Aún queda mañana…

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Aún queda mañana…

Real Maestranza – 16ª de la Feria de Abril, Sábado 12 de Abril de 2008

TOROS: Se han lidiado toros de la ganadería de Torrestrella, de aceptable presentación. Con nobleza bobalicona y mansito el primero. Descastado el segundo. El tercero igual, pero además parándose. Noblón, de cierto interés el cuarto. Descastado el quinto. Manejable el último.

ESPADAS:Manuel Díaz 'El Cordobés', de tabaco y oro, silencio y silencio.
Rivera Ordóñez, de azul marino y oro, silencio y pititos.
David Fandila 'El Fandi', de gris perla y oro, saludos y silencio.

INCIDENCIAS: Plaza llena de 'No hay billetes'.

David Fandila «El Fandi» ha realizado en los tercios de banderillas lo más destacado de la penúltima corrida del ciclo de Feria de Abril, en los que los toros de Torrestrella, flojos y descastados, tampoco ayudaron a levantar un festejo en el que Manuel Díaz «El Cordobés» y Francisco Rivera Ordóñez han estado excesivamente vulgares con su respectivos toros.


Espectacular en banderillas El Fandi, todo un "atleta" del toreo.
FOTO: Matito.

Manuel Viera.-

El espectáculo en la plúmbea tarde lo puso El Fandi, cuyas formas con las banderillas pasan por ser únicas, diferente a todas y de una intensidad emocional fuera de lo común, aunque las características mostradas hoy por los toros de Torrestrella le robaran la locura colectiva que la suerte produce en los tendidos. El derroche de fuerza, valor y espectacularidad con los palos quedó una vez más en propiedad de David Fandila, que clavó con verdadera naturalidad y dominio de la suerte tres pares al tercero y cuatro al sexto, estos últimos de mejor ejecución que los anteriores. Después, como en él es habitual, bajó enteros en los intentos de faena a cada uno de sus toros.

El toreo de El Fandi no se caracteriza precisamente por la perfección técnica y exigencia estética del pase, apuntando demasiadas veces algunos riesgos, fundamentalmente el de la prisas, y es entonces cuando el muletazo, de regular trazado, deja de estar verdaderamente vivo. Le falta verdad, ajuste, compás y girar el pase para adentro, no para afuera, porque torear así y con prisas no es torear. Sí tiene El Fandi una variada muestra de lances de capa, que utilizó en los saludos y en los quites a ambos toros aunque sin demasiada ortodoxia en su ejecución. De igual manera anduvo en la faena al distraído y parado tercero, con el que utilizó unas maneras banales que nada


El Cordobés en el cuarto de la tarde.
FOTO: Matito.

dijeron. Al soso y flojo sexto le constó entender su embestida, queriendo demostrar una autenticidad falsa durante un toreo de cercanía en el epílogo del trasteo, cuando la verdad estaba en el prólogo de faena. Le ovacionaron tras la estocada en su primero y le silenciaron lo hecho a su segundo.

Realiza El Cordobés un toreo templadito y no muy de prisa, con la virtud de evitar que el público se aburra, pero que hoy no lució de manera ejemplar en la penúltima corrida del ciclo de Feria de Abril. Manuel le ejecutó con su peculiar estilo a sus dos toros, parados y sin casta aunque con algo de calidad en las embestidas del cuarto, un toreo divertido para el público y agresivo a veces para el aficionado, aunque sin apreciarse el trazo bien definido y sí desajustado y desplazado para afuera. Templó en sueltos muletazos a su primero con total falta de emotividad, y de igual manera se empleó con su segundo. Mató con brevedad y fue silenciado en ambos.

De forma incompresible Rivera Ordóñez se hallaba perdido y aislado en los inicios de la faena al quinto, dejando sin definir el necesario toreo que habría de dominar la picante, complicada y brusca embestida del 'torrestrella', el toro con más parecido a las características habituales que últimamente han demostrado los toros de Álvaro Domecq. Con una abstracción absoluta, Rivera Ordóñez, se dedicó a torear


Francisco Rivera Ordoñez lanceando al ensabanado
segundo de la tarde.
FOTO: Matito.

en línea, trazando pases vulgares y mostrándose enormemente desconfiado. Parecidas maneras empleó con el noble y flojo segundo, con el que dibujó algún que otro muletazo diestro. Lo nada visto lo hizo con excesiva vulgaridad y total desgana, hasta tal punto de no querer clavar banderillas. La suerte, esta vez sí, la tuvo el madrileño en el manejo del acero, de media estocada y de estocada arriba finiquitó a ambos toros.

Los toros de Torrestrella, bonitos de hechuras y correcta presentación, mostraron características muy diferentes a las habituales de este encaste en los últimos años. El picante de sus embestidas se ha transformado en más nobleza, menos casta y escasa fuerza. Como lo que ha predominado en este ciclo de animales flojos, descastados y mal presentados ha sido el simulacro en la suerte de varas, a estos tampoco le picaron. Pues ni por esa aguantaron con fondo hasta el final de la lidia. ¿Serán lo 'miuras' junto a los 'victorinos' los salvadores de tan mala feria ganadera? Esperen a mañana.

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AL NATURAL

El destoreo

Francisco Mateos.-

No, no; está bien escrito el título del comentario del hoy. El destoreo. Es lo que han hecho los espadas esta tarde en Sevilla; unos en mayor o menor grado. No se puede torear con medios muletazos. No se puede torear con el capote echando la pierna hacia atrás, en vez de hacia adelante. No se puede dejar enganchar la muleta, y mucho menos los desarmes. No se puede esperar la embestida del toro al hilo del pitón. No se puede rematar el muletazo con un claro toque hacia las afueras. No se puede torear a los toros con mando a distancia, hay que cruzarse, e incluso invadir sus terrenos.

Todo lo descrito anteriormente formará parte algún día del 'Manual del destoreo', en contraposición a 'El toreo'. Y eso que la gente venía a favor de obra, con un público popular y deseoso de ver triunfar a alguno de los tres. Los toros de Torrestrella no eran para triunfar a lo grande, descastados todos y aborregados alguno.. pero al menos dejan estar allí. La cuestión es que estar por estar…

El Cordobés se cargó dos veces al cuarto toro: una con la muleta (esta tarde, en manos de los tres, parecía un arma toricida) y otra segunda y definitiva con la espada. ¿Qué pinta El Cordobés a estas alturas en la Maestranza? Sólo Canorea y él lo saben. Rivera Ordóñez, echando las cartitas, a ver si alguna caía boca arriba; y va a ser que no, que así no. Y El Fandi, el único que se llevó ovaciones en sus pares de banderillas espectaculares. Más de dos horas para ver dos tercios de banderillas me parece excesivo; pues es lo único que se vio.

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