GALLEANDO

Aguado y Serna sueñan con Sevilla

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Rafa Serna y Pablo Aguado.

“…Mañana sábado, en la tierra amarilla de sus sueños, Pablo Aguado se convertirá en matador de toros. Y un día después lo será  también Rafa Serna en ese mismo escenario que le vio salir en volandas por la Puerta del Príncipe. Sólo queda el deseo de la bravura para poder decir y crear…”

Manuel Viera.-

    Que pasen de promesa a realidad trascendente es cosa que el tiempo aclarará. Lo menos que puede decirse ahora es que lo que hasta aquí han hecho se ha visto con agrado, ha gustado, ha interesado y ha llegado con transparencia a los tendidos de las primeras plazas de toros de España, Francia y América. Y aunque a veces las puntas romas de los aceros hayan minimizado triunfos, sus respectivos conceptos han valido para captar la atención de un público que ha vibrado con las diferentes maneras de quienes hacen concebir esperanzas de futuro. Pablo Aguado y Rafa Serna, con una ambición encomiable y una tauromaquia capaz de impregnar de aroma de buen toreo cada resquicio de la Maestranza, reivindicarán con argumentos su sitio en el escalafón de matadores mañana y pasado en la plaza de toros de Sevilla.

     Todo parece cumplir los requisitos que ambos días reclaman. Cuánta ilusión para ser traducida en fascinante felicidad de una plaza donde tuvieron noches de julio para hacer historia. Cuántos momentos de excelencia vividos con un toreo sin sensaciones de acomodo y en pos de la verdad de sus valores. Quizá, porque los dos lo tuvieron claro para hacer lo que había que hacer, y ponerse donde tenían que ponerse, hasta redondear tardes que merecieron la pena. Quizá, porque la tauromaquia de uno y otro tiene la capacidad de comunicar, elocuente e inmensamente sincera y valiente. Quizá, porque la esencia del toreo se identifica con el valor y el arte de realizarlo pese a lo difícil, cuando no imposible para algunos, de poderlo hacer y decir en el instante fugaz que pasa la bravura. Y Pablo y Rafael, fueron capaces hasta de arrancarle lágrimas a los ladrillos de la Maestranza.

     Mañana sábado, en la primera corrida de Feria de San Miguel, en la tierra amarilla de sus sueños, Pablo Aguado se convertirá en matador de toros. Y un día después lo será  también Rafa Serna en ese mismo escenario que le vio salir en volandas por la codiciada Puerta del Príncipe. Sólo queda el deseo de la bravura para poder decir y crear. Para que dos sevillanos puedan hacer gozar a una gente ansiosa de revivir historias e ilusiones con dos toreros decididos a escuchar los olés de Sevilla. Que así sea.

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