y tiró de la noble embestida, llevándola cosida a la tela en lento y acompasado trazo, dándole sentido al pase hasta alcanzar los momentos más bellos e importantes del festejo. Otra vez la espada malogró una tarde que pudo ser triunfal para el que tiene por delante un futuro prometedor.

A Juan Espartaco hay que alabarle su gesto, su afición y su raza torera. Vestirse de luces para doctorar a un paisano y en la plaza de su pueblo le honra como persona y como torero. Su rabia por no alcanzar el triunfo era manifiesta. A base de ganas, depurada técnica y enorme oficio pudo robarle algún que otro muletazo al complicado, por flojo y parado, segundo toro. Al difícil y también complicado cuarto no hubo forma de darle un pase.

El Fandi cortó cuatro orejas y no quiso salir por la puerta grande. También le honra el gesto; aunque sabedor de que no fue merecedor de los cuatro despojos que paseó por el ruedo. David Fandila, como en todas sus tardes, demostró su asombrosa capacidad para emocionar a la gente con su tercio de banderillas, aunque después, con la muleta, desmenuzara en formas banales la posible autenticidad de las dos faenas. El Fandi no aprovechó las buenas embestidas del tercero por el pitón izquierdo y tampoco terminó de entenderse con la noble calidad de sexto. los dos toros de María José Barral que más se movieron. De estocada de efecto rápido liquidó a su primero, y de espadazo caído a su segundo. Y… las orejas para él.

Un matiz a la tarde: quieren que la plaza de toros de Espartinas sea la segunda de Sevilla. Por la importancia de los carteles hasta ahora celebrados puede que lo sea. No obstante, se hace necesario dotarla de un mínimo de seriedad para que lo que suceda en su ruedo sea creíble. La nueva empresa que va a gestionar la plaza, la empresa Ruedos Bravos, debe cuidar la presencia del ganado que en ella se lidie, dotándolo de la mínima seriedad exigible, aunque sea plaza de tercera categoría y en ella se celebren corridas a modo. Los toros de Barral, por pitones, dejaban mucho que desear. También su presidente, Javier Jiménez, debe darle credibilidad. No se pueden regalar orejas sin un mínimo de objetividad. Si es así, se hará de este nuevo y cómodo coso otro más de los que llaman 'de pueblo'. Y no es eso.

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