REAL MAESTRANZA - Novillada de abono

Detalles de Ferrater Beca y poco más

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Ferrater Beca.
Ferrater Beca.

Solo una ovación para el novillero sevillano Ferrater Beca en la cuarta novillada de abono de la temporada en la Maestranza, celebrada como novedad en horario nocturno para mitigar el calor de junio. Sus compañeros de cartel, El Gallo y Jesús Muñoz, fueron silenciados. Interesante novillada de La Quinta.


SEVILLA / Novillada

NOVILLOS: Se han lidiado novillos de La Quinta, bien presentados y de diferente juego. Mejores segundo y tercero. Uno de Guadaira, complicado, lidiado como sobrero en cuarto lugar.
NOVILLEROS:El Gallo (de azul y oro), silencio y silencio.
Ferrater Beca (de nazareno y oro), saludos tras aviso y silencio.
Jesús Muñoz (de tabaco y oro), silencio y silencio tras aviso.
INCIDENCIAS: Un cuarto de plaza. Festejo nocturno. Se guardó un minuto de silencio en memoria de los fallecidos en los atentados de Londres.


Manuel Viera.-

     No hay nada más intencionado que la entrega en cuerpo y alma para desmenuzar el toreo y hacer de la lidia el objetivo soñado y deseado. Y más en una plaza en la que lo que se hace y dice adquiere relieve e importancia. Después, la realidad es otra. La de unos novilleros, escasamente placeados, que se estrellan contra sus propias carencias. Esta noche, en la Maestranza, la historia se repitió y poco, muy poco, de lo hecho por lo tres debutantes penetró en el poco público que poblaron lo tendidos.

     Y aunque los utreros de La Quinta no fueron un dechado de bravura, sí los hubo para algo más que darles infinidad de pases descoyuntados, sin estructura y anodinos. En otras palabras: sin eco. La experiencia del nuevo horario nocturno tampoco resultó positiva. Muy poca gente acudió a la plaza. Con la demostración palpable que las novilladas de promoción del mes de julio son otra casa. Otro tipo de diversión para jóvenes y mayores. Otra forma de ‘tapear’ en las calurosas noches sevillanas.

     Algo histórico sí pasó. Tras la suerte de varas, los respectivos picadores que la ejecutaron salieron con sus caballos del ruedo de la plaza por la puerta de arrastre y a través del callejón caminaron hacia el patio de caballos. Algún que otro tiempo muerto se evitó. Quizás poco. Pero algo es algo. El largometraje, anoche, hubiese sido otra vez insoportable.

     Al primer utrero de La Quinta le faltó casta y su noble acometida se convirtió en sosería. El Gallo sólo dejó intuir su concepto templado en escasos detalles con la derecha. Nada. Con dos pinchazos y una estocada lo finiquitó. Tampoco su segundo -un sobrero de Guadaira por devolución del cuarto- le dio muchas más opciones de lucimiento. De complicada embestida, a la defensiva, le sorprendió con feos cabezazos al pecho. Vanos intentos con la izquierda hasta acabar con él con media estocada atravesada.

     Sí tuvo buen son en sus embestidas el noble segundo con el que Ferrater Beca debutó con picadores. El sevillano manejó con cadencia el capote en los lances a la verónica para conseguir después lo mejor con la izquierda. Hilvanó naturales largos, despaciosos, no muy ajustados, y rematados. Sufrió algún que otro desarme y también el revolcón. Al final todo lo empañó con el mal manejo del acero. El quinto acometió a su aire. La faena, de izquierda, resultó muy desigual. Sólo el natural, aunque excesivamente despegado, volvió a lucir en una lidia que acabó de media estocada.

     Jesús Muñoz también debutó con caballos con un soso aunque noble utrero de Álvaro Martínez Corrandi. Demasiados pases en una faena deslavazada y de muy poco contenido. Tampoco con el sexto consiguió lucimiento. Su disposición sobresalió en una lidia de pases anodinos en los que novillo y novillero iban cada cual a su aire. Pinchó antes de hundir el acero.


AL NATURAL

Ni bueno, ni breve

Francisco Mateos.-

     Las novilladas con picadores del abono están en declive. Todas las culpas no recaen en la espala de la empresa, aunque sí tiene su parte de responsabilidad. Novilleros poco preparados para afrontar con garantías torear en la Maestranza. La cuestión es que hay pocas novilladas y llegan con esa falta de preparación. Es un tema complejo. Los tres novilleros de hoy no han aprovechado ni lo bueno ni lo malo de los utreros de La Quinta. Ha faltado oficio y mayor decisión.

     La política de precios influye en la poca asistencia. La empresa, más allá de un análisis más profundo de lo motivos de la poca asistencia de público a estas novilladas de abono, tiró por la vía fácil y ha probado a aplicar el horario de las novillada de julio nocturnas a estas novilladas del mes de junio de los tradicionales domingos. No ha dado resultado; menos público aún. Las novilladas de promoción tienen su público, su lugar y su hora. Aplicarlo a estas novilladas parece que no es la solución. La empresa debe tomarse el análisis más en profundidad. Un cuarto de plaza siendo generoso. Algo hay que hacer, porque los poquitos que aún vienen a esta novilladas sin picadores se van después de dos horas y media (ni que los caballos de picar se vayan por el callejón logra recortar tiempo) con la sensación de aburrimiento.


GALERÍA GRÁFICA

 

 

 

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