REAL MAESTRANZA - 2ª Feria de Abril

Anodino y plúmbeo espectáculo

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Defraudaron los toros de Cuadri. Toros de impecable presentación pero de alarmante falta de casta. Antonio Ferrera fue ovacionado en ambos tras tirar de oficio y veteranía. Leandro, indeciso e inseguro, no acertó con los aceros y fue silenciado. Eduardo Gallo, que justificó su tarde con dos tandas diestras bien trazadas y ligadas, saludó en el tercero y fue silenciado en sexto.

LA FICHA

TOROS: Se han lidiado toros de Cuadri -el cuarto lidiado como sobrero-, de impecable presentación, hondos y serios, pero con preocupante falta de casta.

ESPADAS: -Antonio Ferrera, de negro y oro, ovación y saludos tras aviso.

-Leandro, de corinto y azabache, silencio tras aviso y silencio tras aviso.
-Eduardo Gallo, de burdeos y oro, saludos y silencio.

CUADRILLAS: Saludó tras banderillear al tercero Domingo Siro.
   
INCIDENCIAS: Media plaza.

 

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Antonio Ferrera cuadrando en el tercio de banderillas. (FOTO: Arjona/lamaestranza.es)

 

 

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AL NATURAL
¿Dónde están los maestrantes?»

Francisco Mateos
DIEZ GANANDO UN PASO
El recuerdo de una tarde de toros

Javier García Baquero
LA CORRIDA, AL COMPÁS
Seis naves negras

Fernando Naranjo
LA VOZ DEL ABONADO
Cuadri: sólo fachada

Union Taurina de Abonados de Sevilla

 


Manuel Viera.-

     De entrada, el mayor interés de la tarde radicaba en los toros de la familia Cuadri. Toros bien hechos, en su tipo, hondos y serios, de impecable presentación y presencia. Toros, algunos, que fueron aplaudidos por una minoría de aficionados cuando los vieron aparecer por la puerta de chiqueros. Toros que marcaron la tarde y la convirtieron en un espectáculo anodino y plúmbeo, donde el bostezo por aburrimiento predominaba en la gente. Y es que, salvo algunas notables excepciones, estos toros no suelen embestir. Tampoco lo han hecho en esta ocasión. La escasez de casta predominó en su sangre de forma alarmante. En unos y otros. La atisbaban en el inicio de la lidia, pero se le difuminaba tras pasar por el caballo con esperanzador empuje, para esperar después en banderillas y pararse en la muleta. Así unos y otros. Unos más y otros menos, pero todos se aplomaron.

     No le quedó otra a Antonio Ferrera que aprovechar bien su técnica y echar mano de su experiencia para doblegar con el capote las recortadas acometidas del primero. Un toro al que le faltó fuelle tras las ilusionantes, nobles y buenas embestidas en los inicios de faena. El extremeño banderilleó de forma desigual e intercaló después a derecha e izquierda buenos y regulares muletazos con la característica de la solidez y la veteranía. Y no hubo más, una estocada trasera acabó con su enorme anatomía.

     El cuarto se partió el cuerno tras estrellarse en el burladero por esa fea manía de los subalternos de hacerlos llegar a las tablas a punta de capote. Ni es al primero que le ocurre ni será el último. Fea costumbre de las cuadrillas en una lidia que perjudica más que beneficia. Al sobrero, un zambombo de 629 kilos, lo quiso lucir el torero nacido en Ibiza dejándolo a enorme distancia del picador. No fue el toro, y para colmo se le picó mal. Nefasta decisión. Ferrera se movió después con enorme habilidad técnica y cierta ‘comodidad’, pero no pudo lucirse en banderillas ni someter después las cortas y complicadas acometidas del manso. Lo finiquitó de certera estocada trasera.


