REAL MAESTRANZA - 12ª Feria de Abril

Manzanares: nota alta pero no es suficiente

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José María Manzanares.
José María Manzanares.

El diestro alicantino le corta una oreja a cada uno de sus toros, los dos mejores astados de una interesante corrida del hierro de Núñez del Cuvillo. El extremeño José Garrido, con el peor lote, deja muestras de emotividad, resultando cogido aunque sin cornada. Castella se despide de la Feria entre silencios tras dos paseíllos.

LA FICHA

TOROS: Se han lidiado toros de Núñez del Cuvillo, aceptables de presentación y variado juego. Noble, soso y sin humillar el primero; noble y con notable calidad el segundo; exigente y complicado el tercero; el cuarto, noble y sin fondo; con excelente pitón derecho el quinto; manso el sexto.

ESPADAS: Sebastián Castella (de azul y azabache), silencio y silencio.

-José Mª Manzanares (de burdeos y oro), oreja y oreja.
José Garrido (de negro y oro), saludos tras dos avisos y ovación tras aviso.
  
CUADRILLAS: Saludaron en banderillas José González ‘Suso’ y Antonio Chacón.
 
INCIDENCIAS: José Garrido fue cogido por el tercero, sufriendo «varetazo corrido en región abdominal y axila izquierda. Se administra analgesia y sueroterapia con recuperación satisfactoria. Pronóstico leve». Casi lleno.

 

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Un natural de Manzanares esta tatde en la Maestranza.
Un natural de Manzanares esta tatde en la aestranza.

  

   

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AL NATURAL
Difícil equilibrio

Francisco Mateos
DIEZ GANANDO UN PASO
Comparando

Javier García Baquero
LA VOZ DEL ABONADO
Los toros ganan a los toreros

Unión Taurina de Abonados de Sevilla
LA CORRIDA, AL COMPÁS
Faena seria para un público Full

Fernando Naranjo
LA PINCELADA
Pérez Indiano

 

Manuel Viera.-

     Hizo toda una declaración de intenciones nada más salir el segundo de Núñez del Cuvillo. Un bobón, oiga, noble y de calidad suprema en sus embestidas. El capote dibujó dos verónicas con ritmo y lento movimiento. Pero se complicó la embestida por ese misterio de la raza. E incluso perdió las manos e hizo hilo con el que lo lidió con acometidas cambiantes y un punto de descoordinación, No obstante, acudió a la muleta con notable nobleza. Y fue entonces cuando Manzanares inició un arranque de faena ambicioso que permitió comprobar la excelencia del muletazo diestro. Muy despacio, con su habitual desplazamiento de la embestida hacia fuera en los inicios y menos despegado después.

     Un toreo algo más luminoso que en anteriores ocasiones en esta Feria y con la característica propia de la elegancia y el empaque de quien lo hizo. Muletazos que fueron a más hasta completar la cima de la faena con una serie diestra con fenomenal cambio de mano que enlazó con un extraordinario pase de pecho. También en el natural, hilvanado y rematado, sacó nota alta, pero no la suficiente para, tras la fenomenal estocada, desorejar por partida doble a un toro de triunfo grande.

     El quinto fue un buen toro, noble y de estimable recorrido por el pitón derecho. Igual característica de lo hecho anterior en el inicio de la lidia, aunque con un punto de celeridad en el toreo con la diestra. Luce en los detalles y remates por bajo sin que estalle la faena. Algún natural destaca por la cadencia del trazo. También el toreo circular y los adornos. La espada vuelve a ser un cañón que fulmina. Una oreja. En otros tiempos hubiesen sido dos.

     La complejidad de las embestidas del exigente tercer toro le propició a José Garrido una lidia crepitante, cercana, y peligrosa por la amenazante embestida. Algo vivo y, sobre todo, emotivo fue el toreo expresado por el joven matador extremeño. Un toreo que explotó por el valor y la verdad de unas formas dominantes, clásicas y auténticas. Ni una duda cuando el complicado toro se le quedaba debajo, en los pies, con los pitones en los tobillos. Y así, con toda la verdad del mundo, consiguió el natural de mano baja, cargando la suerte, y finalizando el recorrido por debajo de la pala del pitón. Un toreo de izquierda no forzado con el que estableció un tono emocional con el que impregnó los tendidos. También la diestra viajó en el más puro concepto clásico del diestro de Badajoz. Bernardinas para acabar y una auténtica paliza que recibió al ser cogido al matar, ocasionándole una leve conmoción cerebral y un varetazo corrido en región abdominal y axila izquierda. Tras el mal manejo de los aceros le ovacionaron con fuerza.

