Frustración entre los aficionados

La salvaje aventura de conseguir entradas en la Maestranza

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La noche del lunes al martes, a la intemperie a las puertas de las taquillas.

SEVILLA TAURINA ha estado presente en la apertura de taquillas. Sorprendía el aspecto personal de los 20-25 primeros de la enorme cola, al igual que sorprendía la ausencia de policías pese a la enorme transacción de efectivo y los tentáculos de la reventa. A los 11 minutos ya no había entradas para Resurrección.

Francisco Mateos.-

     Las taquillas de la plaza de toros de Sevilla han levantado sus persianas esta mañana de martes para la venta de entradas individuales para cada corrida. La semana pasada quedó marcada con sombras de dudas y sospechas por el bloqueo (en los últimos días de venta de abonos) de una enorme masa de localidades en progresivos días que hicieron presentar una plaza totalmente ‘abonada’ (VER).

     SEVILLA TAURINA ha estado a pie de taquillas esta mañana de martes, antes que se abrieran, para comprobar cómo se ha desarrollado. Lo primero que llamaba la atención era el aspecto de las 20-25 personas de inicio de la cola de espera: personas con marcas y rasgos de ‘mala vida’, con pelo desgreñados, desaliñados, ropas sucias y, en varios casos, mal olientes… Realmente, al que suscribe este reportaje le recordó a ciertas personas ‘sin techo’, vagabundos y marginales. Algunos de ellos reconocían que venían ‘por encargo’ de otras personas (para no guardar cola), y otros preferían no dar información; hay quienes los conocen de otros años y los vinculan a la reventa ilegal. Desde las seis de la tarde de ayer lunes habían estado tarde, noche y mañana a la intemperie. Se veía entre ellos cierta conexión convenida…

     Cuesta pensar que sabiendo todos que iba a formarse la enorme cola de cada año, con mucho dinero en efectivo, con las conexiones y tentáculos de la reventa ilegal, no hubiera en las taquilla ni una única pareja de Policía. La reventa se podría cortar un poco si se ponen medios y ganas. Y ni lo uno, ni lo otro. La Policía podría indagar in situ en esos 20-25 primeros que se llevan un fajo de entradas no se sabe bien para qué o quiénes. O aquellos que se llevan un buen puñado de entradas de una corrida… Pero parece que a nadie le interesa cortar este ‘juego sucio’ y paralelo alrededor de la venta de entradas.

     Los ocho primeros accedieron a las taquillas a las diez en punto. Después dejaban acceder a grupos de cuatro para que esperaran a la entrada de la sala de taquillas. Un total de cuatro vigilantes de seguridad y vallas limitadoras de espacios controlaron sin problema y con orden la enorme cola externa que llegaba hasta la confluencia de la calle Antonia Díaz con Adriano.

     El primero de la cola fue un chaval joven. Accedió a fotografiarse para SEVILLA TAURINA con las entradas conseguidas. Sólo quería dos entradas para ver a Morante junto a su novia el Domingo de Resurrección. Logró sus dos entradas de Tendido de Sol Alto. Pasadas las primeras 20-30 personas, ya se veía otro perfil de compradores. Le preguntamos a las 10:11h a una chica que salía de taquillas. «Para el Domingo de Resurrección ya no hay nada. No está bien que se hayan agotado con las reservas y la venta por internet. Llevamos aquí esperando desde ayer por la tarde, haciendo cola, sin dormir, y no es justo que la venta por internet abra a la vez que se abren las taquillas físicas. Debería ser bastante más tarde, priorizar a quienes estamos aquí desde ayer por la tarde, en vez de la comodidad de comprar a distancia en el salón de tu casa. Me he quedado sin Resurrección, no es justo». Curiosamente, al poco de marcharse pero por estar aún por la zona, le avisó uno de los vigilantes de seguridad. Regresó a taquillas y pudo acceder a unas entradas para Resurrección. «Me han llamado porque el sistema había ‘liberado’ dos entradas de Resurrección; no me preguntes por qué, no lo entiendo, es lo que me han dicho, pero aquí tengo las dos entradas, las que me han dado, no se puede elegir».

     Esta no fue la única vez. Hemos sido testigos de aficionados que salían lamentándose porque no había entradas para Resurrección, y otros que han salido posteriormente sí lo han logrado; supuestamente el sistema de ventas, al estar interactuando con la venta por internet, liberaba a veces entradas rechazadas en venta a distancia… pero en ventanilla ya había pasado al siguiente cliente.

     Un aficionado llegaba a las taquillas tras haber recibido respuesta negativa de la reserva de entradas para los festejos que había solicitado. «Rellené el formulario de la empresa que tenían en la web para la reserva, con el coste adicional del 10% por cada entrada. Eran las corridas de Morante. Me respondieron que no era posible atender la petición de reserva, y por eso estoy aquí, en la cola de taquillas. Son cuatro entradas para ir en familia, las cuatro tardes de Morante. He logrado para tres tardes, pero para Resurrección me han dicho que está todo agotado… y he sido el 20 o 25 de la cola en acceder… No sé, es todo muy raro. ¿Cómo puede haberse vendido toda la plaza para Resurrección si sólo han entrado 25 personas antes que yo y son las 10:15 de la mañana, en sólo 15 minutos?».

     Un señor se había puesto en la cola a las cinco de esta pasada madrugada. Es un abonado con dos sillones de tendidos de sombra. «Yo ya he pagado casi 7.000€ por mis abonos. Rellené el formulario de reserva anticipada de la empresa con el recargo del 10% porque tengo compromisos de Colombia para las corridas de Morante (la de Resurrección y el lunes del ‘pescaíto’) y la de rejones. No he recibido ni respuesta a la petición de reserva, aunque indiqué en los comentarios del formulario que era abonado e identificaba mis abonos. Al enviar el formulario me respondía de forma automática que en caso de no recibir respuesta me acercara a la venta de entradas a taquillas a partir del martes 24, y eso he hecho». Tras tocarle el turno de paso por taquillas salía contrariado. «Sólo han pasado 18 minutos de venta de entradas y ya no hay para Resurrección nada. Para la del lunes del ‘pescaíto’ de Morante y para la de rejones sí he comprado entradas, pero para Resurrección nada. Es inexplicable e intolerable». La mujer del caballero está emparentada con Mercedes Canorea Pagés, una de los tres hijos de Diodoro Canorea y cuñada de Ramón Valencia, el anterior empresario. «Antes esto nunca me había pasado y mis reservas con el recargo del 10% eran atendidas sin problemas. Es cierto que mi mujer tenía ese parentesco con la cuñada de Ramón Valencia, lo que facilitaba todo. Pero ahora hay otra empresa y, aunque he venido de madrugada, ha sido para nada. Está claro que el que tiene padrino se bautiza, y yo me he quedado sin padrino en la empresa de José María Garzón», se lamentaba.

     Primer día de venta de entradas, y caras de frustración y contrariedad. Muchísimas horas de espera y se marchan sin el ansiado premio. Quejas, modificaciones de planes y el recurso de la televisión. La demanda es enorme y eso es bueno para la Fiesta. Pero la regulación, el control, el orden y la seriedad también deberían hacerse hueco en la enorme e insufrible cola.


GALERÍA GRÁFICA


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