Los toros de Cuadri marcaron la tarde y la convirtieron en un espectáculo anodino y plúmbeo, donde el bostezo por aburrimiento predominaba en la gente. Y es que, salvo algunas notables excepciones, estos toros no suelen embestir


 

     Parado, sin empuje, aplomado y malo resultó el segundo. Leandro anduvo indeciso, trazó líneas y a lo que hizo le faltó contenido. Con la espada nada ha cambiado: los pinchazos y descabellos se sucedieron hasta acabar mandándolo al desolladero. La inseguridad marcó la faena al quinto, un toro tardo, con la cara arriba y orientado. Las complejas embestidas dislocaron, más que vertebraron, al confuso Leandro. Pese a ello, el de Cuadri, ofreció posibilidades hasta quedar completamente parado. De nuevo la espada fue un calvario.

     Eduardo Gallo le realizó al tercero, un manso de salida con buen pitón derecho, una faena en la que mantuvo su poder de transmisión hasta el momento en el que se echó la muleta a la zurda. Se paró el toro y se esfumó cualquier posibilidad de triunfo. No más de dos tandas diestras bien trazadas y mejor ligadas aguantó el cornúpeta antes de desinflarse. Mató de estocada precedida de pinchazo.

     El sexto dio poco de sí. Flojeó de manos y dijo no embestir en el prólogo de faena. Gallo lo intentó sin ninguna posibilidad. La gente aburrida y con el frío metido en los huesos tampoco quería aguantar más.


AL NATURAL

«¿Dónde están los maestrantes?»

Francisco Mateos.-

     Los ánimos no están para muchos trotes en la Maestranza. La gente, la gente que aún asiste a los festejos taurinos en Sevilla, anda ‘mosca’. Hoy era uno de esos días de los que ese espcímen en vías de extinción que denominamos ‘aficionado’ acudía a la plaza con la esperanza de ver la emoción del toro encastado y el plus de valor de la lidia de un torero a un astado con raza. Pues no. Los de Cuadri, tampoco.

  Apenas una docena de maestrantes; el palco casi vacío. (FOTO: Javier Martínez)

     Y ante tanto hastío y aburrimiento, cansado de abusos tras abusos en ya demasiados años, comprobando el personal que el grito de «‘¡Canorea, vete ya!», o el más clásico de «¡El año que viene, otra más!» le resbala a los empresarios como si estuvieran embadurnados en aceite, fijaron algunos sus miradas en el despobladísimo palco de maestrantes, con apenas una docena de miembros, mucho menos de un quinto de aforo. Y eso que ellos no tienen que retratarse con los 70 euros en taquilla…

     Y claro, la gente ya explota: «¿Dónde están los maestrantes?», a lo que otro, con guasa, contestaba con otro grito: «¡Trabajando!». Malo es que Sevilla se convierta por la desidia de unos, el hastío de propios y el pasotismo de otros en una jaula de grillos de imprevisible final. No es de recibo que, cayendo lo que está cayendo, los propios maestrantes dejen vacío el palco de su plaza en plena de Feria de Abril. Ahora bien, para el sábado con Manzanares o cuando lleguen El Juli o Morante seguro que no cabe ni un alfiler en el palco maestrante. No es buen ejemplo.