     Garrido sumó con el manso sexto -el peor toro de la interesante corrida de Núñez del Cuvillo- otra lidia con la verdad por delante y el valor como muestra. También sufrió la cogida al recibirlo de salida con un farol de rodillas. Después, le echó agallas a una faena de presumible ambición con la que quedó determinado su concepto y su verdad. Tampoco manejó con certeza loa aceros y, al finalizar, le volvieron a ovacionar.

     Sebastián Castella se contagió de inmediato de la sosería dominante del noble primero. Un toro que iba y venía sin molestar y al que el francés le pegó pases y pases sin contenido. Con una estocada, metida casi entera, acabó con él. Sólo le faltó fondo al también noble cuarto que fue presto y de lejos a la muleta de Sebastián. Ligero en los trazos de inicio, lo hizo después más despacio y ligado con la diestra. No fue igual el recorrido del toro por el izquierdo, ni igual el trazo del natural. Así que nuevos intentos con la derecha para extraer muletazos a un animal, ya cansado, con parada final. Con la espada, mal.


AL NATURAL

Difícil equilibrio

Francisco Mateos.-

     El axioma dice que cuando hay toreros no hay toros, y viceversa… Difícil equilibrio ese de combinar proporcionalmente toros y toreros. No es que se haya cumplido hoy completamente, pero sí en alguna proporción. Soy de los que piensan que, sin ser una corrida de altísima nota, varios toros se han ido con bastante faena dentro. El caso de Castella es incomprensible. Parece que alguien (no sé si hasta el propio torero) se ha empeñado que el francés nos tiene que gustar en Sevilla ‘sí o sí’. Y, sinceramente, aunque no conozco especialmente al torero, creo que en lo personal y en lo taurino no encaja con la idiosincrasia de Sevilla. Al igual que a Manzanares desde un principio se le ha adoptado casi como sevillano (de forma muy generosa en proporción a lo taurino ofrecido por el alicantino, porque en lo personal sí que encaja muy bien con la ‘sevillanía’), Sebastián -sea por lo que sea- hace tiempo que no encaja como sevillano. Año tras año dispone de varias tardes y hasta de toros más que posibles,… y el triunfo no llega. Creo que ya ha dispuesto de más que suficientes oportunidades. Simplemente, no encaja. Salvo la excepción de un día, que a cualquier torero le puede ocurrir. Y decía que Manzanares ha encajado, y hasta exageradamente, porque hoy mismo lo realizado en Sevilla parece no haber sido tanto como para cortar dos orejas, y hasta el desequilibrio emocional de algunos cientos que se atrevieron a pedir la segunda oreja de su segundo toro. Lástima que el alicantino se empeñe en rematar con un ‘tironcito’ hacia fuera cada muletazo y no se lo saque por debajo de la cadera; los embarca bien y los acompaña mejor… pero ¡ay!, ese rematito final para fuera… A Garrido hay que volver a verlo.

 


 

