El diestro sevillano Fernando Cepeda ha sido el invitado en un nuevo encuentro de los socios del Club Taurino de Sevilla. El torero de Gines, en un entorno distendido e íntimo, recordó su época de torero, explicó su toreo de capote y analizó a las aficiones de Madrid y Sevilla las dos plazas que siempre le esperaron.
Francisco Mateos.-
Los socios del Club Taurino de Sevilla han tenido una intensa jornada hoy viernes. Tras asistir a la inauguración de la exposición ‘De José a Juan, un siglo de toreo a la verónica’, del artista manchego Álvaro Ramos, el Club Taurino de Sevilla mantuvo una velada con el torero y apoderado sevillano Fernando Cepeda, ejemplo de torero clásico, puro, de los mejores intérpretes no sólo de la verónica, sino del toreo en general y que siempre ha puesto en valor la liturgia en el toreo; en la plaza y en la calle, el ‘serlo y parecerlo’.
Como los toreros que defienden este concepto del toreo, comentó que nunca se ha guiado «por estadísticas, ni por orejas cortadas». Los socios le recordaron que su forma de interpretar el toreo ha dejado honda huella en el aficionado y que siempre ha sido un torero respetado y esperado al máximo en las dos plazas que marcan la pauta del toreo, Madrid (donde tomó la alternativa de manos de Rafael de Paula y con Manzanares de testigo) y Sevilla (plaza en la que llegó a torear en dos ocasiones como único espada).
Los socios agradecieron su visita y su conversación tan íntima y personal, «porque no es fácil hablar de toros», como él mismo indicó, y poder compartir sus vivencias con los asociados de manera cercana y distendida.
