DIEZ GANANDO UN PASO

El recuerdo de una tarde de toros

Javier García Baquero (Ambitotoros).-

  1. Y salió el primer TORO. Sonaron las palmas. El recuerdo era inevitable. Nada que ver con la novillada del día anterior. Seguro que nos acordamos más veces de la impecable presentación de la de Cuadri Recordar que todo lo que se hizo hoy en el ruedo de Sevilla, fue ante toros; deslucidos, cambiantes, sin entrega,… pero toros, toros bravos. De ahí su importancia.
  2. Para el recuerdo las dos estocadas de Ferrera: solvencia técnica, verlo claro y tirarse a ello. Recuerdo de otras tardes en que no fue así. No deja de crecer Ferrera, resolviendo en los tres tercios.
  3. El tercero de la tarde y su picador, el venezolano Nei Zambrano, recordaron que la Fiesta es más bella cuando hay suerte de varas. ¡Bien picador en la monta y con el palo!
  4. Eduardo Gallo inició la faena a favor de faena, dando distancia, sitio, la muleta en la cara. Al echarse la muleta a la izquierda toro y torero se olvidaron de lo que había pasado hasta entonces. Todo quedó en un recuerdo.
  5. Recuerdo al ver a Leandro (gusto da verlo vestido de torero) de otra tarde de otro Cuadri, de otra actitud. ¿Fue hace nueve años? Toda una vida, dos vueltas al ruedo.
  6. Se acordó de repente Leandro de que era torero y decidió cumplir los cánones: parar, mandar y templar, aquello funcionó, la amnesia volvió enseguida.
  7. Siro estuvo para el recuero en banderillas. Firme, asomándose al balcón, y repitiendo cuando el de Cuadri recordaba el primer par. Un placer, hombre grande. Así se desmontera un torero en Sevilla.
  8. Cuando el quinto de la tarde -apuesta de algún conocedor de la casa triguereña- derrotó en el burladero y se partió el cuerno a medio vástago se nos vino al recuerdo el novillo de Juan Pedro al que le pasó lo propio el día anterior. ¿Mala suerte? Mucho de qué hablar…
  9. Se acordó algún buen aficionado de ‘Bola’ un gran toro de Cuadri lidiado en Sevilla. Se acordaba un viejo vaquero de que aquel toro entró por la vía rápida y no pasó casi por corrales. No le sientan bien los corrales de Sevilla a los de la ‘H’ en el anca.
  10. Dice el ganadero que el año que 2014 no viene a Sevilla; nos acordaremos del señorío ganadero de esta estirpe.

 


LA VOZ DEL ABONADO

Cuadri: sólo fachada

Unión Taurina de Abonados de Sevilla.-

     Presentación impecable de los toros de esta tarde en Sevilla. Ni un solo reproche a su hondura, seriedad y trapío. Algunos de ellos, aplaudidos de salida. Aquí se acabó lo que dieron de sí los toros de Fernando Cuadri, porque cuando tuvieron que demostrar el juego y lo que llevaban dentro durante su lidia, resulta que nos encontramos con animales sin movilidad, algunos con la cara por las nubes, otros gazapeando y volviendo la cara, desarrollando peligro; por eso la tarde fue aburrida y sosa.

     Poco que destacar. La veteranía de Ferrera para estar delante de estos toros, sobre todo en el primero de la tarde donde le robó la faena y a base de consentirle y provocarle su corta embestida consigue muletazos limpios y alguno de ellos hasta estimable. Falla Ferrera esta tarde en banderillas y debe pensar seriamente si continuar otras tardes ofreciendo esta suerte. Leandro ha estado mal sin paliativos demostrando su inoportunidad de estar incluido en los carteles en detrimento, quizás, de algún torero sevillano que tenía más mérito que su ‘enchufe’ con la empresa. En los dos toros ofreció un mitin con la espada.

     El tercero fue el mejor toro de la tarde. Peleó bien y por derecho en el caballo; Paco Tapia fue ovacionado en dos buenos puyazos. Domingo Siro se luce en banderillas. Sin embargo, Eduardo Gallo no entiende que el toro requería una faena corta y con más profundidad en los muletazos. Se limita a torear sin mucha limpieza y sin pisar terrenos adecuados. El sexto recibió mala lidia por parte de Eduardo Gallo y su cuadrilla, y como la tarde iba cuesta abajo y en la arena nadie ofrecía nada de nada, el aficionado marchaba a la calle despidiendo una triste tarde donde los toros de Cuadri no lucieron.