DIEZ GANANDO UN PASO

Comparando

Javier García Baquero.-

  1. Dice aquel ingenioso hidalgo que manda en el escalafón de la literatura: «¿Es posible que vuestra merced no sabe que las comparaciones que se hacen de ingenio a ingenio, de valor a valor, de hermosura a hermosura y de linaje a linaje son siempre odiosas y mal recibidas?». Pues hoy en la Maestranza todo eran comparaciones multidireccionales.
  2. Comparemos los dos únicos toros indultados en la Maestranza. En el lado de los talibanes, ‘Cobradiezmos’ indultado por Escribano en la tarde de ayer, En el lado de los #noginnofiesta, ¡Arrojado’ indultado por Manzanares en 2011, un treinta de abril. Mi impresión es que el cárdeno de Victorino fue más completo en los tres tercios; el de Cuvillo fue más fácil de lucirse con la muleta, más fácil para el torero, más agradable para el público.
  3. Por un caprichoso suceso hoy se lidiaba una corrida de Cuvillo, la comparanza era evidente. ‘Victorinos’ frente a ‘cuvillos’. Había malajes que se presentan como aficionados que querían indisimuladamente el fracaso del ganadero del Grullo, como si eso engrandeciera el magnífico encierro de Las Tiesas. Pues una corrida completa, primera de dos, con dos toros muy buenos, uno y medio potables, y dos toros peores.
  4. Comparemos ambiente. Hoy casi lleno; ayer dos tercios. Hoy claveles; ayer botas de vino. Hoy gente guapa; ayer aficionados de toda España. Hoy trajes de faralaes; ayer pana y vaqueros. Todos los de ayer saben quien es ese gallo de pelea que es Garrido; la mitad de los de hoy desconocen al torero del derechazo más largo del mundo que es Ureña.
  5. Comparemos a un torero consigo mismo. Manzanares hoy se encontró un lote de puerta grande, sin paliativos. El sevillano de Alicante, mejor que en sus otras comparecencias de esta abono; peor que en su mejor versión de principios de década. Se pueden comparar la excelencia de las dos estocadas.
  6. ¿Y los lotes? Incomparables por desparejos. Hechos con los pies. Feo y malo el de Garrido, supongo que ha pesado que el sexto fuera hijo de ‘Arrojado’, porque feo era con delito. De triunfo grande y mal aprovechado el de Manzanares. Soso el primero de Castella (qué duro abrir plaza con cientos de personas en los vomitorios), soso el francés en el cuarto. Ni siquiera el toro de nombre ‘Manzanillo’ le toco al ‘Manzana’; imperdonable.
  7. Comparemos a otro torero consigo mismo, en este caso colocándolo en distintos lugares del mundo civilizado, es decir en aquellos lugares donde hay toros. Castella en Madrid es un torero de valor que asusta al miedo; en Francia lo he visto torear con mucho regusto; en América es un ‘semidios’; en Sevilla un desangelado torero que apunta pero no llega,
  8. Cuando veo a un torero emergente siempre pienso a quién podría echar del toreo. El extremeño tiene valor y cabeza. Torea muy bien de capa, le puede a todo y se supera hasta cuando se lleva un mascón como el que le dio tercero al entrar a matar. Con la muleta tiene Garrido que crecer; a un año de su alternativa puede y debe hacerlo. A la comparación: ¿el Ferrera, que hoy estuvo en los tendidos, de dentro de unos años? ¿El Juli? Paciencia y aprendamos a esperar toreros.
  9. Por cierto: me gustaba más el Ferrera que se ponía pantalón de monosabio que los vaquero de pernil completo de Garrido hoy en el sexto tras salir de la enfermería (hay que ser tiquismiquis para fijarse en eso cuando un tío se ha jugado la vida sin cuento. Pues tiene usted razón).
  10. Un pase del desprecio ‘comparativo’: si el tercer toro lleva el hierro de la ‘A coronada’, alguno se vuelve loco.

 


 

LA VOZ DEL ABONADO

Los toros ganan a los toreros

Unión Taurina de Abonados de Sevilla.-

     Tras la apoteosis de ayer pensábamos que se volvería al toro chochón que nos tienen acostumbrados, pero hermosa sorpresa que no ha sido así. La corrida de Cuvillo, bien presentada, menos los que se corrieron en segundo y cuarto lugar que más bien eran novillos adelantados. A nuestro entender y con la seguridad que levantará alguna polémica, podemos asegurar que la nota media de los toros de esta tarde fue superior a la de Victorino. Han sido cinco toros de nota alta en la muleta, aunque también hay que reseñar que en alguno de ellos se simularon las varas, como es habitual en estos tiempos. Destacó sobre el resto el quinto, de nombre ‘Tristón’. Sobresaliente en la muleta. Manzanares estuvo superficial con este toro. El garbanzo negro fue el sexto, complicado, embestida descompuesta y cara alta, que requería una lidia de dominio que hoy no se estila ni se espera.

     Encabezaba el cartel Sebastián Castella al que correspondieron dos ‘cuvillos’ muy potables instrumentando infinidad de muletazos sin empaque, desviados, muchos de ellos fuera de cacho y así no es posible calar en Sevilla. Este torero lleva varias temporadas con el mismo guión y con estos mimbres no se profundiza en conseguir pases rematados cargando la suerte pisando terrenos comprometidos.

