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Cantillana
Plaza de Toros de Cantillana
Fecha inauguración: 22 de junio de 1905, festividad de Corpus Christi.
Cartel inaugural: Los matadores de toros Reverte y Algabeño Chico.
Reinauguración: 6 de abril de 2003.
Cartel reinauguración: Festival. Astados de diferentes ganaderías. El rejoneador Leonardo Hernández (oreja), José María Manzanares (oreja), Manili (dos orejas y rabo), Dávila Miura (dos orejas), Eugenio de Mora (oreja) y Alejandro Amaya (dos orejas).
Aforo: 2.380 personas.
Propiedad: Ayuntamiento de Cantillana.
Instalaciones: Chiqueros, corrales, servicios, bar, enfermería, patio de caballos, rampas accesos minusválidos,...
HISTORIA
La plaza de toros de Cantillana se inauguró el día 22 de junio de 1905, con un cartel compuesto por Reverte y Algabeño Chico. Actualmente tiene un aforo capaz de albergar en sus tendidos a 2.380 personas. Antes de la restauración admitía a 2.500 personas.
La plaza ha sido propiedad de la familia Sáenz de Tejada López, hasta que el 4 de agosto de 2001, y debido al estado ruinoso que presentaba, fue adquirida por el Ayuntamiento de Cantillana para su reconstrucción.
La plaza estaba en bastante mal estado de conservación, por lo que se realizó un ensayo de prueba de carga y un análisis de los materiales que componían su estructura, elaborándose a continuación un ambicioso proyecto de restauración.
La reinauguración tuvo lugar el domingo 6 de abril de 2003, con la celebración de un festival con resultados muy positivos.
UNA PROFUNDA RESTAURACIÓN
La plaza de toros fue adquirida por el Ayuntamiento de Cantillana el 4 de agosto de 2001. Debido al estado tan lamentable que presentaba la misma y por acuerdo de todos los grupos políticos, se encargó a Emuvica S.A. (Empresa Municipal de la Vivienda en Cantillana) el estudio del estado de la plaza, así como todo lo necesario para poner en marcha el proyecto de Rehabilitación de la Construcción.
La estructuración del informe patológico previo, realizado sobre la plaza de toros, necesario en este tipo de obras para una correcta toma de decisiones a la hora de la elaboración del proyecto, comprendió en líneas generales: la recopilación de algunos antecedentes históricos y constructivos de la plaza junto a la inspección ocular del recinto, la toma de datos gráficos y fotográficos con la descripción de los diversos daños observados, análisis de las muestras obtenidas, pruebas, ensayos y cálculos, causas y reparaciones de los daños, así como las recomendaciones de actuación. Todo ello, para ser luego tenido en cuenta en la redacción del proyecto de restauración final de la plaza, incluyéndose posteriormente en este todas las instalaciones y obras necesarias para el cumplimiento de las normativas obligadas de aplicación vigentes, memorias de actuación y constructiva, planos, cálculos, mediciones, pliegos de condiciones, etc.
ENSAYO DE CARGA
Las pruebas de carga son ensayos destinados a comprobar el comportamiento de elementos trabajando a flexión, los cuales acompañados de un seguimiento de flechas, deformaciones y posible aparición de fisuras, resultan de gran eficacia para el estudio de los elementos estructurales. Estas pruebas suelen realizarse mediante la aplicación de cargas, lo que precisa de una abundante y puntual mano de obra durante varios días para poder ir aplicando la carga progresivamente como marcan las normas, esta aplicación de carga se realizó utilizando contenedores (obteniéndose anteriormente el peso vacío y el volumen de los mismos) y llenándolos de agua, lo que ahorraba mucha mano de obra, ya que esta se reducía al montaje, apoyo y fijación sobre las gradas de los contenedores, efectuándose la carga gradualmente en cada uno mediante una manguera y un contador de agua.
El ensayo se realizó en el sector de la plaza comprendido entre la puerta de toriles y la del corral grande trasero, ya que a simple vista presentaba el peor estado de conservación. Toda la plaza presenta unas características constructivas idénticas, en cuanto a materiales, luces, alturas, etc., por lo que siendo además esta zona ensayada la que aparentaba una sintomatología más acusada, era de suponer un buen comportamiento estructural extensible para toda la plaza, si el resultado era positivo en este sector.