 


 

LA CORRIDA, AL COMPÁS

Seis naves negras

Fernando Naranjo.-

Como negros nubarrones
que desde Huelva suelen llegar.
Dios mío qué pasará
con estos seis galeones
que precisan tres mocetones,
aunque bajos, con bragueta.
De firme y fina muleta
para bajarles los humos.
Hoy dios quiera, lo presumo,
veremos tres plantas quietas.

Cuánto lujo en los corrales
para este abril. ¡Qué recuerdos!
Aquellos seis toros negros
cantaron sus mayorales,
seis tonos por soleares
para avivar el sorteo.
Bendito seas Morfeo
por conseguirlos pasar
y poderlos disfrutar
con la verdad del toreo.

Pero ¡ay Dios!, qué sacrificio:
hoy los toreros bajitos;
Ferrera estuvo exquisito,
qué derroche de ejercicio
con bragueta y con oficio.
También es bajito Siro,
con dos pares… Dos suspiros.
La tarde pintara el susto,
tocar las teclas lo justo
y evitar andar a tiros.

 

 

 

 

A Pucela con sigilo
¿habrá vuelto el buen Leandro?
Hoy sufriera aquí quebranto.
Dicen… «¿A contra estilo?
Si nunca buscara el hilo,
él camelaba verdad.
Es un torero cabal
pero al toro hay que meterlo
y después de someterlo
ya después… Dios lo dirá.

Quise gritar ‘Pleamar’…
Pero me vi en soledades
y en baldíos naturales
cuando el toro se iba a más…
¿Quizás oficio?… ¡Quizás!
El toro dio trasmisión
y azuzó nuestra ilusión
para cantar aleluyas;
pero las quiso hacer suyas
este Gallo sin razón…

Fue tarde de aficionados,
hoy sus ‘hoolligans’ ausentes…
Y el río bajó prudente,
se lo habrían ‘naquerado’.
pues bajaba apesadumbrado
de ver desnudo el cemento.
¿Es que no queda talento
para encender la candela?
Sevilla, sola te quedas,
destronada a barlovento…

 


GALERÍA GRÁFICA (Arjona)

Antonio Ferrera.

Antonio Ferrera.

Antonio Ferrera.

Antonio Ferrera.

Antonio Ferrera.

Leandro.

Leandro.

Leandro.

Leandro.

Eduardo Gallo.

Eduardo Gallo.

Eduardo Gallo.

 


OTRAS IMÁGENES (Javier Martínez)

Los empresarios Eduardo Canorea y Ramón Valencia, en su sitio. El diestro sevillano José Antonio Campuzano, que no estaba en su sitio. Bartolomé Martos, de 'Carrusel Taurino'; éste siempre está en su sitio.
A falta de aficionados, los turistas siguen entrando en amplia proporción. Un toro de la ganadería onubense de Cuadri empujando en varas. El cuarto se partió el pitón en un burladero y fue devuelto a corrales.
El arte de sujetarse la coleta a la montera. Retransmisión en radio con Manolo Molés y Dávila Miura. Una muy joven y entusiasmada aficionada.
Un dibujo de un torero en una azotea de un edificio aledaño a la plaza. La corrida de Cuadri tuvo volumen; el sobrero cuarto pesó 629 kilos. Más de dos horas y media de pesado y aburrido espectáculo...


 

LOS TOROS, UNO A UNO (Javier Martínez)

El primer toro. El segundo toro. El tercer toro.
El cuarto, devuelto al partirse un pitón. El sobrero, lidiado como cuarto. El quinto toro de la ganadería de Cuadri.
  El sexto toro.  

 

 

PUERTA DEL PRÍNCIPE (Javier Martínez)

Conde de la Corte, Fernando Cantos e Israel Lancho.

El cantante y aficionado José Manuel Soto.

El cantante Rafa Serna, padre de un novillero.

Guillermo García, presidente de 'Jamón de Huelva'. Los onubenses Paco Pirfo y José Luis García Palacios. Manolo Cortés, Bermejo y Sánchez Traver

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