     Manzanares ejecuta el toreo desviado, pero con temple y estética. Es una tauromaquia muy especial y con alto grado de aceptación en Sevilla, donde llaman ya al fino torero de Alicante ‘el consentido’. Pues bien, por esta labor de pases despegados, pero con la habilidad de ligar antes del final del recorrido de la res, el torero es obsequiado por el amable público ocasional y festivalero de Feria con un trofeo en cada uno de sus toros.

     José Garrido vino a por todas a Sevilla. Su primer toro no era nada fácil. Consiguió meterlo en la canasta a base de insistir y aguantarle mucho. El público estuvo algo frío con el extremeño a pesar de dar algunos naturales estimables, aunque es verdad que poco ligados. Al entrar a matar fue enganchado de mala manera, aunque afortunadamente sin cornada, pero quedando maltrecho, por lo que le costó matar al toro escuchando dos avisos, pasando a la enfermería para salir a matar el sexto de la tarde. Este toro fue el de menos clase del festejo. Derrotes peligrosos, medias embestidas, cruzado en ocasiones y cara alta. Garrido intentó el toreo, pero esa labor no procedía. Este toro requería lidia de dominio y pasaporte rápido.

     Destacó en banderilla El Suso en el quinto de la tarde.

 


 

LA CORRIDA, AL COMPÁS

Faena seria para un público Full

Fernando Naranjo.-

Sevilla defraudadora,
¿dónde tu seria afición?
No mereces mi perdón,
mi más fiel inquisidora,
la que siempre me enamora
y me trajina al instante.
No me vales, maestrante;
no eres tan justa y fiable,
por voluble y poco estable,
no sé si dejar de hablarte…

Te enamoras como el río
que te baña cada día
y no te correspondía.
Tú de tanto señorío
dedicas tus amoríos
al boato y santoral,
de lo ficticio y banal,
por un falso turronero,
al que se le ve el plumero.
¿Y lo subes a tu altar?

¿Dónde aquel santo criterio,
de lo divino y humano,
de saber tú de antemano
ese oficio y magisterio.
de lo bello del misterio
del arte de torear?
¿Cómo no viste al chaval
del corral de tu vecina?
Esa que ante tí se inclina
y hoy te vuelve a superar.

 

Desvaída flor de Lis
que dice pero no dice.
Se le escapan las perdices
volando al Guadalquivir.
¿Qué frialdad traes aquí
desde tu Francia, tan lejos?
Donde vuelan los vencejos
cuando suenan las campanas
de la vecina Santa Ana
dentro de este coso viejo.

Sevilla te nombra rey
pero tu reino es de chicle.
Disculpa, yo he de decirte
que tú no impones la ley;
sólo tu acero es virrey
en el mundo de los mancos.
Pero no aquel de Lepanto.
¿Ya sabes? Y toma notas,
que la sangre no alborotas
a la afición de unos cuantos.

¡Qué pena! ¿no pudo ser?
Aunque todos te conocen
se quedaron sin el goce
de esta tarde poder ver
tu dimensión por doquier.
Asentado y concebido,
encajado y aguerrido,
ante fieras descompuestas.
¡Qué bragueta más honesta
ostenta José Garrido!


LA PINCELADA (Pérez Indiano)

 

Autor del apunte: José Tomás Pérez Indiano.

Preparadas están ya las cuadrillas,
y orgullosas pasean por el albero
al son de un pasodoble muy torero
en tarde de calor y de mantillas.

 


GALERÍA GRÁFICA (lamaestranza.es)

Sebastián Castella.

Sebastián Castella.

Sebastián Castella.

José María Manzanares.

José María Manzanares.

José María Manzanares.

José María Manzanares.

José María Manzanares.

José María Manzanares.

José Garrido. José Garrido. José Garrido.

OTRAS IMÁGENES (Javier Martínez)

Mantillas en la plaza.

Garrido, taleguilla destrozada.

Vaqueros de urgencia.

Una caída.

Detalle de la cabeza.

Garrido, de rodillas.

 

 


LOS TOROS, UNO A UNO (Javier Martínez)

Primer toro.

Segundo toro.

Tercer toro.

Cuarto toro.

Quinto toro.

Sexto toro.

 

 

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