El graderío está efectuado con estructura vertical a base de arcos ojivales de fábrica de ladrillo macizo en los dos sentidos, sobre los que se coloca un tablero abovedado rebajado de medio cañón en bajada, ejecutado con tres roscas de ladrillo macizo contrapeadas colocadas sobre su tabla y una capa de hormigón sobre ésta, de la cual desconocemos su espesor, colocándose sobre estos elementos la formación del peldañeado de las gradas.
Esta estructura se encontraba en un estado de abandono relativo presentando diversas patologías, tales como desprendimientos y falta de revestimientos, así como grietas y fisuras en los diferentes elementos estructurales.
El comportamiento estructural de la grada ensayada se podía considerar aceptable, si bien, se habría de tener en cuenta el estado patológico de la misma indicado anteriormente, entendiendo que independientemente de los resultados obtenidos en el ensayo de carga, se hacía necesario proceder a la consolidación de los diferentes elementos estructurales rellenando y sellando las grietas existentes mediante la colocación de grapas en las mismas y morteros específicos, siendo recomendable el empleo de morteros predosificados y siendo conveniente pavimentar el terreno en torno a las arcadas exteriores del ruedo, a modo de acera, a fin de evitar que los cambios de humedad de las capas superficiales afecten a la cimentación.
ENSAYO DE LADRILLOS Y MORTEROS
Estos ensayos se realizaron sobre muestras de ladrillos macizos moldeados de la Plaza, correspondientes a la capa polícroma exterior de las bóvedas pintada con almagra, a los ladrillos eflorescidos y limpios de las dos capas interiores de las roscas de las bóvedas con función de carga y a ladrillos del muro de cierre de la primera grada, así como sobre cuatro muestras de mortero de estos mismos ladrillos. El análisis físico, mineralógico y mecánico de los ladrillos arrojó unos resultados satisfactorios en cuanto al cumplimiento de valores mínimos establecidos por normas de obligado cumplimiento que le afectaban en el momento del ensayo, a pesar de tratarse de ladrillos con falta de cocción que no había alcanzado temperatura suficiente en el horno.
En cuanto a los morteros se realizaron ensayos para determinar el contenido de yeso, cal e impurezas de las muestras, llegándose a la conclusión de que se trataba de morteros con mas contenido de yeso que de cal y con impurezas de cuarzo y arcillas en pequeña proporción. También se realizaron ensayos de adherencia, ya que la falta de ésta en los morteros podría perjudicar la estabilidad y solidez de las fábricas, evaluándose los resultados obtenidos como aceptables y por último, ensayos de porosidad, donde se determinó la alta porosidad de los morteros, debido principalmente al empleo de yesos ya que necesitan para ser trabajables mucha mas agua de amasado que la estricta para la hidratación, agua que por evaporación durante el secado se elimina generando la porosidad.
MATERIALES
En lo referente a los materiales a colocar, a la vista de los resultados e informaciones obtenidas y una vez realizado el proyecto de restauración, fueron los siguientes: se decidió la limpieza de las juntas de las fábricas y su sustitución por morteros de cal grasa predosificados para el caso de las bóvedas bajo gradas, morteros de cal grasa dosificado in situ para los paramentos exteriores de la plaza y utilizándose para el resto de edificaciones anexas como corrales, taquilla, aseos, etc., enfoscados a base de morteros de cemento o bastardos según zonas.
El revestimiento de las gradas, tras su limpieza con chorro de agua a presión, fue realizado con mortero bastardo de cemento blanco y cal, sobre adherente de resinas especiales para su pegado al soporte inicial, protegido exteriormente por una capa impermeabilizante antipolvo de resina para suelos de cemento. Los ladrillos repuestos bajo las gradas, en las superficies de los arcos ojivales y las bóvedas, son de ladrillo taco y los del pasillo perimetral al ruedo, escaleras de acceso y la primera grada son de ladrillo macizo. Señalar también la solería hidráulica coloreada de los acerados exteriores, el albero compactado con cal en áreas libres exteriores, el hidrofugado final del paramento exterior de la plaza y los enjabelgados de cal a la almagra y ocre de los paramentos en combinación con el blanco de los morteros de cal.
Las carpinterías metálicas de toriles, ruedo y chiqueros, se realizaron siguiendo las indicaciones de los profesionales del toro y las instalaciones eléctricas, alumbrado y fontanería por los técnicos correspondientes de cada especialidad.
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